¿Qué ha cambiado en Buenaventura después de cinco meses de intervención militar?

¿Qué ha cambiado en Buenaventura después de cinco meses de intervención militar?

Septiembre 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra S | Editora de Orden
¿Qué ha cambiado en Buenaventura después de cinco meses de intervención militar?

En el último mes tres comerciantes de la galería de Pueblo Nuevo fueron asesinados en casos relacionados con extorsiones. Luego de estos casos, la Armada y la Policía iniciaron operativos en el sector. Infantes de Marina permanecen en la zona.

El escándalo mediático que generaron las llamadas casas de pique y la guerra entre bandas criminales en el principal puerto del Pacífico colombiano, provocó la intervención del Gobierno. Estas son las caras de la intervención.

En Buenaventura la violencia es como esa marea del Pacífico que, cada doce horas, llega para inundar los barrios de bajamar. Un agua salada, oscura y sucia que sube a casi tres metros de altura y tapa parte de los palos incrustados en la arena que sostienen las casas. Luego se va, dejando una colcha de basura: botellas, hojas, latas, ramas, bolsas plásticas. Y en ocasiones, esa marea trae algo más que basura.Este año la marea, que controlada por la luna inunda la bajamar, ha regresado 31 restos humanos, que pertenecen a 14 personas, según los estudios de ADN de los médicos forenses. Y las víctimas de esa violencia han sido pescadores; una trabajadora sexual; una mujer que comerciaba con pescado y su esposo, que trabajaba como lanchero; un vendedor de agua de coco; un mototaxista, un lavador de carros... Personas que cruzaron las fronteras invisibles que las bandas delincuenciales han trazado en zonas de Buenaventura.“El joven vendedor de coco llegó a un barrio al que no lo conocían y como nadie habló por él, lo mataron y luego de descuartizaron para tirarlo al mar”, explicó una fuente de la Fiscalía.Una violencia que trajo la atención del Gobierno Nacional y llevó al propio presidente a ordenar en marzo pasado una militarización de la ciudad y una intervención social. “Buenaventura ha estado condenada a cien años de soledad, abandono, esa ha sido la realidad. Pero Buenaventura tiene una gran oportunidad si cambia de mentalidad, por eso todos estos planes que estamos poniendo en marcha, los estudios e inversiones”, aseguró el presidente en una entrevista con El País en abril pasado.******Entre marzo y mayo, la ciudad tuvo la visita de decenas de periodistas, tanto nacionales como extranjeros. Segmentos enteros de noticieros entrevistaron a comerciantes extorsionados, mostraron imágenes de militares patrullando calles de barro, niños corriendo descalzos, mujeres lavando ropa en la entrada de sus casas y recogiendo agua en trastos….El hombre, con cara de niño y un micrófono, asegura en el noticiero del mediodía que “Hoy se cumple una semana de militarización, aquí en Buenaventura. Más de dos mil efectivos de la Armada, de la Policía han hecho presencia en esta ciudad considerada por muchos como una de las más violentas del continente. Incluso, un reciente artículo de BBC dice que este es “el infierno colombiano”.Luis Carlos Vélez, el director de Noticias Caracol, uno de los dos canales privados del país, visitó durante una semana, en mayo pasado, el Puerto. A su lado un grupo de militares, armados con fusiles, se bajan de un camión para hacer un operativo en uno de los barrios de bajamar. Luego, subido en un tanque blindado, en cuyo techo está un hombre con una ametralladora punto 50, el periodista recorre varias calles. Dice que en esa zona hay denuncias de las llamadas ‘casas de pique’.El 20 de marzo pasado empezó lo que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, llamó la militarización. “Policía, Armada y Ejército, por tierra, mar y aire, combatirán a los delincuentes que están generando violencia en las comunas 1,3,4, 10, 11 y 12”, dijo Pinzón.Según líderes de la comunidad, la llamada militarización solamente se vio los primeros días y no en todos los barrios. Y los grupos de fuerzas especiales, como de la Unipol, ya no se ven con presencia masiva. Lo que si aumentó fue el grupo de investigaciones. La Sijín, encargada de las investigaciones, y la Sipol, grupo de inteligencia, y el Gaula, tienen 24 miembros más. Los fiscales también pasaron de 15 a 23. El jueves pasado, Martha Janet Mancera, directora seccional de Fiscalías de Buga -que coordina Buenaventura- explicó durante el ‘Manifiesto por la transparencia de la Gestión Pública’ explicó que los ocho fiscales nuevos están encargados de investigaciones especiales.Están destinados a los casos de desmembramiento, violencia de género, otro de microextorsión, desaparición forzada, desplazamiento forzado, estructuras criminales. Y otro fiscal, que no está en la ciudad, sino que pertenece a la Unidad Nacional contra el Crimen Organizado investiga a los jefes de las bandas criminales.Asimismo, el mes pasado a la ciudad llegó un grupo de expertos de la Unidad de Comportamiento Criminal de la Fiscalía, desde Bogotá. Los psicólogos y psiquiatras analizaron los casos de desmembramientos para intentar responder la pregunta de ¿por qué esa sevicia de descuartizar los cuerpos?

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