Solidaridad

Solidaridad

Abril 16, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El incendio que destruyó parcialmente la Catedral de Notre Dame en París le duele no sólo a los franceses.

El mundo entero hoy lamenta los daños que sufrió uno de los patrimonios más queridos de la humanidad, que además es un tesoro arquitectónico de ocho siglos de antigüedad dentro de cuyas paredes ha transcurrido parte importante de la historia de Europa.

Sin que se conozcan aún las causas de la conflagración que afectó a las dos terceras partes de la Catedral parisina, ya se sabe que la mayoría de los tesoros que salvaguardaba y de las obras de arte que la adornaban pudieron ser salvados.

Las pérdidas se conocerán cuando finalice la remoción de los escombros, tarea que seguramente llevará tiempo mientras se garantiza la estabilidad de la estructura de la catedral de estilo gótico que comenzó a construirse en 1163 y se terminó en el año 1345 de nuestra era.
A partir de ahora comienza la labor más difícil: reconstruir a Notre Dame respetando su arquitectura y devolviéndole la grandeza que ha mostrado a lo largo de los siglos.

Será un trabajo de años o incluso de décadas, que desde ya ha recibido el apoyo y la solidaridad del mundo.

Hoy más que nunca, París repite el lema en latín que la ha acompañado en sus épocas más aciagas, “fluctuat nec mergitur”, “se tambalea pero no se hunde”.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
Columnistas