Judicial
Operación Perseo y batallón de alta montaña: la estrategia contra el narcotráfico en el suroccidente de Colombia
La Fuerza Pública busca cortar las rutas de las disidencias y blindar a Cali y Jamundí frente a atentados y amenazas armadas.

10 de ago de 2025, 01:03 p. m.
Actualizado el 10 de ago de 2025, 01:07 p. m.
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El Ejército Nacional avanza en el proyecto para construir un batallón de alta montaña en Jamundí, con el objetivo de frenar el corredor de movilidad de grupos armados ilegales hacia el municipio y la ciudad de Cali.
La obra, que se encuentra en etapa de gestión de terrenos junto a la Gobernación del Valle, busca reforzar la seguridad en una de las zonas más golpeadas por la violencia.
En entrevista con El País, el general Luis Emilio Cardozo Santamaría explicó que la estrategia incluye una articulación estrecha con la Policía, la Fiscalía y las Fuerzas Militares para capturar a los responsables de atentados y operaciones criminales en la región, así como el fortalecimiento de la inteligencia militar para detectar y desarticular las redes que operan camufladas entre la población civil.

¿Cómo avanza la construcción del batallón de alta montaña en Jamundí?
Hay un trabajo que se viene haciendo con la Gobernación del Valle para adquirir unos terrenos que son necesarios para poder cortar ese corredor de movilidad de esas estructuras hacia Jamundí y Cali.
En este momento estamos en ese proceso; una vez tengamos los terrenos, nosotros vamos a poder iniciar a construir nuestro batallón. La intención es poderlo construir y colocar ahí un batallón muy importante para darle estabilidad y seguridad a los ciudadanos de Jamundí, del Valle del Cauca y especialmente de Cali.
En Cali también se han registrado atentados terroristas. ¿Cómo se articula el Ejército con las autoridades locales?
Hemos hecho una integración de capacidades, especialmente de Inteligencia, con la Policía, con la Fiscalía, con las Fuerzas Militares y hemos logrado hacer unas importantes capturas, así como mantener una dinámica.
Pienso que hay muchas posibilidades de seguir capturando a estas personas que tanto mal le hacen a los ciudadanos de Cali y de Jamundí.
Lógicamente, ellos siempre tienen como objetivo hacer acciones de impacto y las generan precisamente en la parte urbana.

Esos grupos ingresan a las ciudades a través de células difíciles de identificar. ¿Cómo está la inteligencia militar?
La inteligencia trabaja en tres áreas fundamentalmente: la inteligencia humana, la inteligencia técnica y la inteligencia de señales.
Nosotros estamos todo el tiempo fortaleciendo esas capacidades, de la mano con la judicialización, porque generalmente estas personas se insertan dentro de la población, que le da el escudo protector para poder tener una fachada creíble en la comunidad académica, en la comunidad industrial y en la sociedad civil. Todo necesita un proceso de judicialización y eso lleva tiempo.
Tiene un proceso de identificación, de individualización, de análisis y, después de que todo eso se hace, nuestros fiscales son los que toman la decisión de impartir órdenes de captura, allanamientos y nosotros estamos siempre listos para apoyar esos procedimientos, porque necesitamos darle tranquilidad a nuestras ciudades y la única forma de hacerlo es con los procesos de investigación y de judicialización.
¿Cuál es el mensaje para los soldados que día a día se enfrentan a esas amenazas?
Son 215 años de historia, soldados que lo han entregado todo por Colombia, que hacen el sacrificio supremo de estar en todas las partes del país, enfrentando las adversidades del terreno, la amenaza terrorista y también a veces perdiendo sus extremidades, perdiendo su vida en el cumplimiento de esa misión constitucional. Para ellos, mi gratitud eterna por todo lo que hacen.
Este país tiene futuro y tiene esperanza, gracias al sacrificio de los soldados del Ejército Nacional de Colombia y lógicamente de las demás instituciones de la Fuerza Pública.
Los colombianos también tienen una responsabilidad…
Mi mensaje para la sociedad colombiana y especialmente para las familias es decirles que no dejen que sus hijos vayan a los grupos armados.
Las madres tienen una influencia muy grande en sus hijos; no dejen que ellos cojan el mal camino de irse a un grupo armado, porque no solamente está en peligro la vida de ese muchacho, sino que también lo van a convertir en un asesino que le va a quitar la vida a otros ciudadanos de Colombia.
Necesitamos que nos apoyen como Ejército, que sigan creyendo en nosotros, porque nosotros hacemos un sacrificio permanente y supremo por este país, para sostener la democracia, sostener los derechos y las libertades.

A los grupos armados al margen de la ley, ¿qué les dice?
Quiero mandarle también un mensaje a todas esas personas que han cogido el camino criminal de hacerle daño al país: esto no se soluciona por la vía armada. Ellos están sosteniendo un negocio, no una ideología ni un cambio.
Tienen que ser sinceros con la gente, porque ellos quieren sostener el negocio del narcotráfico, de la minería, de la extracción ilícita de yacimientos mineros y están arrastrando a la juventud a eso, algo que no podemos permitir.
Si quieren cambios, este es un país democrático; que se presenten a las elecciones, que ganen las alcaldías y las gobernaciones, que presenten sus proyectos, pero no sigan haciéndole daño a Colombia, no sigan matando nuestra juventud. Todos esos niños indígenas que reclutan en el Cauca están muriendo en las confrontaciones; en el Caquetá, en el Putumayo, en el Meta, con nosotros y también entre ellos mismos, condenando a una juventud a la muerte. Ese no es el futuro que queremos en Colombia.
Nosotros rechazamos totalmente eso, pero los que ya cogieron el camino de la legalidad, que sigan con ese rumbo.
Comunicadora social de la Universidad Santiago de Cali. He sido reportera en temas étnicos, tengo experiencia como periodista comercial y judicial. Disfruto la moda, las tendencias y soy apasionada por la lectura, el café y las buenas historias.