Un pájaro de cuenta

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Un pájaro de cuenta

Junio 24, 2020 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

La captura del colombiano Álex Saab en Cabo Verde va camino a convertirse en el capítulo más importante de una historia en la cual se mezclan la corrupción, la política, el petróleo, el narcotráfico, el oro y todo lo que es hoy la tiranía en Venezuela. Es la vertiginosa carrera de quien el régimen de Nicolás Maduro se apresuró a reconocer como ciudadano venezolano y como su representante.

En diez años, el personaje nacido en Barranquilla pasó de ser vendedor de llaveros y camisetas a manejar la trama mediante la cual la dictadura venezolana consigue recursos a cambio del petróleo, el oro y los bienes de la empobrecida nación, y elude los bloqueos a la vez que negocia con sus aliados en Rusia e Irán. Además, se sabe que es la clave en el manejo de los enormes desfalcos cometidos por Maduro y sus aliados, y para el lavado de los recursos del narcotráfico que circula por el país vecino.

Luego de cometer toda clase de delitos en Colombia que le merecieron órdenes de arresto las cuales evadió comprando algunas autoridades, Saab continuó su carrera criminal en Venezuela, de la mano del fallecido Hugo Chávez y de sus sucesores. Desde el negociado de contratos de construcción que nunca cumplió, hasta el establecimiento de una enorme red de empresas que incluyen sedes en Panamá, Hong Kong, Emiratos Árabes o México, hasta los Clap, cajas de comida con las cuales la dictadura chavista controla a su país manipulando su necesidades de alimentos. El personaje es reconocido por su efectividad para manejar todos los asuntos más oscuros del régimen encabezado por Maduro y su esposa.

Sus tentáculos políticos se inician en Colombia y luego se amplían a Venezuela donde es presentado por una dirigente colombiana. Ahora, su poder y capacidad de corrupción es tan evidente que pudo comprar a numerosos diputados de la Asamblea Nacional, quienes abandonaron a Juan Guaidó y se hacen pasar por oposición a pesar de ser pagados por la tiranía.

Hasta que cayó en Cabo Verde en lo que parece ser una trampa urdida por las autoridades de los Estados Unidos, y está a punto de ser extraditado a ese país. Su poder y sobre todo el conocimiento y la cercanía al régimen venezolano es tal que se ha desatado una batalla, hasta ahora jurídica, para lograr su liberación. Algo difícil, si se tienen en cuenta los fallos de la Justicia del pequeño país africano contra los pedidos y apelaciones de los abogados de Saab.

No es pues cualquier persona el barranquillero al cual defiende el gobierno de Maduro con empeño. Como dice el argot popular, es un pájaro de cuenta que tiene en sus manos y en su cabeza toda la información sobre la podredumbre que arrasó a Venezuela, de la corrupción y el despojo que padece ese país y de lo que lo protegió en Colombia y aún está impune.

Es una historia que aún no tiene final próximo, a la cual le falta el desenlace de su captura y posible extradición o el triunfo de las maniobras de la dictadura venezolana para lograr su libertad. Una historia del realismo mágico del caribe, donde la realidad supera de lejos a la ficción y a la imaginación de cualquiera.

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