La 'guerra sucia' que se tomó la campaña del plebiscito por la paz

La 'guerra sucia' que se tomó la campaña del plebiscito por la paz

Septiembre 18, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Cruce de insultos, mentiras, abucheos, verdades a medias, distorsionan el debate sobre los acuerdos que firmaron el Gobierno y las Farc. Análisis.

[[nid:460795;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/09/guantes-boxeo.jpg;full;{34.422.909 personas están habilitadas para votar en las elecciones del Plebiscito por la Paz el próximo 2 de octubre.Foto: Archivo El País}]]

En pocos días los colombianos habilitados para votar tendrán que decidir su respaldo a los acuerdos para la terminación del conflicto entre las Farc y el Gobierno Nacional. Esta, aunque es una campaña  con la paz como única candidata, no se libra de enfrentar una batalla con quienes promueven  la ‘guerra sucia’.

No se salvan los promotores del Sí y menos quienes dicen No. Incluso, Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral, MOE, comenta que lo que se está promoviendo es un voto en nombre de la paz, sin embargo, “en el debate no hay respeto por las ideas del contrario y se está llevando la discusión a señalar cuál es la mitad del país que no cabe en su otra mitad”.

Esa intolerancia —sostiene la analista— se traduce en hechos de violencia política.

Y es que la intransigencia deambula por las calles e hizo carrera en las redes sociales: la feria de insultos, abucheos, mentiras, verdades a medias se incrementan con el correr de los días. No se salvan ni las figuras públicas, como la deportista olímpica Mariana Pajón, quien aun sin evidenciar la intención de su voto, ya aparece en redes sociales ‘promoviendo’ el No. 

Su hermano Miguel Pajón, precisó en Twitter que “MARIANA no participa en campañas por el plebiscito. No apoya el SI ni el NO. Su mensaje es que LA PAZ NO SE DA EN LA HABANA SINO EN CADA UNO”.

[[nid:577600;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/09/montaje-mariana.jpg;full;{Montaje en foto de Mariana Pajón. Foto: Tomadas de Twitter}]]

Y es que a la doble medallista olímpica le alteraron una fotografía en la que tenía un cartel que decía: “Má, estoy triunfando” por el mensaje “¡No al plebiscito por la paz!”.

Pero este es solo uno de los ejemplos. Todos los días, Twitter y Facebook son escenarios de interminables peleas.

Carlos Alberto Arango, politólogo de la Universidad Javeriana, explica que desde el Frente Nacional el país no votaba un plebiscito y el desconocimiento sobre cómo se realiza una campaña es evidente tanto entre los promotores del Sí como entre los del No.

A su juicio,  los mayores errores de aquellos ciudadanos que promueven el No han sido caer en la dinámica de los insultos, en buscar la difusión del miedo y en amedrentar a quienes han salido vehementemente a defender la posibilidad de un país en paz. Mientras que los de Sí han recurrido a desvirtuar el discurso y los argumentos de aquellos que se oponen a los acuerdos generalizando a los del No como uribistas o individuos sanguinarios que ven la guerra como la única manera de acabar con las Farc.

Precisamente Juan Carlos Gómez,  director del programa de Comunicación Social y  experto en marketing político de la Universidad de La Sabana, dice que lo que se está viviendo está estrechamente relacionado con el poco tiempo que hubo para  verificar algo tan complejo como los textos de los acuerdos.

“Como no hay tiempo en la contienda, unos y otros acuden a la simplificación máxima de los conceptos y a la emoción y es ahí cuando recurren a sembrar el miedo, el terror y los otros, a valerse de la esperanza”.

Por eso, Carlos Holmes Trujillo, codirector nacional de la campaña por el No del Centro Democrático, cuestiona que el Gobierno se valga de hacer un acto protocolario de la firma de los acuerdos seis días antes de que se realice la votación del plebiscito, ya que ello genera efervescencia entre el electorado.

Dice que rechaza la campaña “sucia” y las agresiones vengan de dónde vengan y que defiende una campaña con argumentos, con razones y propositiva.

Agrega que del Gobierno le parece engañoso, primero, la pregunta con la que se convocó el plebiscito porque la Corte Constitucional dispuso que la materia sobre  la que se  va a consultar es el acuerdo, no la paz. Sin embargo, insiste, el Gobierno utilizó las dos  palabras. Segundo, los mensajes en los medios “bajo  la sombrilla de la información, son propaganda que no debería hacerse”, como tampoco decir que se va a refrendar la paz, “cuando lo que vamos a votar es si estamos a favor o en contra de lo acordado en La Habana”.

Y aunque el especialista en marketing político Pedro Viveros sostiene que la actual es una situación normal de campaña, el constitucionalista José Gregorio Hernández, exige reglas del juego transparentes porque “lo que está ocurriendo no me parece un juego normal de campaña”.

El exmagistrado dice que esta es una oportunidad democrática  de participación y hay un derecho inalienable de tener una opción y los colombianos  debemos votar en paz y en libertad por lo que considera “inaceptables” ciertas agresiones de parte y parte.

Insiste en que ha habido mucha agresividad, abucheos,  cruce de insultos, ofensas y eso no debería seguir durante los días que quedan. 

No se atreve a decir quién podría sumar más votos entre la masa de indecisos que hay, pero el profesor Gómez  sostiene que “en el discurso público, quien logre emocionar más al otro, obtendrá su respaldo”.

Por eso el violentólogo francés Daniel Pecaut, experto en el conflicto armado colombiano, asegura que, pese a que la campaña por el plebiscito ha tenido una extrema polarización, en los últimos días ha notado que se ha  fortalecido  el sector de los que aceptan que la negociación  que “ha sido sumamente exitosa,  y ha sido llevada en condiciones que no se podría esperar una cosa mejor definida”.

A propósito

Las reglas

El Consejo Nacional Electoral, CNE, reglamentó que cada semana los medios de comunicación deben presentar un  informe de los tiempos o espacios otorgados a las diferentes campañas.

Así mismo, estableció que solo se podrán instalar ocho vallas en los municipios de quinta y cuarta  categoría, y doce en los municipios de segunda y tercera  categoría; 20 vallas en municipios de primera categoría y especial, y que en la capital del país el número permitido es  de 30 vallas.

En los topes de gastos indicó que  estos rigen según el orden territorial,  variando entre  $3920 millones y  $130 millones.

 
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