Así funciona el insospechado paraíso del té
Valle con sentido

Así funciona el insospechado paraíso del té

Septiembre 23, 2018 - 07:16 p.m. Por:
Elpais.com.co
Agrícola Himalaya

Todos los sábados desde las siete de la mañana, por ejemplo, desde Cali arrancan tres buses con una tripulación regularmente fija: cinco profesores de niños que suben exclusivamente para ofrecer clases gratuitas de música andina, artes plásticas y taekwondo

Las únicas plantaciones de té que hay en Colombia quedan tan cerca como tan lejos de Cali: cuarenta minutos de distancia si se mira el reloj. Otro mundo, si se tiene en cuenta que crecen entre paisajes con hilos de niebla rodeando bosques y arbustos.

Así a ratos se ve parte del panorama en el corregimiento de Bitaco, en el municipio de La Cumbre, arriba de Yumbo y de Dapa, donde Agrícola Himalaya tiene los cultivos.

La empresa que hace las marcas Té Hindú y Té Bitaco, también tiene allá arriba una fundación cuya consistencia es el cuidado ambiental y la educación comunitaria. Desde ese esfuerzo, sin embargo, la preservación no solo se limita a la literalidad del término, pues además de estrategias ecológicas impulsan programas educativos, culturales y deportivos, como un valioso ‘abono’ social para la zona y su medio
ambiente.

Todos los sábados desde las siete de la mañana, por ejemplo, desde Cali arrancan tres buses con una tripulación regularmente fija: cinco profesores de niños que suben exclusivamente para ofrecer clases gratuitas de música andina, artes plásticas y taekwondo.

La disposición de los buses, por supuesto, no es solo para comodidad de los docentes sino también de los pequeños de veredas como Chicoral, La Sofía o El Retiro, que también abordan el transporte en el camino. “Tratamos de que nuestros niños puedan venir acá sin problema. Aprendan y crezcan aquí”, cuenta Carlota Llano, gerente de la
Fundación.

Las clases comienzan a las nueve. En una pequeña casa dentro de la Fundación se preparan los chicos de taekwondo. Al lado, en otra casa de ventanas grandes, practican los coristas de la escuela de música. En una exageración admisible, podría decirse que la sede de la Fundación -un terreno desde donde el horizonte solo se divisa generoso y verde-, es una ‘incubadora’ de la vida.

Bajando de las casas por una colina, hay un lago. Alrededor los estudiantes de artes plásticas pintan y decoran manualidades sobre mesas al aire libre; la mayoría de estudiantes junto al lago son en realidad los padres de los chicos, que los sábados se suben con ellos a los buses de la Fundación para acompañarlos y vincularse a sus procesos.
La ‘incubadora’ es amplia. Al mismo tiempo de todo lo demás, otros muchachos que componen ‘la estudiantina’ inician ensayos con sus bandolas. Entonces de repente todo ahí se conecta en el bello estruendo de la vida.

La Fundación comenzó en 1996 y durante estos años ha entregado 15 becas ‘Marichú del Llano’ para que los niños con mejores Icfes de la zona accedieran a educación superior. En total, a través de sus planes de formación, ya se han capacitado más de 350 personas.

Junto a la sede de la Fundación queda el vivero de Agrícola Himalaya, donde entre la vegetación sobresale un dato: están listas diez mil especies de plantas para distribuir entre la comunidad con el fin de ayudar a reforestar el área. Es parte de su programa de protección ambiental: las plantas son entregadas gratuitamente para ser sembradas en sectores afectados por alguna tala o la deforestación.

Los beneficios sociales de Himalaya son para la comunidad. Lo que en gran parte significa que son para las familias de sus trabajadores. Como Alba Nelly Hoyos, cosechera de 43 años: mientras trabaja, su hijo menor, Breiner, de 14 años, aprende a interpretar la bandola gracias al programa de formación en música andina. Y así, sumado a lo que aprende en el colegio, el chico va creciendo para la vida con más herramientas a su alcance.

Las plantaciones de té son un paraíso insospechado con riachuelos, orquídeas y ranitas en peligro de extinción. Bosques naturales que sirven de nido para 256 especies de aves. Algunas video-cámaras de monitoreo mimetizadas allí, han llegado a captar osos caminando por entre el follaje. Los registros hablan de 37 mamíferos contados, 28 especies de anfibios y 23 reptiles. Por esa razón el lugar fue declarado Reserva Forestal Protegida e incluido entre los Parques Naturales Nacionales. “Los bitaqueños son el motor de nuestra compañía. La comunidad nos ayuda a crecer”, resalta el gerente general de la empresa, Andrés Velasco, recordando que ellos son los principales guardianes del paraíso.

Agrícola Himalaya

Su marca principal es Té Hindú, con la que distribuyen productos hechos a base de té verde, té negro y té rojo. Su línea premium de exportación es la marca Bitaco, Unique Colombian Tea. La compañía, con más de 50 años en el mercado, también cuenta con una amplia gama de infusiones y aromáticas que se distribuyen en el territorio nacional y en ocho países más.

Himalaya se rige bajo tres pilares: generación de valor, sostenibilidad ambiental y responsabilidad social.

“La educación extracurricular les sirve a estos muchachos para empoderarse. Por eso buscamos su desarrollo personal, porque eso luego beneficiará al territorio que los vio nacer”. Carlota Llano - Gerente de la Fundación.

Agrícola Himalaya

Su marca principal es Té Hindú, con la que distribuyen productos hechos a base de té verde, té negro y té rojo

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