Amenaza permanente

Amenaza permanente

Septiembre 09, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El jueves, cuando los caleños se alistaban para rodear durante el fin de semana al cerro de las Tres Cruces con un abrazo simbólico luego del voraz incendio que acabó con 114 hectáreas de vegetación, las llamas se alzaban en las lomas de Menga.

Al día siguiente eran las montañas de Dapa, en Yumbo, las que ardían sin que los esfuerzos de los bomberos de ese municipio, más los apoyos que llegaron desde Restrepo, Vijes y La Cumbre, lograran conjurar la conflagración.

Mientras ello sucedía, en Bogotá se demoraban nueve horas en dar el permiso para que el helicóptero bambi de la Fuerza Aérea pudiera despegar de su base en Cali y ayudara en la tarea de apagar el fuego.

Cada verano el Valle y su capital viven una tragedia descomunal: en Cali se presentan en promedio 666 incendios al año y en el resto del departamento esa cifra llega a 2.500.

Se sabe que tales desastres son causados en un 99% por la mano del hombre, tienen relación directa con las invasiones y con la manera desordena en que se ha permitido poblar los cerros, sin que el Estado intervenga como debe para evitarlo.

La amenaza de los incendios se repetirá cada vez más seguido y con consecuencias más nefastas, mientras las autoridades no actúen con la firmeza necesaria y decisiones como la del helicóptero de apoyo a los bomberos tengan que esperar a que el centralismo las apruebe.

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