Minería ilegal se traslada de Zaragoza a la selva del Pacífico

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Minería ilegal se traslada de Zaragoza a la selva del Pacífico

Julio 28, 2013 - 12:00 a. m. Por:
Redacción de El País
Minería ilegal se traslada de Zaragoza a la selva del Pacífico

Aunque solo las retroexcavadoras permiten llegar a las profundidades del río Dagua para remover la tierra en busca de oro, mineros artesanales continúan en la búsqueda del material preciado en el agua de algunas lagunas formadas al margen del afluente.

Advierten presencia de maquinaria cerca a la reserva de San Cipriano. Los constantes patrullajes y operativos tiene a Zaragoza casi vacía.

La explotación minera a lo largo del río Dagua, desde Zaragoza hasta Bendiciones y el Kilómetro 40, parece ser, mirada desde la carretera Cabal Pombo que pasa a su lado, una historia del pasado. La que sigue viva es esa profunda herida en los más de 14 kilómetros del cauce del río, a lado y lado. Montículos de arena y piedra, cambuches abandonados y lagunas de aguas estancadas conforman la huella que dejó el devastador paso de más de 9500 personas que durante tres años (entre el 2009 y 2012) trataron de sacar hasta la última pepita de oro. Sobre el río, a plena luz del día, son escasos los mineros que se divisan en ese tramo entre Zaragoza y Bendiciones. Dice Jorge Homero Giraldo, secretario de Gobierno del Valle que allí la actividad minera ilegal bajó en un 60% por los constantes patrullajes y operativos que la Policía y el Ejército mantiene en la zona."No tengo porque escondérmele a nadie, soy un hombre honrado que sostengo a mis cinco hijos con este oficio", explica Reinaldo Riascos, minero artesanal de Zaragoza. Pero, de un tiempo acá, la situación, dicen, no ha sido fácil. Antonia Valencia muestra su palangana vacía y reniega que hace más de dos semanas no consigue lo suficiente para el sustento. Tan militarizada esta la zona que, según algunas mujeres que aún habitan en Zaragoza, y que se beneficiaron de la fiebre del oro de años anteriores, ahora el negocio es lavar la ropa de los policías que rondan la zona. Eso es lo que dice Aleyda, testigo de aquella bonanza a orillas de la carretera y de la que hoy no queda casi nada. "El oro está monte adentro, hay que ir a buscarlo, habrá que esperar que se vaya la tropa", advierte.Huyendo de lo controlesEse es un secreto a voces que pocos quieren contar. Ahora, y por cuenta de los controles, la actividad ilegal minera migró a la zona selvática de Buenaventura, donde los dueños de retroexcavadoras intentan camuflarse para evitar los controles. Lo grave, según las autoridades departamentales, es que la explotación del metal precioso se está acercando a la reserva natural de San Cipriano y Escalerete. Se estima que 15 retroexcavadoras trabajan en sus alrededores en busca de oro.Las 70 capturas realizadas durante las jornadas de protestas sobre la vía Cabal Pombo, entre el 17 y 19 de julio y que convirtieron la zona en una especie de ‘Catatumbo’ vallecaucano, despertaron más el temor de los dueños de las máquinas, dicen los lugareños. Incluso ahora trabajan en las noches. Los que viven en zonas aledañas aseguran que escuchan los motores encendidos y que los mineros artesanales llegan para tratar de arañar algo del oro.Cálculos de expertos señalan que en Zaragoza, La Laguna, Bendiciones y los kilómetros 40 y 27 ( en cercanías a San Cipriano) hay por lo menos 200 toneladas de oro sin explotar. “Estamos en alerta porque se dice que hay zonas en las que existe riqueza de otros minerales y no queremos que el impacto ambiental siga creciendo”, advirtió el Secretario de Gobierno Departamental. El coronel Óscar Gómez, comandante de la Policía de Buenaventura, señaló que “la mayoría de retroexcavadoras están patrocinadas por las bandas criminales al servicio del narcotráfico y la guerrilla". Este año, comenta, se han destruido seis máquinas de este tipo. Otras seis, que están en proceso de ubicación, correrán la misma suerte, aseguró el oficial. las operaciones de control, según voceros de la Gobernación del Valle, se están coordinando directamente desde Bogotá.Los ‘topos’ no duermenLa noche también le sirve a los llamados ‘topos’ mineros que continúan socavando la tierra debajo de la Doble Calzada e incluso de la vía férrea. Por esta situación y por el grave daño ambiental que está ocasionando la minería ilegal en el Valle, la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales le hizo un llamado de atención al Gobierno Nacional para que actúe pronto en este asunto.La emergencia ambiental continúa porque aún no hay soluciones visibles para recuperar el río Dagua o para mitigar la situación social alrededor de la explotación de oro en Buenaventura."Hemos venido trabajando en el comité contra la exploración y explotación minera ilegal, solicitando el proceso de formalización, con el fin de contribuir a la legalización", dijo Ledis Torres, secretaria de Gobierno de Buenaventura. Por ahora lo único certero es que se realizará un censo para saber quienes son los que continuan desangrando al Dagua.

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