¿Se está dividiendo el Centro Democrático?, las dudas que dejó la elección del Contralor

¿Se está dividiendo el Centro Democrático?, las dudas que dejó la elección del Contralor

Agosto 21, 2018 - 11:50 p.m. Por:
Redacción de El País 
Centro democrático apoyo a Carlos Córdoba

Después de dos elecciones internas, el Centro Democrático decidió acompañar la candidatura de José Félix Lafaurie a la Contraloría; sin embargo, terminaron acompañando a Carlos Felipe Córdoba.

Colprensa / El País

La pregunta que muchos observadores de la política se hacen, tras le elección Carlos Felipe Córdoba como contralor general de la República, es si esa escogencia es el reflejo de las grietas que estarían comenzando a afectar la unidad del Centro Democrático.

El propio José Félix Lafaurie lamentó que, pese a que era el candidato de ese partido para dirigir el ente de control, desde el interior mismo del CD se torpedeó su aspiración y varios de los senadores y representantes a la Cámara de su colectividad terminaron apoyando a otro aspirante.

Entre quienes no creen que se esté produciendo tal división se encuentra el analista y politólogo Vicente Torrijos, quien indicó que el resultado de la votación “hace parte del ejercicio del realismo político liderado por el propio presidente Uribe, que se empeñó a fondo y empeñó el partido con la candidatura de Lafaurie y no consiguió el consenso necesario, y decidió buscar más el beneficio colectivo que el individual”.

Lea también: ¿Quién es Carlos Felipe Córdoba, el nuevo Contralor General?

“El expresidente Álvaro Uribe sigue teniendo un liderazgo incontrovertible en el Centro Democrático; lo que ocurre es que estamos en un juego de pesos y contrapesos en donde el partido lógicamente requiere de la participación de otras fuerzas políticas para conservar ese equilibrio que es indispensable para la gobernabilidad”, explicó Torrijos, al reconocer que “por supuesto que no deja de ser traumático para el partido no lograr el objetivo”.

El exministro Camilo González Posso aseguró, por su parte, que no es tan cierta esa falta de respaldo del CD hacia Lafaurie o que haya salido perdedor el Centro Democrático porque el Contralor General se estaba escogiendo en el Congreso de la República entre varios candidatos amigos y cercanos al uribismo.

“Lo que pasó fue que vieron que era más difícil lograr la votación para Lafaurie por la resistencia que se despertó entre otros partidos que están también cerca al Gobierno y que votaron por Duque. Era más difícil hacer unidad en torno a Lafaurie, que fue el candidato inicial. Pero el nuevo Contralor ha sido muy cercano también a personas de este Gobierno, aunque es innegable que hay sectores en el partido descontentos”, aseguró González Posso.

En la misma línea se pronunció el analista y catedrático Diego Luis Sánchez, quien indicó que el uribismo entendió pronto que el nombre de José Félix Lafaurie iba a generar dificultades entre los demás sectores cercanos al Gobierno y que la falta de participación en el reparto burocrático podría generarle dificultades de gobernabilidad al presidente Iván Duque.

“De cualquier manera Felipe Córdoba no es un contralor lejano al uribismo, pero a diferencia de Lafaurie, evidentemente inclinado hacia el Centro Democrático, el nuevo contralor general es capaz de dialogar con todos los sectores de la alianza de Gobierno. Lo que queda de por medio es el nombramiento de los contralores regionales, donde hay una gran tajada burocrática que esperan tener esos partidos cercanos al Gobierno y que no fueron tenidos en cuenta en la elección del gabinete que acompaña a Duque y donde figuran solo tecnócratas y representantes de los gremios”, indicó Sánchez.

Lea también: "No podemos enfrentar a los corruptos con herramientas del siglo pasado": Contralor

A través de un comunicado, luego de que el Congreso eligiera a Córdoba, el Centro Democrático resaltó las calidades de Lafaurie.

“Sin embargo, las mayorías del Congreso no han expresado apoyo a nuestro candidato. Acatamos la decisión que tome el Congreso para elegir al Contralor, con la cual finaliza el proceso de convocatoria pública, que consideramos transparente”, señala la colectividad oficialista.

Agregó el Centro Democrático que “comparte y aplaude” la decisión del gobierno del presidente Iván Duque de mantenerse al margen de la elección de Contralor General, propendiendo la independencia de poderes y la salvaguarda del buen nombre de las instituciones.

Hay varias señales

Pero no es solo el sinsabor que dejó en el Centro Democrático la derrota de José Félix Lafaurie para el cargo de Contralor General de la República lo que ha motivado voces disonantes en el uribismo. Las diferencias en torno de la Consulta Anticorrupción o los roces entre los congresistas uribistas sobre la necesidad de conformar o no una coalición de Gobierno muestran también una supuesta falta de cohesión.

Jorge Luis Yarce Tamayo, docente de la Universidad Central y candidato a magíster en estudios políticos, aseguró que al interior de todo movimiento político siempre van a haber divisiones, pero el partido tiene mecanismo mediante los cuales aglutina los disensos, pero que la elección del Contralor no marca tendencias porque al final la bancada acompañó a Felipe Córdoba.

“Suena disonante que el presidente Duque diga que apoya la Consulta mientras la cabeza visible del partido, el senador Álvaro Uribe, y algunos congresistas no lo consideren porque ya presentaron un paquete legislativo que cubre esos requerimientos sin la inversión de más de $300.000 millones que se pueden guardar en la medida que el paquete legislativo resolvería el problema”, explicó Yarce.

Agregó que “la postura del Presidente desde su posesión ha sido única y la misma: cumplir cada uno de los compromisos que hizo públicamente en época de campaña y eso incluye el apoyo a la Consulta Anticorrupción y es una posición respetable y que marca un nuevo modelo de hacer política en Colombia, inclusive, en contracorriente de su propio partido por mantener su palabra; pero de ahí a que eso genere un cisma, no lo veo en el panorama”.

El hecho más preocupante para Duque, dicen los analistas, es una posible división de la coalición de Gobierno porque esa sí pondría en riesgo su gobernabilidad en caso de que se quiebre porque quedaría solo con 55 votos en el Senado entre conservadores y Centro Democrático, que es muy poco.

“Lo que se advierte es también el forcejeo para que otros cargos y otras cuotas sí tengan un reparto dentro de los esquemas tradicionales de la política colombiana y que son los que no han permitido conformar una coalición de Gobierno. Por un lado, entre los congresistas del mismo Centro Democrático y, por el otro, el de los partidos que acompañaron a Duque y que están en la cola esperando su turno”, aseguró González Posso.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad