Diálogos en La Habana se reanudan en medio de confrontaciones

Mayo 25, 2015 - 12:00 a. m. 2015-05-25 Por:
Elpais.com.co | Resumen de Agencias

Acuartelamiento de primer grado en las Fuerzas Militares. Crisis Group dice que Gobierno y Farc son responsables de la actual situación en proceso de paz. Siguen ataques.

[[nid:413560;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2014/11/proceso-paz-3253.jpg;full;{ Después de un día de receso, los negociadores del Gobierno y de las Farc se encontrarán cara a cara en la mesa de conversaciones en La Habana, Cuba. Foto: Archivo}]]

Después de un día de descanso y en medio de la crisis que dejó el bombardeo a un campamento de las Farc en el Cauca el pasado jueves, los negociadores de paz de la guerrilla y el Gobierno regresan a la mesa de conversaciones en La Habana. Lea también: Cese de tregua unilateral de las Farc dejó coja la mesa de la paz

El domingo, la jornada de descanso estuvo marcada por nuevos ataques, esta vez, atribuidos a la guerrilla y que dejó un policía muerto en Tumaco y también el desplazamiento de 350 personas en Guapi, Cauca, como consecuencia de los ataques aéreos. 

Marco León Calarcá, negociador de las Farc, dijo desde Cuba que  hoy habrá un nuevo encuentro en el ciclo 37 de conversaciones y sugirió al presidente Juan Manuel Santos “que no solo le pida consejos al Papa Francisco sino que los aplique”.

En las declaraciones entregadas a Caracol Radio, Calarcá señaló que  la suspensión de la tregua no es una venganza de la guerrilla, sino la respuesta a una situación que resultaba insostenible. Fueron “reiteradas las denuncias de las Farc sobre el asedio de las Fuerzas Militares contra los insurgentes, lo ocurrido el jueves trascendió toda posibilidad de continuar el cese unilateral del fuego”.

Y agregó  que no tiene sentido pensar que “el arreciamiento de la guerra va a acelerar el proceso de paz”, como planteó el presidente Santos este fin de semana.

Sobre el plan piloto del desminado humanitario quedó claro que el aplazamiento de la rueda de prensa donde se entregaría información sobre el avance del plan no supone la postergación del mismo. “El desminado seguirá delante, según lo acordado por las partes”.

El domingo se conoció un estudio de la organización International Crisis Group que advirtió que  tanto el Gobierno Nacional como las Farc tienen responsabilidades compartidas en el  proceso de paz que se viene negociando entre estos dos actores en La Habana. 

Según la organización, “las fuerzas de seguridad tienen sin duda la potestad de llevar a cabo ataques contra campamentos guerrilleros. Pero el comando militar podría haber anticipado que una operación que fácilmente está dentro de las más sangrientas contra las Farc en los últimos cinco años, arriesgaba forzar a este grupo  a dar por terminado su cese al fuego, poniendo potencialmente en riesgo el proceso de paz”.

Para la organización, “el proceso de paz en Colombia enfrenta su crisis más seria y en lugar de crear más medidas para desescalar el conflicto de cara a un acuerdo final de paz, ahora hay nuevos riesgos de que la confrontación escale, causando daño humanitario, destruyendo la confianza entre las partes y debilitando aún más el apoyo público a este proceso”. 

Adicionalmente, Crisis Group dijo que “en un discurso el 22 de mayo, el presidente Santos usó el lenguaje adecuado al expresar que a todos debe conmover el dolor de los familiares de los guerrilleros muertos. Aunque el alto número de bajas y el hecho de que el ataque fuera realizado contra la estructura regional señalada como responsable de la emboscada de abril contra diez soldados, también otorga a la operación un sabor poco útil de venganza”.

Siguen los enfrentamientos El pasado fin de semana continuaron las confrontaciones armadas entre las Fuerzas Militares y las Farc. Mientras las Fuerzas Militares informaron que en Caquetá fue dado de baja alias Jaimito, jefe de finanzas del Teófilo Forero; un policía murió y otros dos resultaron heridos en un ataque a una patrulla en Tumaco, Nariño.  También se conoció que a 800 podría ascender el número de personas desplazadas en Guapi, Cauca, donde en la noche del jueves fue bombardeado un campamento de las Farc. En el ataque pereció el patrullero Íver Fernando Narváez, quien quedó atrapado en el automotor y murió incinerado, y resultaron heridos los policías Jairo Solarte y Alexis Ramos, quienes fueron trasladados a un hospital local donde se recuperan. El coronel Sergio Serrano, comandante de la cuarta brigada de Infantería de Marina, que trabaja en la zona, atribuyó la agresión a miembros de las Farc. “Esto es retaliación de estos grupos de las Farc teniendo en cuenta las operaciones realizadas por el ejército en el Cauca”, agregó. Entre tanto, la Defensoría del Pueblo denunció que ha atendido a 352 personas desplazadas tras los bombardeos en Guapi, donde murieron 26 guerrilleros en una operación de la Fuerza Aérea.  Según la Defensoría, en este municipio se siguen adelantando operaciones militares y se han presentado enfrentamientos con la guerrilla. Según el organismo, unas 400 personas más se pueden estar desplazando a la cabecera municipal porque no pueden hacer sus actividades normales.
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