Insectos del Parque Gorgona, en la mira de un grupo de Univalle

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Insectos del Parque Gorgona, en la mira de un grupo de Univalle

Julio 13, 2013 - 12:00 a.m. Por:
María Teresa Arboleda Grajales | Reportera de El País
Insectos del Parque Gorgona, en la mira de un grupo de Univalle

Parte del grupo de investigación en Gorgona, que tiene el apoyo de profesionales de Parques Nacionales Naturales, PNN, en la Isla.

La riqueza de especies de la Isla del Pacífico es desconocida para muchos. Univalle la investiga.

Estudiar los insectos que habitan en las entrañas del Parque Nacional Natural Gorgona es el objetivo de varios profesionales de la Universidad del Valle desde el año pasado. Para perseguir a los ariscos animales tienen que volverse ‘saltamontes’, como los que abundan en este paraje, donde años atrás hubo una cárcel para los presos más peligrosos de Colombia.Todo, para buscar mantis religiosas, hormigas, avispas, libélulas y arañas y luego fotografiarlos. El encargado de hacer la sesión de fotos es el biólogo Francisco López Machado.Él usa la macrofotografía, por eso las antenas, alas, patas y la más diminuta vellosidad de los invertebrados se proyecta como una enorme estructura.Una vez concluida la investigación se publicará en un libro para divulgar la diversidad de insectos de la isla, así como en el Sistema de Información en Biodiversidad de Colombia, que servirá de consulta para diversas instituciones.Llegar a la foto no siempre es sencillo; hay que tener paciencia y discreción, empezar con una toma lejana y acercarse hasta donde los animales lo permitan. Con algunas mariposas hay que usar atractivos, como fruta descompuesta, explica López Machado, entomólogo y fotógrafo de la naturaleza. Esa paciencia le permite descubrir que en esta selva tropical los insectos también pasan trabajos. Cuenta que “un día que terminaba de fotografiar unas hormigas, al levantarme, vi algo que volaba rápido y cayó sobre unas hojas. Al acercarme, me encontré con una avispa que acababa de cazar una gran hormiga, pero tenía serias dificultades para transportarla, por lo que con su afilada mandíbula procedió a cortarle las patas, la reacomodó y regresó al nido con su presa”. Es que ellas, las avispas, se alimentan de otros insectos, al igual que las mantis, hormigas y libélulas, mientras que el menú de las moscas, cucarachas y termitas es materia orgánica en descomposición. Los zancudos y mosquitos, por su parte, prefieren la sangre de otros animales y la dieta de las orugas, saltamontes y chinches son las plantas.El equipoTres grupos de Univalle dirigen el estudio que termina este año: biología, ecología y manejo de hormigas, coordinado por la profesora Patricia Chacón; Estudio en Agroecología y Hábitats Naturales, con los profesores Inge Armbrecht y James Montoya; en Investigaciones Entomológicas están los docentes Ranulfo González, Nancy Carrejo y María del Carmen Zúñiga. Y el Museo de Entomología, a cargo de la bióloga Carmen Elisa Posso. Los estudiantes Diana Marcela Torres y Andrés Felipe Vinasco, han investigado también estas especies que acompañan a los cientos de serpientes que hay en Gorgona. Y a Juan Sebastián Ulloa, alumno de ingeniería electrónica de la Universidad Javeriana, le corresponde afinar su oído de día y de noche para escuchar los sonidos de chicharras y grillos.Recientemente apareció en escena Arachnoscelis, que no es otra cosa que un saltamontes que produce un sonido ultrasónico: la nueva especie fue descubierta por el biólogo Fernando Montealegre. Aún no saben cuántos de estos animales tiene Gorgona, el inventario no ha terminado. Así que sus colores, formas y comportamiento seguirán fascinando a los investigadores, especialmente a Francisco López. Porque para él son un verdadero reto como motivo fotográfico.

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