Monopolio y contrabando

Febrero 18, 2016 - 12:00 a. m. 2016-02-18 Por: Anónimo .

El contrabando y la adulteración de licores son el ejemplo de cómo la cultura de la ilegalidad impera en Colombia, imponiéndose incluso sobre el riesgo que representa para la salud de su población.Si a ello se añade el daño que esas actividades delictivas le ocasionan a las rentas de los departamentos, las consecuencias son aún más graves porque afectan unosingresos destinados a mejorar las condiciones de la educación y la salud en las regiones. Esa es la razón para que se defienda a ultranza el monopolio rentístico que se les otorgó a los departamentos desde el Siglo XIX y que hoy representa uno de sus patrimonios más importantes.Sin embargo, cuando se sabe que una de cada cuatro botellas de licor se vende de manera ilegal en el país, que de ellas el 70% son de alcohol adulterado y que ese comercio ilícito representa que a los departamentos les dejen de ingresar $1,5 billones anuales, es imperativo actuar.Actualizar la legislación sobre el monopolio rentístico del alcohol, que está vigente y sin cambios desde hace más de un siglo, es necesario.Más cuando el comercio ilegal ha encontrado en el atraso, la ineficiencia y la terquedad en entidades como la Industria de Licores del Valle un boquete para filtrarse con más facilidad. Por eso es importante hacer la actualización cuanto antes, la cual no puede hacerse a costa del patrimonio que representa el monopolio del alcohol para los gobiernos departamentales y de la provincia colombiana.

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