Este es el 'kinder' de los atracos que causa terror en Cali

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Este es el 'kinder' de los atracos que causa terror en Cali

Junio 24, 2018 - 07:55 a. m. Por:
Redacción de El País
Bancolombia Robo Banco hurto

El asalto de una sede de Bancolombia en Ciudad Jardín, donde un hombre tomó a clientes y empleados como rehenes, fue realizado por un solo hombre.

Archivo de El País

Un taquillazo en una entidad bancaria, en el que se robaron $20 millones. Un hurto a una institución universitaria que la dejó sin 54 computadores, 7 portátiles, 4 televisores y un celular, entre otros equipos de oficina. Un asalto a un carro de valores, con un botín de $600.000 en monedas.

Y así, sucesivamente, asaltos, hurtos y atracos que irrumpen en la cotidianidad de Cali, al parecer no son realizados por grandes bandas delincuenciales estructuradas, sino por pequeños grupos de ‘aprendices’ en el mundo delictivo, pues desde los R15 y los carteles de la droga de los años 90, no se ven grandes bandas organizadas.

Es la opinión de Ricardo Montealegre López, especialista en seguridad pública y privada, quien comenta que los hurtos como el de los computadores de la Universidad Nacional a Distancia (Unad) o el ‘taquillazo’ al Banco Davivienda, ocurren porque el delincuente de poca monta tiene todas las libertades y le conoce todos los movimientos a la Policía.

“Antes la Policía del Cuadrante hacía sus recorridos, pero no se podían predecir; ahora son muy rutinarios y todos los delincuentes saben a qué horas pasan, a qué horas cambian de turno, por donde pasan y con quién pasan, a qué horas van a la tienda de la esquina a comerse la empanadita, bueno, cuando pasan, porque hay partes por donde nunca se les ve, pero ya todos conocen todos los malos hábitos de la Policía”, dice Montealegre López.

"Las bandas criminales instrumentalizan a los menores de edad para cometer ilícitos, por su tratamiento penal preferencial. Tenemos que hacer los correctivos, con políticas preventivas",
Andrés Villamizar,
secretario de Seguridad y Justicia.

En este caso de la Unad, para él es evidente que las personas que ingresaron ya conocían el sitio, o están en la institución o van a ella con frecuencia, pueden ser exfuncionarios o funcionarios activos, puede ser gente de allí mismo. “Esos computadores los venden en locales de centros comerciales especializados en esos equipos”.

Por eso, en su opinión, algunos robos son más bien golpes de suerte cometidos por jóvenes que apenas están en el ‘kínder’ de la escuela del crimen. “Unos van a la suerte, otros pierden la vida en su afán de salir de pobres”, como ocurrió con un hombre que intentó robar hace unos días en Ciudad Jardín.

Pero los que sobreviven a esos primeros intentos delictivos, van siendo coptados por bandas criminales más grandes y estructuradas y así van ascendiendo en la escuela del crimen. Algunos empiezan robándose una bicicleta que ni ellos saben que vale $7 u $8 millones y la venden en $500.000.

Vea también: 'Video: el 'proceso de paz' de la Alcaldía de Cali con jóvenes pandilleros'.

Sede de la Universidad Nacional en Cali

De esta sede de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, Unad, ubicada en San Fernando, en el sur de Cali, hombres armados se llevaron varios elementos de valor, entre ellos 54 computadores de mesa. Las autoridades buscan pistas.

Angela Zuñiga / El País

El padre José González, vicario para la Paz y la Reconciliación de la Arquidiócesis de Cali, que trabaja en ltta resocialización de estos jóvenes desde el programa interinstitucional Tratamiento Integral para Pandillas (Tips), admite que en la ciudad hay mucha droga y hay mucha gente buscando más gente para venderla, que le haga las diligencias de llevarla o traerla, de desaparecer al que le dañó el negocio o de robar algo, y otros delitos más.

Especialistas como Montealegre critican los programas institucionales porque según él, capacitan a estos jóvenes por tres meses, pero cuando salen a buscar empleo, no lo encuentran.

Sin embargo, la Alcaldía de Cali, a través de las secretarías de Justicia y Seguridad y de Convivencia y Paz, en una labor articulada con la Policía Metropolitana de Cali, de la Arquidiócesis de Cali con su Vicaría para la Paz y la Reconciliación y del Instituto Cisalva, resalta el esfuerzo mancomunado para, a través del programa Tips, desarmar y resocializar a los jóvenes que empiezan desde temprana edad su accionar en los primeros grados de la escuela del crimen.

"Seguridad ciudadana también no es ir diciendo en el MÍO dónde trabaja ni cuánto se gana. Convirtamos el vivo bobo en un ciudadano, en el que denuncia e impide un robo",
Ricardo Montealegre,
especialista en seguridad.

Entrega de armas que celebra el padre José González, por parte de jóvenes de pandillas como los 21 que dieron ese paso para su integración a la legalidad, pero advierte que ellos no entregan todo, sino que es un proceso en la medida en que les van cumpliendo compromisos.

Sin embargo, el especialista Ricardo Montealegre critica que la Policía no hace seguridad comunitaria, porque en los barrios todo el mundo sabe dónde están los desguazaderos de vehículos robados, quiénes son los que roban o venden la droga.

“Pero no se arriesgan a ir a las escuelas, hablar con la comunidad, con los vigilantes de cuadra, para estrechar más esos lazos y mejorar el concepto de seguridad”, dice.

Lea también: '¿Cómo frenarle el paso a los delitos en Cali?, responde el nuevo Secretario de Seguridad'.

Para Montealegre, los que ejecutan los robos como el taquillazo a Davivienda o los computadores de la Unad, son 3 o 4 personas con armas de fogueo, porque hay libertad de venta para este tipo de armas – valen $400.000 o $500.000– y restricción para los ciudadanos para el porte de armas, “pero el delincuente sí puede sacarlas, sean o no de fogueo. Así logra intimidar a la víctima, que no se va a poner a verificar si la pistola es real o no”, se queja.

El asalto al carro de valores, del que se llevaron $600.000 en monedas, es para él un ejemplo de esos robos donde los delincuentes actúan al azar, a la suerte. “Se realizan fácilmente, porque sus protocolos de seguridad son monótonos, rutinarios, se bajan dos guardias, uno con escopeta, otro con revólver, armas que a veces llevan descargadas, según el protocolo del cliente bancario. Y en Youtube hay infinidad de tutoriales de cómo reconocer un arma cargada y otra descargada”, explica.

Pone de ejemplo el taquillazo frustrado en el Banco de Colombia de Ciudad Jardín y de paso recuerda que “al judicializar al hombre, vemos que no reviste peligro, que está sin trabajo y desesperado, comete el intento de robo”.

No obstante, Montealegre considera que “hay corresponsabilidad del ciudadano, que fue lo que quiso significar el Alcalde, y fue mal interpretado, cuando dijo no dar papaya”, señala.

El especialista en seguridad dice que si tuviéramos conciencia de seguridad, le colaborábamos a la Policía y no esperaríamos que la Policía nos resolviera el problema a nosotros. Pero cuando los agentes llegan por el ladrón, los mismos vecinos salen a decir ‘¿pero por qué se lo llevan, si él es buena gente?’. No digo que haya que lincharlo, pero no les sigamos dando la oportunidad porque el delincuente sabe que él tiene las de ganar”.

Montealegre insiste en que cuando se involucra a la ciudadanía, es mucho más viable la seguridad. Puede que haya campañas como las de Tips, pero no se ven, las tienen que hacer visibles, porque cuando la gente las ve, más comunidades van a querer involucrarse.

300
muertes por pandillismo se han evitado desde que inició el programa de resocialización Tips.
0
homicidios por pandillas lleva este año la Comuna 1. En 2015 fueron 10; y en 2016, 7.
61
homicidios por pandillismo tenía la Comuna 13 en 2015. Hoy van 23.

Tratamiento Integral para Pandillas, TIPS, ha reducido homicidios
Pandillas Cali Alcaldía Armas

Jóvenes del programa Tips de la Alcaldía depusieron sus armas. 142 resocializados han sido contratados por el Municipio como gestores de paz, cultura ciudadana y ambientales.

Oswaldo Páez / El País

El pasado jueves, 21 jóvenes del programa interinstitucional Tratamiento Integral para Pandillas (Tips) entregaron sus armas de fuego y una granada, a cambio de su transición a la legalidad. Allí recibieron regalos simbólicos, entre ellos, una planta como símbolo de renacer para la vida, como reza el eslogan del programa.

Fruto de ello es que al corte del 16 de junio, las muertes por pandillas se han reducido en un 10 % este año. Y entre 2015 y 2017, han disminuido un 55 %. Los jóvenes que ingresan a Tips reducen el consumo de alucinógenos en un 50 %.

Como esos 21 jóvenes que depusieron sus armas para optar por un proyecto de vida legal, 1200 más han renunciado a la delincuencia y a la violencia que les imponían las 57 pandillas que los había reclutado, a cambio de ingresar a la vida educativa o laboral.

"No es fácil sacar estos jóvenes del delito que han vivido desde los 7, 8 años. Pero aquí está la Alcaldía, la Policía, la Iglesia, Cisalva, para lograr una transformación social para ellos y para la ciudad",


Gral. Hugo Casas,
comandante  de la Policía Metropolitana de Cali.

El secretario de Seguridad y Justicia, Andrés Villamizar, admite que en Cali la Policía tiene identificadas 108 pandillas juveniles y que la labor es ardua y apenas empieza, para lograr que sus integrantes se desvinculen y pasen a la vida de legalidad.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Hugo Casas, confirmó que en 2017 se han salvado 300 vidas con relación a las muertes presentadas por conflictos entre pandilleros en los años 2016 y 2015. “Son 300 muertes menos, 300 vidas más, ustedes deciden si quieren seguir esclavos del pasado o pioneros del futuro”, exhortó el general Casas a los jóvenes.

Añadió que desde que el programa Tips inició hace tres años, se han logrado reducir unos 300 homicidios por pandillismo en las comunas más críticas. “Además de desarticular bandas por la parte operativa de la Policía, aquí lo que se hace es recuperar tejido social para que los muchachos tomen otras opciones de vida”, expresó.

El alcalde Maurice Armitage está convencido de que la única forma de arreglar la seguridad ciudadana es implantando la autoridad y dando la oportunidad a estos jóvenes de reacomodar su vida y salir de ese futuro oscuro: “En su juventud no tienen porqué ir a la cárcel ni al cementerio.
Tengan fe, seguramente van a tener dificultades, la vida es dura, pero no den marcha atrás, quiero que cuando me los vuelva a encontrar, no tengan que taparse la cara”.

El padre José González dice que a estos jóvenes no solo hay que darles cosas, sino formación como personas. Es importante ir con todas las instituciones articuladas en un solo proyecto, para darles formación, educación y empleo.

El sacerdote admite que lograr desmovilizar un pandillero (potencial integrante del crimen organizado), es un proceso en el que se trabaja por convenios con los líderes. “Les decimos: ‘Si lo vas a armar (al muchacho) no le des marihuana, porque lo enloquecés; si le vas a robar los tenis, no le robés la vida’, para minimizar el daño” y así progresivamente van logrando sacarlos del mundo delictivo e ir integrándolos al universo de la institucionalidad.

83
homicidios por pandillismo tenía la Comuna 15 en 2015. En 2016 fueron 33 y este año van 47.
26
homicidios por pandillismo tenía la Comuna 16 en 2015. En 2016 bajaron a 7 y en 2018 van 9.
67
homicidios por pandillismo hubo en la Comuna 20 en 2015. En 2016 bajaron a 30. En 2018 van 37.

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