Habitantes de Candelaria viven un vía crucis por la falta de agua potable

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Habitantes de Candelaria viven un vía crucis por la falta de agua potable

Julio 15, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País I Palmira
Habitantes de Candelaria viven un vía crucis por la falta de agua potable

Los habitantes de Villagorgona en Candelaria tienen que hacer largas filas para comprar agua ya que el municipio y el corregimiento no cuentan con el servicio de agua potable.

Tras varios proyectos fallidos, un poco más de la cuarta parte de los habitantes de Candelaria cuentan con el servicio de agua potable. La esperanza está puesta en un convenio firmado con los alcaldes de Florida y Pradera, a instancias del Gobierno Nacional.

Durante más de cuatro décadas el municipio de Candelaria ha padecido sed. De hecho, en la actualidad, de sus casi 80.000 habitantes solamente 20.000 que residen en los corregimientos Juanchito, El Carmelo, El Tiple y Poblado Campestre cuentan con el servicio de agua potable. Ese, el de llevar el líquido desde la planta de tratamiento de Puerto Mallarino, en Cali, y desde una planta particular es el único proyecto consolidado, luego de que a finales del año pasado se hiciera efectiva allí una inversión de $5.500 millones por parte del Fondo Nacional de Regalías. Sin embargo, los más de 25.000 moradores del casco urbano de Candelaria no han tenido la misma suerte, puesto que todavía deben ser abastecidos por Acuavalle, a través de pozos profundos.Mientras tanto, el corregimiento Villagorgona, el más poblado del municipio, padece desde hace quince días por la escasez del líquido vital, debido a que el pozo, que surte de agua subterránea a más del 80 % de sus 20.000 habitantes, ya no da más. “De los 60 galones que generaba por minuto, a duras penas está dando 18”, precisó la gerente de las Empresas Públicas de Candelaria, Emcandelaria, Viviana Sánchez.Esa entidad también surte los corregimientos Cabuyal y Gualí, que igualmente han visto disminuido en gran forma el suministro del líquido vital.Según la funcionaria, las causas de esa situación son el rigor del verano, la culminación temprana de la vida útil del pozo por su utilización las 24 horas del día y la inconsciencia de la población, que ha conectado más de mil pequeñas motobombas para succionar la red principal y autoabastecerse.Ahora bien, de acuerdo con los expertos, la solución más rápida consiste en reemplazar el más grande de los cuatro pozos con los que cuenta Emcandelaria, lo cual tardaría al menos dos meses y demandaría una inversión superior a los $600 millones.Sánchez explicó que esa solución ya está andando, no solamente para responder a la necesidad actual, sino también para tener una alternativa de abastecimiento en caso de presentarse una contingencia cuando se cuente con el servicio de agua potable superficial.Por el momento, la emergencia se está atendiendo con la distribución del líquido desde carrotanques, con el apoyo del Cuerpo de Bomberos, los ingenios y otras empresas asentadas en la zona, de acuerdo con lo dicho por la funcionaria.Pero todo indica que la mejor opción para surtir tanto a la zona rural como a la urbana de Candelaria es hacerlo desde el acueducto Pradera, en el caso de la primera, y con desde el de Florida, para la segunda. Nueva esperanzaSin embargo, la vocal de Control de Servicios Públicos de Candelaria, Trinidad Oviedo, está convencida de que su sueño de poder disponer de agua potable por fin se verá realizado.“Ya se firmó un acuerdo de voluntades, únicamente faltan 200 metros para finalizar la conexión con Florida y además Acuavalle no va a dejar perder más de $30.000 millones que ha invertido en este proyecto”, precisó.También sostuvo que la comunidad pedirá que esta entidad sea la operadora del nuevo servicio de acueducto.Como es conocido, el pasado 24 de junio se firmó, con el aval del Viceministerio de Aguas, un acuerdo entre la Gobernación del Valle, Acuavalle, la CVC, Vallecaucana de Aguas y el Municipio de Candelaria para darle vida a un acueducto regional que involucraría igualmente a Pradera y Florida.Aunque en su momento el alcalde de esta última localidad, Tulio González, se abstuvo de refrendar el convenio argumentando que debía aclarar algunos puntos, se comprometió a dar su aprobación al proyecto. “En cuatro meses tienen que estar terminadas las obras”, subrayó en esa ocasión el viceministro de Aguas, Fernando Mustafá, tras garantizar la viabilidad del acuerdo de voluntades.A su turno, el mandatario de Candelaria, John Wilson Rengifo, señaló que “la garantía que se tiene en esta oportunidad es que el Gobierno Nacional está metido en el proyecto y que la Procuraduría lo hará cumplir jurídicamente porque el agua es fundamental para la vida”.El gerente de Acuavalle, Humberto Swann Barona, explicó, por su parte, que se está terminando la instalación de las redes que llevarán el líquido desde Florida a Villagorgona y que se están haciendo las pruebas hidráulicas para iniciar las primeras entregas en unos cuatro meses.El alcalde de Pradera, Adolfo Escobar, también ha mostrado su disposición para que el casco urbano de Candelaria sea abstecido desde su municipio, De esta manera, esta población cree estar más cerca de poder gozar del servicio de agua potable.

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