Sigue la amenaza

Sigue la amenaza

Octubre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Después de tantos años de insistir en la denuncia de los abusos y las amenazas que han padecido el periodismo, los periodistas y los medios de comunicación, debería existir una conciencia más amplia sobre la importancia de mantener con vida la capacidad de investigar y descubrir los hechos que atentan contra los intereses comunes".

En su 70 Asamblea General, realizada en Santiago de Chile, la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, insistió una vez más en los peligros que amenazan la libertad de prensa en el Continente. Aunque sea reiterado, el llamado nunca dejará de tener vigencia mientras existan fuerzas que por cualquier razón atinente a sus intereses se empeñen en silenciar el derecho a la información y a la opinión que están en la base misma de un sistema democrático. Después de tantos años de insistir en la denuncia de los abusos y las amenazas que han padecido el periodismo, los periodistas y los medios de comunicación, debería existir una conciencia más amplia sobre la importancia de mantener con vida la capacidad de investigar y descubrir los hechos que atentan contra los intereses comunes. No ha sido así, precisamente por esa capacidad de esculcar los acontecimientos, contarlos a sus lectores, televidentes, radio escuchas y ahora los seguidores del internet y las redes sociales, con la cual se mantiene viva la conciencia ética de los ciudadanos.Es esa capacidad la que se persigue con crímenes y amenazas provenientes de la delincuencia que necesita el silencio para lograr sus nefastos propósitos. O mediante la creación de cercos legales que promueven gobiernos como el de Ecuador y el de Venezuela, con los cuales se convierten en editores que se apoderan de los medios privados que no son afectos a sus causas. Y la estrategia de asfixiar la economía de los diarios y emisoras que ejercen la denuncia y la crítica, ya sea negándoles el acceso al papel, impidiendo la pauta en ellos o inventando compradores fantasmas cuya misión es convertir tribunas que antes eran libres en simples propagandistas del régimen.Hoy, el mundo vive la explosión de formas de comunicación al alcance de los ciudadanos, que se reflejan en las redes sociales y en la web. Esas nuevas maneras de difundir mensajes, contar hechos y expresar opiniones también sienten en algunas partes la presión de ciertos regímenes o la acción de los delincuentes por callarlos. Es otra manera de impedir la expresión libre que significa democracia y respeto por los derechos inherentes a los seres humanos.Son muchas las razones por las cuales no puede cesar la labor de la SIP en defensa de la libertad de prensa. Que debe proclamarse ante todo como la posibilidad de vigilar la actuación de sus autoridades o de cualquier persona que lesione el bien común. Es la voz de los ciudadanos que sirve de guardián de la democracia, y que se ataca cuando trata de ser acallada, ya sea con la violencia física, con la económica, con el constreñimiento, o con la impunidad.Por eso, la libertad de prensa no puede ser tratada como la defensa de privilegios para algunas empresas. Es ante todo la posibilidad de que cualquier medio de comunicación sirva de vehículo de expresión de las necesidades de su comunidad. Y de no estar de acuerdo con hechos y actos de funcionarios y entidades públicas, así como discrepar y denunciar los abusos del sector privado que atenten contra la convivencia y la justicia, o sean expresiones de totalitarismos inaceptables.

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