“Los puertos no están de espaldas a Buenaventura”: Óscar Isaza

“Los puertos no están de espaldas a Buenaventura”: Óscar Isaza

Septiembre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra, reportero de El País
“Los puertos no están de espaldas a Buenaventura”: Óscar Isaza

Óscar Isaza, inversionista y presidente del grupo Gepsa.

Óscar Isaza, inversionista y presidente del grupo Gepsa, afirma que falta decisión política para que llegue inversión industrial a la ciudad y se frene la violencia. Dice que le apostó a la construcción de un puerto en Urabá por las ventajas que ofrece esa zona de Antioquia.

Es un inversionista inquieto y futurista a pesar de que muchos cuestionan la expansión portuaria que él ha impulsado en Buenaventura junto a otros empresarios en medio una ciudad que presenta altos índices de pobreza y atraso en servicios públicos.Óscar Isaza Benjumea, presidente del Grupo Empresarial del Pacífico, Gepsa y de la firma PIO S.A.S, afirma que los tres puertos han sido la base del empleo, nunca han estado de espaldas al municipio, y recalca que cuando llegue a Buenaventura una verdadera ola de industrialización se acabará la violencia.Frente a su proyecto de construir un puerto en el municipio de Turbo, en el Urabá antioqueño, dice que la idea le surgió por el alto potencial de esa región bananera, sin que se constituya en una competencia para Buenaventura ni para los terminales marítimos de la Costa Atlántica.¿Por qué su apuesta de promover la construcción de un puerto en Urabá, y no otro en el Valle?Porque estoy involucrado en la industria portuaria hace 32 años. He estado vinculado tanto a la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura como promotor, lo mismo que a TCbuen y a Puerto Caldera, en Costa Rica, y ahora soy el promotor del puerto de Urabá. He participado en este tipo de negocios en Guatemala, El Salvador, Honduras y en Argentina. Muchos de esos proyectos salen y otros no son realidad, como aconteció con Bahía Málaga. Soy un gestor, inversionista y desarrollador de proyectos portuarios. Si aparece un puerto en el Chocó, y es viable, ahí estaremos.¿Es competitivo tener un puerto en esa zona del país donde en el pasado hubo conflictos, tal como ocurre hoy en Buenaventura?Me motivó lo de Turbo porque está próximo a los centros de consumo, y 300 kilómetros más cerca de Medellín y de Bogotá. En segundo lugar, por la carga propia que hay allí, como es la del banano para la exportación, además de la ventaja de un calado o profundidad de la bahía, que es de unos 14 metros sin dragar. Y finalmente, por el futuro desarrollo que tendrá la zona de Urabá con las nuevas autopistas de la prosperidad, proyectos de riego y la decisión del Gobierno de Antioquia de ampliar el desarrollo del departamento. Y ante todo me motivó el apoyo brindado por la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, la Agencia de Licencias Ambientales, Anla, y la Vicepresidencia de la República. ¿En qué consiste ese proyecto el cual se llamará puerto Antioquia?Actualmente existe allá una sociedad constituida que se llama Sociedad Portuaria Bahía Colombia de Urabá S.A. la cual ya tiene concesión y licencia ambiental para desarrollar el proyecto. Esa sociedad la compró Puertos Inversiones y Obras, PIO S.A.S, de la cual soy accionista. La idea es desarrollar un terminal marítimo multipropósito que manejará carga de contenedores de importación como de exportación, carga general, vehículos y la atención de barcos graneleros hasta de 50.000 toneladas. La inversión en tres fases será de US$350 millones e involucrará 60 hectáreas de terrenos donde habrá, además, un viaducto de 4,5 kilómetros y un muelle de 1600 metros lineales. Dispondrá de grúas pórtico y la más moderna tecnología para mover 7,5 millones de toneladas de carga al año. ¿Cuándo se iniciarán las obras, y en qué tiempo se proyecta poner al servicio ese terminal antioqueño?La idea es iniciar obras en el segundo semestre del 2015 y finalizarlas en 36 meses, es decir, en el año 2018. Estamos ahora revisando presupuestos y ajustando diseños para invitar luego a la ingeniería colombiana e internacional, a la banca, y a futuros socios estratégicos a participar en la financiación y ejecución del proyecto. Los US$350 millones fijados como presupuesto son una suma muy grande y requiere de apoyo financiero local y externo.¿No teme que Turbo sea una competencia no solo para los puertos del Atlántico, sino para los del Pacífico como Buenaventura?No. Será un complemento para el crecimiento económico del país. Lo que estamos es creando mayor infraestructura para el desarrollo portuario del país, teniendo en cuenta que el comercio de carga está creciendo al 7% anual, lo cual significa que en seis años podría ser el doble. Por eso la apuesta de otro puerto, una infraestructura que se necesita para la paz y el posconflicto. En Urabá no hay un puerto como tal y por allí está saliendo mucha carga, y la opción es desarrollar un terminal marítimo de buen nivel que no lo veo como competencia de Buenaventura. Además, los 1500 empleos a crear serán para la gente del Urabá.¿Por qué Colombia, pese a su avance económico y comercial de los últimos años, aún no ha podido salir de su atraso portuario?Los puertos del Pacífico y los del Atlántico son hoy un referente en materia de competitividad respecto a los que operan hoy en Suramérica. Los terminales de Cartagena y Buenaventura más TCbuen están a la vanguardia porque tienen rendimientos y una eficiencia destacada en el Continente. Si no existieran esas eficiencias en Buenaventura, estaríamos sufriendo una congestión de carga.La llegada del terminal de Aguadulce será un complemento de ese nodo portuario y le dará una proyección importante a la carga que llegará por el Pacífico colombiano, la cual será fácilmente de unas 20 millones de toneladas en el año 2020.¿Cabe otro puerto en Buenaventura, pese a sus problemas?En este momento estoy promoviendo a Puerto Solo (Sociedad Portuaria Energética Multipropósito y Contenedores) que impulsará un terminal energético al lado de TCbuen. Será un complejo para regasificación de gas natural, de hidrocarburos y para la exportación de propano-butano, y en el año 2020 comenzaremos a construir allí otro terminal de contenedores. La inversión podría ser de 1,2 billones de dólares. Pero lo más importante de este puerto es que le brindará futura confiabilidad al suministro de gas en el suroccidente colombiano (desde barcazas y un gasoducto entre Buenaventura y Yumbo) para enfrentar emergencias como la del 2011 cuando la región se quedó sin combustible durante 17 días por la rotura de la tubería entre Mariquita y Yumbo.¿Existe alguna solución eléctrica para que los inversionistas no se espanten por los apagones?La idea es que haya una futura planta de generación eléctrica en Buenaventura de 80 megas alimentada con gas natural. Con ello se podrán enfrentar los racionamientos que cada año se presentan con la voladura de torres. En solo nueve años han habido 14 ataques contra esa infraestructura, y eso no puede seguir afectando a la ciudad. ¿Por qué TCbuen no ha arreglado el lío con varias comunidades que alegan que sus casas se han derrumbado con las obras de ese terminal marítimo, especialmente en el barrio La Inmaculada?Eso es falso. Todo mundo quiere que le compren su casa cuando montan una torre de energía. Por el contrario, nosotros estamos generando empleo en esa zona y hasta tenemos una cooperativa a través de la cual les compramos los alimentos a esa comunidad. Lo que pasa es que en Buenaventura no podemos ser la única fuente de trabajo, porque nadie quiere ir a la ciudad. A los barrios La Inmaculada, Punta del Este y Santa Cruz les hemos brindado soluciones sociales, ya que antes no se podía ni entrar a los mismos porque asesinaban gente a diario y ahora son un remanso de paz.¿De dónde surgen entonces esos reclamos?No le podemos dar empleo simultáneo a 6000 personas, pero estamos generando 1500. Además, hay que recordar que en Buenaventura solo hay tres puertos: Sociedad Portuaria, TCbuen y Cemas, que junto con las aduanas, el sector público y el comercio son la solución laboral a una pobreza que llega al 90%. Allá no hay industrias, se acabaron la pesca y la madera, y el turismo es escaso. A Buenaventura la sostienen son los puertos, cosa muy diferente a lo que sucede en Cartagena y Barranquilla, donde sí hay industrias. En Buenaventura los puertos llevan la delantera, pero la ciudad está en la retaguardia. ¿No es un dilema para sacar del atraso a la ciudad?Quién quiere ir a una ciudad que no tiene agua y se queda sin energía una vez al año durante cincos días, y donde el tema de movilidad es un caos, lo mismo que en desarrollo urbano y en el manejo de basuras. Esa no es tarea de los empresarios, sino del Alcalde. Falta una verdadera clase política que le abra las puertas a los inversionistas en Buenaventura y no desde Bogotá. En Barranquilla había caos y llegó un alcalde como Fuad Char que le puso orden a la ciudad. La pregunta es: ¿Tenemos alcalde para Buenaventura? A mi la gente me dice: ‘no le da miedo invertir en Buenaventura’, y yo les respondo que no a pesar de sus problemas. Los puertos no le han dado la espalda a Buenaventura porque estamos generando empleo, pero el día que tengamos industrias se acabará la violencia, antes no. Esa es la confusión de muchos. Pero al puerto le entra mucho dinero...Qué se ganan los empresarios con pagar muchos impuestos y no ver desarrollo en Buenaventura. Qué inversionista quiere llegar si no hay un colegio bilingüe para sus hijos. La vocación de Buenaventura es tener puertos, y el inversionista no tiene por qué resolver el tema de las basuras, del agua o de la energía, eso lo debe resolver el municipio.

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