La seguridad de Cali

Escuchar este artículo

La seguridad de Cali

Febrero 16, 2021 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

Tan grave como la violencia que se vive en las zonas rurales de Colombia es la inseguridad que padecen las ciudades y afecta de forma directa a sus habitantes. Para combatirla se necesita de una mayor presencia de la Policía, del compromiso de las autoridades municipales para trabajar de la mano con la Fuerza Pública y de la colaboración de los ciudadanos.

El anuncio del refuerzo de la Policía Nacional con 33.000 nuevos efectivos, un 21,5% más sobre el pie de fuerza actual, es la incorporación más alta que se ha hecho en los años recientes. Y la respuesta necesaria al crecimiento que se presenta de los índices de delincuencia y en general de la inseguridad que afecta a los centros urbanos, donde la violencia tampoco da tregua.

Para una ciudad como Cali, en la que al año se reportan en promedio 6000 robos, se denuncian 5.100 hurtos de celulares y en el 2020 se cometieron 1078 homicidios, la llegada de nuevos policías es un alivio porque significa comenzar a cerrar la brecha que existe en el número de efectivos que deberían vigilar las calles. Hoy la capital del Valle cuenta con 6167 policías, lo que significa que hay 247,5 por cada cien mil habitantes, cuando el parámetro recomendado es de 300, cifra muy baja si se compara con el tratamiento que reciben Popayán, Bucaramanga o Tunja.

Es de esperar que ese déficit empiece a solucionarse en los próximos meses cuando se daría la incorporación de los nuevos agentes y otros siete mil que hasta ahora prestaban servicios administrativos sean reubicados para patrullaje, como lo anunció el general José Luis Vargas, director de la Policía Nacional. La presencia de más uniformados debería incidir en la disminución de la violencia y de la inseguridad.

Ese esfuerzo implica también el compromiso de las administraciones municipales, encargadas de destinar los recursos y asegurar los apoyos necesarios para que la Policía pueda ejercer su función. Antes que una decisión que depende de la voluntad de los alcaldes, esa es una obligación con sus gobernados.

Para ello deben disponer de un presupuesto que permita el sostenimiento de los vehículos y del personal, la instalación y mantenimiento de los equipos de seguridad para facilitar la permanencia y el trabajo efectivo de la Fuerza Pública. Por ello preocupa que de los $79.000 millones destinados a la seguridad por el presupuesto del 2020 en Cali se congelaron $19.000 millones aduciendo el bajo recaudo en impuestos debido a la pandemia, además de ejecutar apenas el 66%. Y que para el 2021se redujera la partida a $56.000 millones, es decir, un 20% menos.

En la ciudad de Colombia con las cifras más altas de homicidios y los mayores índices de hurto, no destinar el presupuesto necesario para atender la seguridad de sus habitantes es desconocer una de sus más sentidas necesidades. Más ahora, cuando llegan esos 2500 nuevos policías que requieren condiciones y recursos para cumplir su responsabilidad.

Es claro que por sí sola la Policía no es la solución. Pero su presencia es fundamental tanto para perseguir a los delincuentes como para reducir la percepción de inseguridad de los caleños.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS