La nueva señorita Valle espera repetir la hazaña de Catalina Robayo

La nueva señorita Valle espera repetir la hazaña de Catalina Robayo

Junio 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Juliana Londoño | especial para El País
La nueva señorita Valle espera repetir la hazaña de Catalina Robayo

Melina Ramírez Serna, señorita Valle 2011-2012.

El nuevo reto de Melina Ramírez, Señorita Valle, es tonificar su cuerpo y lograr una cintura pequeña. Pero en el fondo es una ‘nerd’ con un promedio que causa envidia en la universidad.

La nueva Señorita Valle, Melina Ramírez Serna, se autodefine como una “ñoña”, que quiere que la valoren por lo que tiene en la mente, independiente de si es bonita o no. No en vano es la más brillante de las estudiantes de quinto semestre de Publicidad Internacional con énfasis en Mercadeo en la Universidad Sergio Arboleda, de Bogotá: Tiene un promedio de 4.8.Le insistieron durante tres años para que participara en Señorita Valle, pero se rehusó muchas veces. Sólo aceptó cuando se convenció de que el reinado será su oportunidad para cumplir dos sueños: Ser empresaria y bailarina, mientras cumple con la labor social, que no le es ajena. ¿Qué sintió al escuchar el fallo?Mis tías me preguntaban cuando llegamos a la casa, “¿Meli, cómo celebraste?” y yo decía: “No me acuerdo’ quién tiene un video, para ver cómo”. Es que fue tanta la alegría que ni cuenta me di... Lo puse todo en manos de Dios, sabía que Mónica (Castaño, la virreina) era una gran competencia, muy favorita, cualquiera de las dos podría llevarse ese título. Para mí fue una alegría inmensa ver el resultado de tanto trabajo y sacrificio. Yo no cabía de la felicidad. Más porque fue un triunfo bastante reñido, la competencia con Pradera siempre fue fuerte. Es una mujer bastante hermosa, favorita también. Muy sana la competencia, de hecho hablamos, somos amigas. Entonces la alegría fue inmensa porque mi rival era una gran mujer con unas grandes cualidades.¿Quién fue la primer persona que la abrazó, ante su triunfo?Después de los medios, mi sobrinita, de ocho años, que lloró de la emoción.¿Qué le dijeron las demás candidatas respecto a su triunfo?La verdad, qué pesar, no pude hablar con ellas, porque tuve una pequeña rueda de princesa en la tarima. Con la única que tuve la oportunidad de abrazarme, que fue mi gran amiga durante el concurso fue con la candidata de Tuluá, con Karen, somos muy amigas y me alegré mucho, porque para ella también fue una sorpresa quedar entre las cinco, fue la gran sorpresa de la noche. Estábamos felices y ella con mi triunfo. Y ayer le escribí un mensaje y llamé a Mónica para felicitarla y ella, igual, también muy contenta por mi triunfo.¿Tuvo algún aguero o ritual antes de salir al escenario?Sí, parecía loca. Para mí la danza es lo más importante, entonces me puse a bailar, antes de salir yo era bailando porque es lo que más me llena de energía. Antes de salir a todas las pasarelas me movía, cantaba, bailaba, siempre estoy con el Ipod escuchando música. ¿Dejó toda su energía para el final?Sí, supe que el jurado estaba confundido, porque Mónica (Castaño) tenía sus fichas, sus grandes cualidades. Y la noche de coronación dije: “Yo sé que ellos tienen sus dudas, yo no las tengo, y voy a sacarlos de dudas”. Sabía que Mónica iba a hacer una gran pasarela, porque tiene una pasarela espectacular. Pero di lo mejor de mí, salí con toda la coquetería, ese ánimo, esa sonrisa. Los jurados me dijeron que era la única reina que siempre los miré a los ojos, no me daba miedo retarlos y decirles con la mirada: ‘Yo soy, no lo duden más’.¿Cuáles puntos debe fortalecer?Hay muchas cosas por mejorar y lo que está bien, seguirlo mejorando. El cuerpo sé que tengo que tonificarlo cada vez más. La pasarela tenerla mucho mejor. El carisma, la actitud. Independientemente de si están bien, ir mejorando todas las cosas.¿Qué parte de su cuerpo necesita más trabajo?A mí me gusta mucho mi cuerpo, yo me siento bien. Pero sé que tengo que trabajar la cintura. Porque mi cuerpo siempre ha sido muy atlético desde niña. Yo hago muchos deportes desde niña, entonces mi cuerpo es muy atlético. Nunca he sido la niña delgada, siempre he sido una mujer de piernas marcadas, de mucho ejercicio. Lograr una cintura pequeña es mi gran reto.¿El manejo de los idiomas y sus respuestas influyeron en el fallo?Sí, indiscutiblemente. Se lo dije al jurado, yo me arriesgué y les dije: hay cosas de fondo y de forma, lo de fondo está y eso no se lo enseñan a uno en una pasarela, a uno no le enseñan cómo pensar y cómo responder, porque eso va mucho en la personalidad. A uno no le enseñan a ser dulce, espontáneo, uno nace con eso. Pero la pasarela a uno sí se la enseñan y el cuerpo a uno sí se lo mejoran. Ellos sabían que mi fuerte son las cosas más de fondo que de forma. ¿Le hicieron alguna pregunta que la dejara ¡plop!?Cuando entré, Isaac Nessim me empezó a hablar en francés y yo me defiendo, pero no es mi fuerte. Le respondí en francés que no era mi fuerte, que mi fuerte eran el inglés y el italiano. Pero fue una entrevista muy amena, muy desde mi parte humana, contándoles mis gustos, mi personalidad, mi familia, no hubo nada corchador. ¿No le da miedo del karma de toda reina, que es quedarse sin novio?No, no. Mi novio, gracias a Dios, es sumamente comprensivo, es un hombre que me da todo el apoyo del mundo. La vida es muy dinámica, todo cambia. No sé más adelante cómo se den las cosas. Pero ahora estoy feliz de todo el apoyo que me ha dado y espero que siga siendo así. ¿Qué hace él, cómo se llama?Carlos, es empresario. Él siempre me dice, no hables de mí que me da pena. Pero es independiente y eso me ayuda mucho a que él maneje su tiempo y pueda estar siempre ahí, apoyándome. ¿El reinado será una vitrina para ser actriz, presentadora o cree seriamente en su papel de reina? A mí desde pequeña mi familia me inculcó la labor social, me parece muy bonito trabajar para las demás personas y esta es una oportunidad para hacerlo, mientras me enriquezco como ser humano de otras maneras. No es sólo una plataforma para algo, ni trabajar para otras personas, es un poco de las dos. Bonito trabajar para los demás, pero a la vez cómo me estoy favoreciendo. porque para nadie es un secreto que es una gran plataforma, una gran oportunidad de relaciones públicas, de contactos. En mi caso es totalmente un sueño empresarial, sé que me puede favorecer y ayudar en un futuro. ¿Y qué va a pasar con la universidad?Mi universidad es muy importante. Siempre he sido muy dedicada a mi estudio y ha sido duro aprender a compartir ese tiempo. Yo antes no tenía ni siquiera novios, porque no tenía tiempo sino para mi universidad. Era demasiado perfeccionista. uno va madurando y entendiendo que la vida te presenta ciertas oportunidades que no se deben desaprovechar. La universidad se parará un semestre. Y ya dependiendo de cómo me vaya en Cartagena, veremos el resto. ¿Cómo fue la celebración familiar, igual de bullosa que en la ceremonia?Mi familia es así, es lo más alegre del mundo, de todo hacen fiesta. La fiesta fue impresionante, pero sabían que al otro día me tenía que levantar a las 5:30 a.m. para la rueda de prensa. Sólo hubo una pequeña reunión en mi casa, comimos, estuvimos compartiendo juntos la experiencia, vimos videos, fotos, pero ya, se fueron temprano y logré descansar. Pero en el Inter, en el momento sí fue el gran alboroto. ¿Qué consejo de su mamá siguió al pie de la letra?Mi mamá siempre me ha inculcado la humildad. Siempre me dijo que mantuviera los pies en la tierra. Si sos la más linda, si sos la más fea, sé como siempre eres, humana, persona. Todos los días del reinado me lo repitió y sé que lo seguirá haciendo. ¿Alguien más le ha dado consejos?Dos consejos que me sirvieron mucho para la preparación me los dio Catherine Daza, que me ayudó mucho en pasarela, a soltarme, porque mi experiencia no es la más profunda, ella me enseñó esa coquetería, ese míralos a los ojos, ese sé arrolladora, como es ella, una mujer totalmente imponente. Y también Aura María Mojica, que me dijo: “Sé arrolladora, manteniendo tu clase, tu porte, tu elegancia”. ¿Se identifica más con Aura María o con Catherine?Con las dos. Con Aura María, como una mujer muy elegante, muy clasuda, muy sofisticada, muy linda, para mí es una dama. Y Catherine, lo arrolladora, lo imponente, qué mujer. Con ellas dos me siento identificada. ¿Ve como un reto repetir la hazaña de Catalina Robayo?Es un reto, pero totalmente realizable. Ha ocurrido en muchas ocasiones que se repiten, una Atlántico, con Adriana Tarud y Valerie; en Miss Universo, Miss Venezuela ha repetido. Se puede lograr, simplemente es la actitud con la que yo llegue a Cartagena, será definitiva. ¿Qué cree que es más importante, independientemente de todo lo demás, entre la figura y el rostro?Definitivamente, el rostro. Independientemente de que se pueda mejorar, para mí el rostro es sinónimo de dulzura, de ángel, que es lo que yo creo que caracteriza a una reina, más que el cuerpo que es símbolo de sensualidad. ¿Tiene alguna cirugía y cree que necesita otra?En los senos. No lo he contemplado, eso se contempla es con Combelleza, el comité organizador, pero entre menos, mejor. Mis senos son supremamente chiquitos, normalitos, porque me gusta todo con mesura, todo con proporciones, entre más natural, muchísimo mejor. ¿Se operó por el reinado?Ay, no, no. Hace cinco años. ¿Qué sueño tenía de niña, el de ser reina?No, para nada, aunque ahora es un gran sueño y un sueño realizado. La mitad del camino ya está, falta la otra. Pero mis sueños siempren han sido ser empresaria y bailarina, empresaria sobre todo. Me quiero dedicar algún momento de mi vida, por hobbie, a bailar. ¿Qué ritmo le gusta bailar?Yo bailo de todo, obviamente salsera a morir, pero también he hecho cursos y he estudiado tango, música contemporánea, música árabe, samba. ¿Pero que me apasione? La música afro, para bailar, que es con tambores. ¿Qué la convenció de ser reina?Fue un proceso, llevaban como tres años diciéndome y yo no, que eso no me gusta. Pero me han pasado ciertas cosas, que yo digo, me han confundido varias veces con la reina. Nunca me han dicho modelo, siempre me pregunta si soy reina y yo digo, pero por qué. Y yo caminaba y Alejandro me decía, caminás como reina, así no camina una modelo. Ahí me empezó a sonar la cosa. ¿Cuál es el piropo más chistoso que le han lanzado?En Bogotá no podía de la risa cuando un señor en la calle me dijo: “Usted es más grande que un milagro”. Me reí demasiado, y dije: “¿pero qué esto, eso es bueno o es malo?”.¿Ya tuvo un contacto con la gente de Versalles?Ellos estuvieron en la ceremonia, el Alcalde y bastante gente de Versalles estuvieron allá. Me contó que la fiesta fue hermosa, salieron con carro de bomberos a pitar por las calles. La gente de Versalles es espectacular, el apoyo que recibí de ellos fue divino. No he podido todavía ir al pueblo, pensé ir este fin de semana, pero la agenda no me lo permite. Pero sí voy a principios de julio, que son las Fiestas de la Neblina, eso si es imperdonable no ir. Allá estaré pasando rico con todos los versallenses. ¿Cómo era la Melina de antes del reinado y cómo la de ahora?No, es exactamente la misma. Yo siempre estoy cómoda. Mis accesorios no me faltan, pero siempre busco ropa anchita, larga. Y siempre me he vestido así. No he perdido mi estilo para nada. Eso se lo dije preparadores: voy al reinado con unas ciertas condiciones de que pueda ser yo, pueda responder yo, pueda ser yo, si no pudiera ser yo no hubiera funcionado. ¿Qué travesura hizo durante el concurso?Así travesura, no, pero sí el corre corre fue impresionante, porque seguía estudiando en Bogotá. Era viajar a las 6:00 a.m., llegar a presentar un parcial, devolverme al mediodía, estar acá en Cali a las 3:00 p.m. Me esperaba Alejandro en el Aeropuerto con la maquilladora, mi mamá me cambiaba y llegaba al punto, fue una locura.¿Tiene algún lema como reina?Sí, algo que siempre me ha inculcado mi mamá, que todo el tiempo perdido en la juventud es posibilidad de fracaso en la vejez. Por eso he vivido una juventud bastante responsable, comprometida con mi estudio. A mí me molestaban en el colegio, me decían “ñoñina”, y yo soy muy “ñoña”. Es lo único con lo que me voy de este mundo, con lo que tengo en mi cabeza, independiente de si soy bonita o no, me gusta prepararme, que digan que en la juventud vivió bien, responsablemente. Cultivo mucho la parte espiritual, familiar.¿Sigue siendo tan estudiosa?En la universidad sí. Mi promedio es 4,8. Soy la mejor de mi carrera, soy realmente muy aplicada.

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