El mensaje del Papa

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El mensaje del Papa

Abril 08, 2020 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

“No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa; para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás”.

Aunque parecía dirigida a los 1400 millones de católicos existentes en el mundo, la oración extraordinaria que el Papa Francisco pronunció tuvo eco en todo el planeta. La mayoría del orbe se ha visto afectado por el coronavirus, con su estela de contagiados y fallecimientos, y el discurso del Obispo de Roma se constituyó en un urgente llamado a hombres y mujeres para que, en medio del confinamiento social al que el Covid-19 ha sometido a casi todos los países, se tomen el tiempo para reflexionar sobre el verdadero valor de lo que hasta ahora venían considerando como prioritario en sus vidas.

Porque cierto es que el virus no ha distinguido entre ciudadanos del común y gobernantes poderosos, reconocidos artistas y dueños de grandes fortunas, extendiendo un manto de igualdad. Todos, los que tienen más recursos o más influencia y los sectores más frágiles y necesitados de la población, los ancianos o los jóvenes, los discapacitados, los migrantes y los pobres, han sido sus víctimas, dejando en evidencia la debilidad que cualquier ser humano tiene ante la enfermedad y la muerte.

“Abrazar su Cruz es animarse a abrazar todas las contrariedades del tiempo presente, abandonando por un instante nuestro afán de omnipotencia y posesión para darle espacio a la creatividad que solo el Espíritu es capaz de suscitar. Es animarse a motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de hospitalidad, de fraternidad y de solidaridad”, dijo también el Pontífice saliendo al rescate de los valores que deben guiar el rumbo de la humanidad.

Si bien cuando el mensaje habla de fe, esperanza y caridad está citando preceptos básicos del cristianismo, esos valores también conforman un manual de convivencia que les garantiza a todas las personas un mismo valor ante la sociedad, partiendo del principio de que la vida y el bien común están por encima de cualquier interés particular.

A eso se refirió el Papa Francisco a propósito de la emergencia que atraviesa la humanidad en estos momentos. No es un llamado nuevo de su parte, como tampoco lo es su petición de que cuidemos la Casa Común, que paradójicamente se ha visto beneficiada con el confinamiento humano.

Por eso en esta Semana Santa que no podrá celebrarse en las calles como es la costumbre cristiana, cuando el mundo católico se recoge para meditar sobre el origen y permanencia del Mandamiento del Amor y se conmemora la Muerte y Resurrección de Jesucristo, es muy pertinente acoger las reflexiones del Santo Padre: “En su Cruz hemos sido salvados para hospedar la esperanza y dejar que sea ella quien fortalezca y sostenga todas las medidas y caminos posibles que nos ayuden a cuidarnos y a cuidar”.

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