El Mono Núñez engendra emisarios de tradición musical

El Mono Núñez engendra emisarios de tradición musical

Junio 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
redacción de El País

Colombianos y extranjeros de prestigiosas facultades de música, interpretaron con gran nivel en el ‘Mono Núñez’ ritmos andinos.

El Festival de Música Andina Colombiana Mono Núñez con su Encuentro Internacional de Música y el concurso de ‘Mejores intérpretes en las modalidades vocal e instrumental’, marcha hacia su consolidación como uno de los certámenes más importantes en su género en Latinoamérica, gracias al talento ascendente de los intérpretes que participan en él. Los concursantes y los músicos invitados cuentan con una sólida preparación académica y se toman muy en serio su papel como exponentes de la música colombiana. Los ganadores y las figuras de la versión 37 del ‘Mono Núñez’, cuya clausura el domingo pasado contó con más de 2.000 asistentes, se destacan por tener toda una vida de estudios en el arte vocal o en el dominio de sus instrumentos. El Trío de Ida y Vuelta, ganador del Gran Premio Mono Núñez Instrumental, está integrado por Julián Andrés Solano, Samuel Ibarra y Diego Germán Gómez, tres vallecaucanos que se desarrollaron musicalmente en Ginebra, municipio del Valle y sede del Festival ‘Mono Núñez’. Diego Germán Gómez, Premio Diego Estrada al Mejor Intérprete de Bandola, estudia ese instrumento desde los 7 años de edad y hace poco concluyó sus estudios de música en la Universidad del Valle. “Julián, Samuel y yo nos formamos como músicos desde la primaria hasta el bachillerato en Ginebra. Luego cada uno de nosotros viajó a diferentes ciudades a continuar sus estudios. El nombre de ‘Ida y vuelta’ se debe precisamente a la dificultad que teníamos para organizar los ensayos cuando todos vivíamos en distintas ciudades, pero perseveramos”, afirma Diego Germán Gómez. Otro participante que recibió los frutos de la constancia fue el payanés John Jairo Flórez, ganador del ‘Gran Premio Vocal’. El año pasado Flórez no clasificó a la ronda de los finalistas, pero siguió preparándose con su maestra de canto María Mónica Mondragón, otra asidua invitada al Festival. “La experiencia de hace un año me sirvió para dejar atrás el temor de presentarme en este escenario”, dice Gómez. El septeto Nocturnal Santandereano fue el ganador del Premio a la Mejor Agrupación Instrumental. El flautista Santiago Sierra y la violinista Amalia Díaz, integrantes del Nocturno, cuentan con estudios musicales en la Universidad de París y la Universidad del Sur de Mississippi, respectivamente. “El músico popular se está profesionalizando y el músico académico se está acercando a los géneros populares. Gracias a este fenómeno, la música andina colombiana está ganando una relevancia internacional”, asegura Sierra.Amalia Díaz no se imagina su carrera sin festivales como el ‘Mono Núñez’: “Estos concursos nos obligan a mantener un altísimo nivel musical y a seguir explorando la riqueza del folclor andino, pues nos recuerdan que hay muchos colegas y un enorme público que comparten nuestra pasión por la música colombiana”.Emisarios de la tradiciónCuando músicos colombianos estudian en el extranjero tienden puentes para que artistas de otros países se interesen por los ritmos de la tradición nacional. Ese fue el caso del pianista bogotano Iván Guevara, quien viajó a Inglaterra para estudiar en Cambridge. En esa institución conoció a la violinista Elizabeth Ball y al chelista Graham Walker. Ambos le pidieron a Guevara que tocara piezas representativas de Colombia. En ese momento, sus dos amigos británicos se enamoraron de los pasillos y los bambucos, entre otros géneros. Hoy en día Guevara, Ball y Graham conforman el Trío Classico Latino, una agrupación que ha recorrido Europa, difundiendo la música colombiana en salas de conciertos del viejo continente, y que ha participado con éxito en el ‘Mono Núñez’.“Antes de conocer a Iván, yo no sabía nada sobre la música latinoamericana. Sabía que existían el tango y la salsa. Eso era todo. Iván nos pidió a Elizabeth y a mí que tocáramos ‘La Gata Golosa’ y de inmediato quedé encantado con la música colombiana”, recuerda Graham Walker. El trío lleva diez años de actividad musical y se ha presentado en países escandinavos, pero Elizabeth Ball opina que su mayor reto es tocar frente al público de Ginebra. “Sabemos que lo estamos haciendo bien cuando la gente nos recibe tan cálidamente aquí”, sostiene. Estos dos ingleses no son los únicos extranjeros que reconocen el elevado valor estético de la música colombiana. El italiano Remo Ceccatto, director de la Banda Departamental del Valle, que se desplaza por diversos municipios del departamento con un repertorio de piezas típicas del folclor nacional, también estima profundamente el folclor musical de Colombia. “Este país me parece un lugar muy especial, porque en su territorio se encuentran tantas culturas que ofrecen una riqueza musical desde diferentes puntos geográficos. Es muy difícil encontrar otra nación en Latinoamérica con la variedad de ritmos que se oyen aquí”, expresa Ceccato, quien dirigió a la Banda Departamental durante su presentación en el Gran Parque de la Música de Ginebra.

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