¿Sin solución?

¿Sin solución?

Julio 24, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El origen de muchas de las extorsiones y amenazas que se hacen a diario en Colombia está en las cárceles del país.

Desde esos lugares se hacen el 53% de las llamadas intimidatorias, pese a que la tenencia y el uso de celulares están prohibidos para los reclusos.

Aunque la situación se ha denunciado durante años, las autoridades penitenciarias no han dado con la forma de impedir esas amenazas.

Ni siquiera se ha cumplido la orden que desde el año 2016 se emitió para que se bloqueen las señales en las 136 cárceles del país.

Mientras no se cumpla esa disposición, continuarán presentándose casos como el de los jefes de bandas criminales que desde las cárceles de Medellín manejan sus negocios criminales y mantienen bajo intimidación a varias comunas de esa ciudad.

La solución no puede ser trasladarlos a otros centros de reclusión como el de Valledupar, uno de los pocos donde sí funciona el bloqueo.

Ni es suficiente con adelantar labores de inteligencia para detectar a quienes delinquen aún estando presos.

Que no se sigan aplazando las licitaciones para contratar la tecnología que se requiere, y que el Inpec cumpla con sus obligaciones.

De lo contrario parecerá que esa institución, tan cuestionada por su labor, lo que está es protegiendo la comisión de delitos al interior de las cárceles que se hicieron para defender a la sociedad de los delincuentes.

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