España y el cambio

España y el cambio

Julio 29, 2019 - 11:55 p.m. Por:
Elpais.com.co

De nuevo España está al borde del vacío en su presidencia. Por segunda vez en tres años Pedro Sánchez, el jefe del partido que ganó las elecciones, perdió una sesión de investidura, lo que puso en marcha la posible convocatoria a nuevas elecciones.

La posibilidad de un gobierno de coalición terminó en fracaso porque tanto el Psoe como Podemos, el más populista, no lograron un acuerdo sobre las parcelas de poder que se estaban negociando. Las exigencias de Pablo Iglesias, el líder de la izquierda radical, resultaron inadmisibles para Sánchez, quien considera desmesuradas las ambiciones de la cuarta fuerza política de España, que no tiene experiencia alguna en gestión administrativa.

El sainete del jueves pasado fue aprovechado por Albert Rivera, líder de Ciudadanos, quien calificó el episodio como el problema de una banda que no se puso de acuerdo para repartirse el botín. Al negarle el respaldo de su partido, Rivera le dijo a Sánchez que “España no se merece un presidente como usted”.

Lo que ha demostrado esta situación es una crisis del modelo político. Pese a tener mayoría en el Congreso, Sánchez no puede gobernar porque no es absoluta y se ve abocado a buscar apoyos entre los derrotados. Descontada la posibilidad de negociar con la extrema derecha de Vox, los acercamientos con Ciudadanos fracasaron, lo mismo que con el Partido Popular, el gran derrotado que le cierra las puertas al Psoe en medio de una de las crisis de liderazgo más profundas de su historia.

Los diálogos con otras facciones como los separatistas vascos no tienen sentido pues pretenden dividir la nación que Sánchez pretende dirigir. Entonces, a Sánchez le queda negociar con Podemos que pretende aprovecharse de su papel de salvador para exigir vicepresidencia y ministerios claves. Pese al fracaso anuncia que lo intentará otra vez, aunque su estilo y falta de liderazgo juegan en su contra.

Todo indica entonces que el líder del Psoe tratará de convencer a los partidos de derecha que se abstengan en la votación para poder conformar un nuevo gobierno. Esto en últimas es la política al revés, donde lo que se pretende no es conseguir una mayoría sino impedir que la oposición actúe como tal.

La paradoja es que Sánchez, se encamina a repetir lo que hizo su antecesor, Mariano Rajoy del Partido Popular. Y quien estuvo detrás de la frágil coalición que se armó para tumbarlo fue precisamente Sánchez. Por esas marrullas es que muchos desconfían del dirigente socialista.

La cuenta regresiva comenzó y el plazo termina el 23 de septiembre. Si no hay acuerdo los españoles volverán a las urnas el 10 de noviembre. Probablemente el Psoe vuelva a ganar sin las mayorías necesarias para gobernar, entonces se reiniciará el círculo vicioso de los últimos cinco años.

Es el desgaste de la democracia que necesita un gobierno estable que reconozca los cambios. Por ello se habla de una reforma que adecue las instituciones a la realidad de una política con muchos partidos que se reparten los votos, en lugar de la España bipartidista del PP y el Psoe que se alternaban el papel de gobierno y oposición.

VER COMENTARIOS