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Ken O'Donnell, gurú del desarrollo humano, habla de las lecciones espirituales de la pandemia

Noviembre 08, 2020 - 07:53 p. m. Por:
 Redacción de El País
efectos de la pandemia

Ken O’Donnell es autor de libros como Valores Humanos en la Empresa, La Paz Comienza Contigo: Ejercicios de Paz para Enfrentar las Crisis, y otros.

Especial para El País

Como un momento para “ser más, pensar menos, hacer menos y lograr más”, ha definido Ken O’Donnell esta pandemia mundial.

Hablamos con el brasileño, auto de 19 libros de crecimiento personal y de organizaciones, actual coordinador de Brahma Kumaris para América del Sur, de las ‘Lecciones espirituales de la pandemia’, tema de su conferencia en Exposer Coomeva virtual, la cual realizará el próximo jueves 19 de noviembre a las 4:30 p.m.

¿Cuál ha sido la enseñanza principal que deja al ser humano esta situación de pandemia mundial?

A nivel colectivo, la pandemia ha mostrado las vulnerabilidades de nuestros diferentes sistemas: económico, social, político y ambiental. Un pequeño virus, 10.000 veces más pequeño que un grano de sal, ha puesto a la humanidad contra la pared de muchas maneras. Debería enseñarnos que estamos inevitablemente conectados entre nosotros como seres humanos y con la naturaleza. Debería enseñarnos a tener un mejor sentido de cuidado de nuestro frágil planeta.

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¿A nivel individual qué deberíamos tomar como aprendizaje de esta situación?

A nivel individual nos ha puesto muchas restricciones en términos de entretenimiento, compras y eventos sociales. Los lugares en los que se han relajado los controles están teniendo ahora una segunda o tercera ola de casos. Los que son lo suficientemente afortunados han podido mantener el contacto con otros a través de los medios sociales y reuniones en línea.

Como individuos, tenemos una enorme oportunidad de desarrollar hábitos sociales más simples y saludables. Muchos de nosotros nos hemos encontrado con tiempo de calidad, generalmente en el mismo lugar, para poder invertir más en nuestro desarrollo espiritual y en relaciones saludables con nuestros entes queridos. También podemos desarrollar compasión por aquellos cuyas vidas y medios de vida se han visto amenazados por el virus. Es un momento para ser más, pensar menos, hacer menos y lograr más.

Las conferencias de Exposer Coomeva, que va del 19 al 21 de noviembre,
son gratuitas. Se puede registrar
en el sitio: coomeva.com.co/exposer

¿Qué enseñanzas espirituales podemos aplicar en medio de esta situación?

Para mí hay tres lecciones principales para interiorizar: Desarrollar una relación más honesta conmigo mismo y con mi práctica de meditación y lo que quiero lograr a través de esta.

Asegurarme de que cada interacción que tenga con otros, directamente o en línea, los deje sintiéndose más felices y esperanzados que antes de la interacción. Y finalmente, entender que el único apoyo real que tengo es de la única fuente de todo poder espiritual, aquel a quien llamamos por muchos nombres: Dios, Alá, Jehová, Shiva, el Gran Espíritu. Mientras todo el caos se agita a mi alrededor, puedo permanecer estable en mi conexión amorosa con el ‘Uno’.

¿Los empresarios y microempresarios qué deben aprender de todo esto? ¿Cómo superar la crisis?

Como se dice, “en tierra de los ciegos, alguien que tiene un ojo es el rey”. Poder ver más, comprender más y decidir mejor, es crucial para cualquier tipo de éxito en este momento.

La meditación puede ayudarnos definitivamente a desapegarnos de las circunstancias, aprender las lecciones del presente y ver mejor el futuro. Las industrias más afectadas por Covid19, como el turismo y ciertos segmentos del comercio, tienen que aprovechar esta oportunidad para innovar en la forma de relacionarse con sus clientes y consumidores. Definitivamente es un mundo más digitalizado, por lo que los conocimientos técnicos son imprescindibles.

A pesar de todo, tenemos que seguir siendo optimistas y resilientes. Esto nos ayudará a superar este período difícil. Cada crisis tiene un punto final, así que debemos estar preparados para emprender algo nuevo.

En medio de todo, algunas familias se acercaron más, ¿este reencuentro qué lección nos deja?

Ken O’Donnell

Ken O’Donnell está a cargo de la charla ‘Lecciones espirituales de la pandemia’

Especial para El País

Durante este período, las personas se han visto obligadas a permanecer más cerca de sus seres queridos. Es una gran oportunidad para desarrollar un ambiente saludable en casa, especialmente cuando hay niños involucrados.

Si hay cosas que perdonar y olvidar, este es el momento de tener esas conversaciones difíciles y de resolver las semillas de cualquier conflicto. Hay numerosos programas en línea para poder hacer esto. También es una buena oportunidad para optar por una dieta más saludable para que las personas no sólo estén emocionalmente más sanas sino también físicamente.

Con el teletrabajo, muchas oficinas se manejan hoy a distancia, al igual que las amistades, ¿qué lección espiritual se dio en ese nivel?

Para poder hacer el trabajo desde casa se requiere una gran autodisciplina, especialmente en lo que se refiere a la organización de las tareas en función del tiempo del que disponemos.

La etiqueta de trabajar con otros en línea todavía requiere los mismos buenos modales básicos que necesitamos tener en cualquier relación: respeto, la voluntad de escuchar y empatía. También debemos ser conscientes de que las personas con las que interactuamos pueden haber pasado por muchos desafíos. Si estamos en una posición de liderazgo, tenemos que ser abiertos y honestos para escuchar sus historias y ayudar si podemos.

Ken O’Donnell es autor de libros como Valores Humanos en la Empresa, La Paz Comienza Contigo: Ejercicios de Paz para Enfrentar las Crisis, y otros.

¿La pandemia dejó un aprendizaje a los gobernantes? ¿Cuál?

En tiempos de crisis como la actual pandemia y sus repercusiones económicas y sociales, la administración pública importa más que nunca. Desempeña un papel fundamental en las respuestas inmediatas de los países, y seguirá siendo crucial para la recuperación y la construcción de una “nueva normalidad”. Hemos visto con este virus tanto buenas como malas respuestas de los gobiernos en todo el mundo. En muchos casos, debido a la desinformación, tenemos el caso de los ciegos guiando a los ciegos. Los gobernantes también deberían entender la verdad básica de que sólo podemos ver el mundo como realmente es y tomar las decisiones correctas, si podemos entendernos a nosotros mismos como realmente somos.

La pandemia ha llevado a reflexionar en torno al medio ambiente, ¿qué tarea tenemos en ese sentido?

Tenemos cuatro relaciones principales: con nosotros mismos, con los demás, con Dios y con la naturaleza. Lo que está sucediendo en el mundo con la pandemia no es un acto de Dios, sino que es fruto de la falta de equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza.

Después de todo, el virus es sólo un pedazo de material genético expulsado de células infectadas que nosotros mismos no logramos manejar. A nivel individual y colectivo tenemos que enfrentar las consecuencias de nuestra propia falta de equilibrio.

Así que la gran lección aquí es que si tratamos todos los aspectos del mundo natural con respeto y dignidad, nos apoyará en todos los sentidos, en términos de nuestras necesidades. No apoyará nuestra avaricia y ceguera. Se necesita más humildad en nuestra relación con el medio ambiente.

¿Se ha vuelto más importante ahora el encuentro con uno mismo y la conciencia del ser?

El interés en la meditación ha crecido enormemente desde que comenzó la pandemia. La gente está más interesada en ser capaz de vivir consigo misma.

Hay dos mundos, uno en el que podemos ver, oír, oler, saborear y sentir, y el que nos ocupa en nuestros diferentes roles, relaciones y tareas. Aquel en el que nuestros egos se invierten y nuestros apegos se mantienen. El otro mundo es el que está dentro de nosotros. A medida que desarrollamos más conciencia del ser interior, entramos en contacto con nuestras propias reservas de amor, paz, felicidad y verdad. Podemos entonces, recurrir a estas cualidades y sacarlas a la luz en nuestra vida diaria.

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