Columnista
Las galas benéficas: espacios de celebración colectiva
Nuestro Museo La Tertulia empieza desde ya a soñar en su tercera versión con el propósito de ayudar a su modernización y fortalecimiento cultural.

10 de ago de 2025, 02:31 a. m.
Actualizado el 10 de ago de 2025, 02:31 a. m.
Muchos museos de renombre internacional organizan galas anuales para recaudar fondos. La del MET de Nueva York, que se celebra desde 1948 y se considera uno de los eventos culturales más importantes del mundo, recibe recursos para fortalecer el Costume Institute y financiar actividades educativas y expositivas. También en Europa, aunque más recientemente, se ha vuelto habitual esta práctica.
El Louvre financia programas artísticos y exposiciones gracias a sus galas. Algo similar ocurre en el Museo Victoria & Albert de Londres, en las que se reciben recursos para adelantar restauraciones, brindar becas educativas y adquirir nuevas obras.
El Museo del Prado en Madrid las realiza para financiar restauraciones, exposiciones temporales y programas escolares. El Museo de Arte de São Paulo lleva a cabo cenas benéficas con la comunidad empresarial y artística para apoyar proyectos culturales inclusivos. Y el Museo Ponce en Puerto Rico mantiene operaciones y fomenta el arte con lo recaudado en estos eventos que congregan a las ciudades y se convierten en motivos de fiesta.
En hora buena para Cali, y a pesar de algún escepticismo inicial, nuestro Museo La Tertulia empieza desde ya a soñar en su tercera versión con el propósito de ayudar a su modernización y fortalecimiento cultural.
Las galas benéficas, además de ser eventos de recaudación, también son plataformas estratégicas para reforzar la misión educativa y cultural, estrechar lazos con el público y crear relaciones más personales y duraderas. Por otra parte, aumentan la transparencia y legitimidad del Museo como institución al mostrar lo que se hace detrás de escena, al tiempo que construyen puentes entre arte, sociedad y ciudadanía, generando oportunidades de participación, formación e inspiración.
La gala es una actividad que aglutina de manera armónica el esfuerzo de muchas personas, tanto empresarios y personas patrocinadoras como de cada colaborador del Museo y voluntarios apasionados por la maravillosa aventura de darle más vida al arte de cada día.
Es una muestra de cómo el entusiasmo, la pasión y el compromiso colectivo dan resultados que nos permiten seguir adelante. Por lo general, la dirección de los museos lidera la planificación estratégica, define objetivos y supervisa el evento; así mismo, ejecuta la logística y coordina proveedores, artistas y voluntarios. La Junta Directiva aprueba presupuestos, apoya con contactos y patrocinadores y participa activamente en el evento.
Lo esencial y hermoso es que cada persona vinculada al Museo se pone la camiseta y vive la gala como una experiencia que integra y deja huellas perdurables.
Las actividades de la gala incluyen exposiciones de la colección del museo o artistas especiales invitados, con visitas guiadas por las salas, y en algunas ocasiones una subasta benéfica con objetos únicos, un recurso eficaz para aumentar el recaudo de fondos y vincular a coleccionistas.
Creo que uno de los mayores beneficios es acercar el Museo a la comunidad. Es una oportunidad para mostrarles a los participantes cómo las visitas culturales fomentan la educación, el conocimiento y el amor por el arte desde temprana edad. De la misma manera, la institución se convierte en un símbolo de orgullo y pertenencia. Reúne a personas de distintos sectores en un espacio de diálogo y aumenta el atractivo de la ciudad como generador de vínculos entre gente de la comarca. Varios estudios han demostrado que visitar museos reduce el estrés y mejora la salud mental.
Se trata de articular la gala como una herramienta para que la comunidad ‘se apropie’ del Museo. Esa idea de transformarlo en un espacio cotidiano, de aprendizaje emocional y cultural, merece que se propague por todos los rincones. El Museo debe ser el corazón cultural de Cali. No es solo un edificio con obras: es el reflejo de la identidad caleña y debe fortalecerse como un lugar de encuentros, donde la gente descubra que el arte le pertenece.
Construyamos una ciudad donde el arte forme parte del paisaje cotidiano. Estoy convencida de que las galas serán su faro cultural y que las debemos seguir encaminando con mucha visión para lograr que la ciudadanía regrese al Museo como quien vuelve a casa. Una casa de puertas abiertas y de espíritu cálido para todos.
Psicóloga de la Universidad del Valle con Maestría en Ciencia Política de la Universidad Javeriana, Estudios en Negociación de Conflictos, Mediación y Asuntos Internacionales. Columnista, concejal de Cali durante 2 períodos y senadora de la República durante 16 años. Presidenta del Congreso de la República, Ex embajadora de Colombia ante las Naciones Unidas, Ex ministra de Relaciones Exteriores.