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Hay que estar preparados

Febrero 25, 2020 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

Dos aspectos de la preocupación producida por el coronavirus de Wuhan o Covid-19 como lo denomina la Organización Mundial de la Salud, han aumentado el nerviosismo sobre lo que puede ser una amenaza. Frente a ellos hay que escuchar el concepto de los especialistas y entregar la información con el cuidado pertinente para impedir que se produzcan alarmas innecesarias que lleven al pánico y afecten todos los ramos de la actividad mundial.

El primero de ellos es la forma en que el Covid-19 sigue su expansión y ya ha aparecido en países como Irán, Italia o España, además de los casos detectados en Alemania y los Estados Unidos. Eso es producto casi inevitable del intercambio que ocasionan las actividades comerciales, turísticas y de todo orden entre la comunidad internacional. A lo cual debe agregarse que los portadores del virus pueden permanecer sin signos de contagio durante más de diez días, lo que aumenta la dificultad de controlar la enfermedad.

Lo cual quiere decir que, antes que cerrar las fronteras o tomar medidas que perjudiquen a los viajeros por su origen, es necesario estar preparados para atender la extensión y el contagio de la enfermedad. Y alistar a la población para que tome las medidas sencillas y efectivas que sean del caso para evitar la transmisión, en vez de producir alarmas que causan miedo y ocasionan reacciones innecesarias y contraproducentes como el desabastecimiento y las reacciones xenofóbicas que se han registrado en casos por fortuna aislados.

El otro aspecto es la realidad que se ha venido encontrando sobre la enfermedad, luego del primer mes de haberse detectado. Según las declaraciones del Director General, aunque el virus y su propagación son preocupantes, no hay motivos para declarar una pandemia. Y de acuerdo con las declaraciones de la Directora de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud, el Covid-19 no desarrolla síntomas en el 80% de los afectados, presenta síntomas leves en el 17% de los mismos y sólo es causa de mortalidad en un rango calculado entre el 0,7 y el 2%, generalmente en personas con enfermedades previas y de edad avanzada.

Tales declaraciones no niegan el riesgo que trae el coronavirus ni desconocen el drama que padecen quienes son afectados o mueren por su causa. Pero sí son palabras que deben llamar a tomar con serenidad lo que puede causar otra crisis si la información se maneja mal: es la epidemia de miedo que se reproduce cuando el sensacionalismo y las noticias mentirosas se toman los medios de comunicación y las redes sociales.

Todo indica entonces que la llegada del virus puede ser inevitable y lo que hay que hacer es estar preparados tomando medidas para prevenir al máximo el contagio. Por ahora, y mientras se consiguen las vacunas, lo cual tomará un tiempo largo, es necesario que las autoridades en Colombia emprendan las acciones que sean del caso en las entrada al país, y alistar a la ciudadanía para enfrentar lo que puede convertirse en una verdadera amenaza pública si no se actúa con la agilidad y a la vez la prudencia que se necesitan.

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