Las realidades del MÍO

Las realidades del MÍO

Septiembre 21, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Sería un error pretender resolver las dificultades que enfrenta el MÍO con medidas transitorias o polémicas que no solucionan el otro gran problema, el de la movilidad en Cali. Lo que ahora se requiere es un ajuste drástico en el modelo, para evitar lo que puede ser un colapso con graves consecuencias. Lo que está en juego es el desarrollo urbano para nuestra ciudad".

Nuevamente, las circunstancias del Sistema de Transporte Masivo de Cali hacen pensar en cambios estructurales para impedir una crisis de proporciones inimaginables. Por eso, además de respaldar los esfuerzos que realizan la administración de Metrocali y el Gobierno Municipal, es necesario reflexionar sobre una solución que devuelva la perspectiva a una empresa de la cual dependen el orden y el desarrollo urbano de la ciudad.El gran problema hoy está en las dificultades para crecer el número de pasajeros, estacionado en cifras que no superan los 500.000 usuarios por día. Además, son de público conocimiento los estudios de mercado sobre la percepción de esos pasajeros y de la ciudadanía que puede ser potencial usuaria del MÍO, en los cuales se sienten las quejas sobre la demora en los buses, las distancias que deben recorrer porque no pasan por los sitios donde está la demanda y las dificultades que se presentan en las horas de mayor concurrencia. De otra parte, las empresas operadoras manifiestan dificultades que superan los conflictos corrientes de una relación contractual. En el informe que publicó El País en su edición del pasado domingo se da cuenta de la situación financiera por la que atraviesan: una ya entró en causal de cancelación del contrato, así se hagan esfuerzos por salvarla; otra está en ley de insolvencia, y otra ya anunció su disposición de dar por terminada su relación contractual, alegando pérdidas de $45.000 millones al año. Y sólo una de ellas afirma tener el punto de equilibrio en su operación, aunque no le ha sido posible cubrir el servicio de la deuda contraída, además de haber solicitado un tribunal de arbitramento.Frente a esa situación, el Gobierno Municipal promueve la posibilidad de inyectar recursos oficiales para estimular la demanda. Y se sabe también de un proyecto de acuerdo mediante el cual se propone cobrar el levantamiento del pico y placa, dedicando al fortalecimiento del MÍO los recursos que genere la medida, estimados en $38.000 millones por año. De otro lado, la Administración de Metrocali viene trabajando en una propuesta que según su Presidente debe cambiar la situación desde el fin de año.Es innegable que existen esfuerzos serios para enderezar esas circunstancias que, ojalá, produzcan los efectos esperados. Pero tampoco cabe duda que el escenario es próximo a una crisis; que las dificultades siguen estimulando el transporte ilegal o el uso de motos y que el sistema acusa los efectos de una iliquidez producida por la falta de respuestas al mercado, puesto que no llega a los sitios y en el tiempo que requieren los potenciales usuarios.Esa es la experiencia acumulada en siete años largos de operación. Y sería un error pretender resolver las dificultades que enfrenta el MÍO con medidas transitorias o polémicas que no solucionan el otro gran problema, el de la movilidad en Cali. Lo que ahora se requiere es un ajuste drástico en el modelo, para evitar lo que puede ser un colapso con graves consecuencias. Lo que está en juego es el desarrollo urbano para nuestra ciudad.

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