¿Qué pasa en el Partido de la U?

¿Qué pasa en el Partido de la U?

Septiembre 19, 2018 - 11:55 p.m. Por:
Kelly Sánchez - reportera de El País
Congresistas del Partido de La U

Entre los congresistas ‘disidentes’ de la U que firmaron la carta enviada al presidente Duque están Norma Hurtado, Roosvelt Rodríguez, Roy Barreras, Jhon Jairo Hoyos y Ritter López.

Foto Especial para El País

Aunque ya se habla menos de una posible escisión del Partido de la U, las rupturas al interior de esa colectividad se siguen manifestando con fuerza.

Así se evidenció el miércoles, cuando quince congresistas que se habían mostrado en contra de la decisión de declararse partido de Gobierno, expusieron sus intenciones de independencia “ideológica”.

“Las adhesiones ciegas y sin sustento programático suelen ser frágiles, deleznables y de corto vuelo. En lugar de proveer dinámicas virtuosas, se convierten en lastres burocráticos”, se lee en la carta enviada al presidente Iván Duque y firmada por quienes ya empiezan a conocerse como el ‘grupo de los disidentes’.

Los quince parlamentarios dejaron claro que no aprobarán a ciegas todos los proyectos del Ejecutivo, pues mantendrán “una tendencia ideológica independiente ante la posición gobiernista incondicional”, pero le pidieron al Jefe de Estado definir un acuerdo programático en algunos temas en los que podrían llegar a acuerdos.

Aunque el mensaje de este grupo parece más un llamado a buscar consensos en lugar de profundizar las divisiones, las puertas de la escisión no quedaron cerradas del todo.

La U y Cambio Radical habían acordado actuar como "coalición en bloque". Sin embargo, el pacto se rompió con la elección del nuevo Contralor, cuando finalmente votaron por separado.

El senador Roy Barreras, dijo que “no estamos tomando esa decisión porque dependemos de análisis internos, pero no la descartamos”.

Mientras tanto, Armando Benedetti, uno de los más críticos de la decisión de la U, sugirió en Twitter el nacimiento de un nuevo partido: Con la facciones al interior del @PartidoLiberal y del @partidodelaucol dan el principio de la unidad del PL. ¡También estará la facción de @PCambioRadical por lo que se ve venir!”.

Podría decirse que esta colectividad, que fue creada en 2005 para la reelección del expresidente Álvaro Uribe y que posteriormente avaló la Presidencia de Juan Manuel Santos, se encuentra dividida entre ‘santistas’ que apoyaron el Acuerdo de Paz y ‘uribistas’ que avalan al nuevo Gobierno.

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Para Juan Carlos Gómez, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Sabana, la U ha perdido su esencia y su “desgaste” se ha acrecentado.

“El partido no tiene unidad, al no haber unidad, no hay ideología y si no hay ideología, no hay liderazgos. Simplemente es la junta de votos de algunos caciques electorales en algunas regiones del país y ellos tienen la capacidad de mimetizarse, de trasladarse al lado que más les conviene. Eso va a ser la ruina de ese partido”, sostiene.

El experto se atreve a avizorar que si la colectividad continúa como va, “lo más probable es que en próximas elecciones pierda su personería jurídica”.

Pero Aurelio Iragorri, presidente de la U, considera que esta organización afronta “el desgaste normal” de los años y cree inviable su disolución.

Sobre la escisión, cree que “no sería fácil explicarles a los que conforman la colectividad cómo podría darse: ¿quiénes se quedan con el logo del partido, los que ganaron en esta votación o los que han ganado en todas las anteriores? No lo veo viable, lo que hay que hacer es lograr la unidad del partido”.

Con él está de acuerdo la representante a la Cámara Norma Hurtado, quien aunque no apoyó la decisión de la U, acogió la postura final de su bancada: “No estamos en un proceso de escisión, por el contrario, el partido de la U, después de esa puja que tuvimos interna, ha entendido que unidos tenemos la posibilidad de aportarle al país y también a las decisiones del Gobierno”.

La congresista vallecaucana asegura que el partido está sólido y que seguirán “firmes y representando a ese millón ochocientas mil personas que creyeron en nosotros”.

Asimismo, el senador Roosvelt Rodríguez, también oriundo del Valle, expresa que quienes impulsaron la declaración de independencia interpretaron que la determinación que tomó el bloque “era lesiva para el partido” y por eso “la primera reacción fue anunciar la escisión”.

Sin embargo, “con los ánimos más calmados, hoy tratamos de rescatar la unidad”, anota Rodríguez y agrega que, aunque transitan un momento difícil en su colectividad, existe plena voluntad para superarlo.

¿Qué harán los inconformes?

Según Aurelio Iragorri sí existe un procedimiento que podría tener lugar para quienes decidieran abandonar el partido.

“Una opción es que los directivos del partido y su bancada se pongan de acuerdo para expulsar a un miembro. Con esto, esa persona puede ingresar a una organización distinta, pero esto sería haciéndole un esguince a la ley”, plantea el presidente de la colectividad.

Sin embargo, hay otras posibilidades a las que podrían recurrir los congresistas inconformes con determinados proyectos, por ejemplo, dice el senador José Ritter López que no votará por lo que no esté de acuerdo.

“Habrá proyectos de ley o actos legislativos con los que no estaré de acuerdo y no los voy a votar. Para ello recurriré a los aspectos legales que me protegen o a la objeción de conciencia, que es otro argumento legal para no votar lo que considere nocivo para la gente o contrario a mis principios morales, éticos y mi formación académica”, explica el político palmirano.

También hay otras jugadas menos legales que acostumbran algunos parlamentarios, según reconoce Iragorri: “Si alguien no quiere votar se hace el que tiene la necesidad de ir al baño y en el momento en que lo llaman a lista para la votación no está, y hay una práctica peor, la de los que llegan, se registran y no permanecen en el recinto”.

Para el experto en política de la Universidad del Rosario, Yann Basset, las diferencias de criterio al interior de la U “van a justificar una actuación desordenada”. “A más largo plazo, eso no augura nada bueno para la U. Ya es el partido que sufrió más en las legislativas de este año, y, de cierto modo, las divisiones son consecuencia de eso, y a su vez, anuncian probablemente otras derrotas”, conceptúa.

Peleas arraigadas

Para Aurelio Iragorri, la U debe superar las peleas entre los expresidentes Santos y Uribe, porque “si seguimos peleando entre nosotros, van a ganar los otros”.

“Debemos mirar hacia el futuro con esperanza, arreglar las diferencias que hayan internamente, y superar una pelea que tiene que ser del pasado entre las posiciones de los expresidentes, que no le trajeron nada bueno a este país”, agrega el presidente de la colectividad.

Asimismo, la senadora Norma Hurtado cree que la U no es de Uribe ni de Santos.

“El partido es de unos líderes regionales que han venido construyendo procesos en torno a la filosofía de unidad y democracia dentro de esta colectividad”.

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