La voz de Venezuela

La voz de Venezuela

Septiembre 02, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Las cartas están echadas en Venezuela. La gente salió a la calle desafiando el miedo, en lo que es el inicio de la protesta pública, por primera vez en varios años. Y a juzgar por lo acontecido ayer, sólo queda esperar que la sensatez llegue a las Fuerzas Armadas de ese país, para evitar lo que puede terminar en un baño de sangre inocente ante la obstinación de la dictadura".

Contra la represión y la amenaza, los venezolanos salieron ayer a la calle para expresar su exigencia de que se respete la Constitución, alabada por su inspirador, Hugo Chávez, como la norma que resolvería los problemas de su país. Ahora, la respuesta de su sucesor Nicolás Maduro, es impedir a como dé lugar la realización del referendo que reclama Venezuela para terminar con su régimen dictatorial.Decenas de dirigentes apresados, incluidos alcaldes de varios municipios, así como la detención de miles de personas que se movilizaban desde todos los puntos cardinales de Venezuela para impedir que llegaran a Caracas a sumarse a la marcha cuya asistencia desbordó el millón de personas. Y en todas partes de la capital, la presencia de piquetes del Ejército, de la Guardia Nacional, de los grupos paramilitares en motos y de los innumerables organismos de seguridad, cercaron a los manifestantes y trataron de intimidar a los participantes de la marcha.Así mismo, se prohibió la filmación aérea de la movilización por el referendo revocatorio, mientras en los aeropuertos y pasos fronterizos se detuvo a periodistas, fotógrafos y miembros de los medios de comunicación que buscaban cubrir lo que estaba aconteciendo en la que es hoy la ciudad más insegura del mundo. Y los dirigentes internacionales que han mostrado su solidaridad con la causa que defienden los opositores al régimen, fueron notificados de que no tendrían acceso a Venezuela. Es decir, se trató a toda costa de impedir que se conozca en toda su dimensión lo sucedido ayer en ese país.Pero no pudieron silenciar al pueblo venezolano que reclama la libertad y el final de la corrupción rampante, que padece hambre y siente su vida amenazada por la inseguridad. Ni lograron imponer la visión oficial mediante transmisiones permanentes de una manifestación vestida de rojo, debidamente alimentada, pagada y transportada por el Gobierno. Esa manifestación sirvió de marco para que el presidente Maduro anunciara la persecución sin tregua de la oposición y el levantamiento de la inmunidad parlamentaria que consagró su jefe el comandante Chávez. Con ello pretende desmontar el único poder público que se le escapa de su control.Y en varios municipios venezolanos se presentaron manifestaciones de respaldo, muchas de ellas reprimidas por la fuerza de la dictadura irracional. Es la conducta anunciada por quienes no están dispuestos a dejar el poder por un revocatorio en el cual los votantes decidan la destitución de su Presidente. Por quienes se obstinan en destruir la economía venezolana y sitiar a la gente con el hambre; por quienes sólo usan el lenguaje soez para descalificar a sus contradictores, mientras evitan asumir la responsabilidad que les cabe por el desastre en que han sumido a su nación.Las cartas están echadas en Venezuela. La gente salió a la calle desafiando el miedo, en lo que es el inicio de la protesta pública, por primera vez en varios años. Y a juzgar por lo acontecido ayer, sólo queda esperar que la sensatez llegue a las Fuerzas Armadas de ese país, para evitar lo que puede terminar en un baño de sangre inocente ante la obstinación de la dictadura.

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