¿Es hora de modificar el umbral para las consultas populares?

¿Es hora de modificar el umbral para las consultas populares?

Agosto 26, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País 
Consulta Anticorrupción.

En varios municipios del país y en el exterior, miles de voluntarios recogieron más de 4 millones de firmas para lograr llevar a las urnas la Consulta Anticorrupción.

José L. Guzmán / El País

La razón por la que, por lo menos, la tercera parte del censo electoral debía votar la Consulta Anticorrupción para que esta pudiera convertirse en un mandato, es evitar que las decisiones que competen a todos los colombianos sean tomadas por minorías.

Los resultados de la jornada de este domingo en los que faltaron cerca de 470.000 votos para alcanzar el umbral de 12.140.342 que requería la iniciativa, recuerdan el referendo constitucional impulsado en 2003 por el expresidente Álvaro Uribe, en el que solo la pregunta que avalaba la reelección presidencial -una entre quince- alcanzó la meta. Ante estos eventos fallidos, algunos se preguntan si se debería bajar el umbral de los mecanismos de participación ciudadana.

Para el politólogo Fernando Giraldo, no debería existir el umbral, dado que en Colombia el voto no es obligatorio y “si no hay obligatoriedad de votar, es un derecho no asistir”, por lo cual los que sí acuden a las urnas deberían decidir.

Sin embargo, Giraldo cree que la solución no es disminuir el umbral: “El umbral no resuelve mucho. Probablemente a la luz de estos resultados podemos decir ‘si hubiese sido el 25 % se hubiera logrado’, pero el tema es que los ciudadanos no se movilizan ni siquiera por cosas que los afectan a todos”.

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En eso coincide el investigador Víctor De Currea, quien cree que el problema no es la forma, pues aunque podría solucionarse en términos mecánicos bajando el umbral, “el problema es que seguimos siendo una sociedad indolente, y la indolencia social y de la cultura política no se resuelve con números”.

El experto considera que en Colombia no hay una tradición democrática. “En un país donde el voto se asocia con la elección de una persona o un cargo público, pero no de una idea, nos remite a una cosa: Colombia no vota por programas sino por personas”.

Por su parte, Carlos Andrés Arias, docente de comunicación política en la Universidad Externado, opina que una de las dinámicas de la cultura política que afecta los procesos de participación ciudadana es que las personas no ven un beneficio tangible.

“Son beneficios que el ciudadano ve difusos, vagos, no tangibles, como sí puede verlos en la elección de alcalde, gobernador, senador o representante a la Cámara, que mal o bien, facilitan muchas de las dinámicas regionales”.

El analista cree que los mecanismos de participación política y de participación ciudadana en Colombia “funcionan en el ejercicio de la retórica y del discurso, pero no funcionan en el ejercicio de la práctica”.

Asimismo, el profesor Giraldo cree que los ciudadanos todavía mantienen la idea de que las decisiones principales son las que toman los congresistas y no creen del todo en los mecanismos de participación porque no los ven como una solución.

Pero, cree el profesor Arias que en el caso particular de la Consulta Anticorrupción, a pesar de que no alcanzó el umbral, “fue un ejercicio importante de participación política que representa, por lo menos, un pequeño paso para movilizar al ciudadano desde una cultura política diferente, en la que entiende que lo que pasa en la política le afecta directamente”.

Mecanismos

Colombia cuenta con varios mecanismos de participación ciudadana, los cuales dan la opción de ejercer el derecho a participar del poder político.
Entre los mecanismos se encuentran el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato.

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