Educación y progreso

Educación y progreso

Junio 08, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Situada en el vértice de las comunas 13, 14 y 15, la ciudadela Nuevo Latir se constituye en un hito urbanístico de innegable valor para los habitantes de esas populosas comunidades, que han padecido el drama de la marginalidad".

La ciudadela educativa que hoy se inaugura en el corazón del distrito de Aguablanca es un buen ejemplo de los esfuerzos que el Estado, y en especial los municipios, pueden hacer para rescatar a sus comunidades y entregarles oportunidades de progreso a sus habitantes. Por eso merece el reconocimiento de la sociedad caleña como esfuerzo del Gobierno Local que cambiará la vida de niños, jóvenes y adultos y los debe preparar para una vida mejor. Situada en el vértice de las comunas 13, 14 y 15, la ciudadela Nuevo Latir se constituye en un hito urbanístico de innegable valor para los habitantes de esas populosas comunidades, que han padecido el drama de la marginalidad. La estructura, levantada en un lote de 26.000 metros cuadrados que antes era una escombrera, es, junto con el MÍO, el primer gran esfuerzo por llevar el progreso que rompa con una arquitectura nacida de la necesidad antes que de la planeación y el orden. Su diseño cumple entonces una función que supera el interés de construir una enorme estructura para tratar de generar entre sus vecinos el sentido de pertenencia que se requiere para que cumpla en toda su extensión el propósito para el que fue ideada.Y la intención se descubre al ingresar a la ciudadela. Al lado de las instalaciones para niños de la primera infancia, dotadas de todos los recursos para empezar a formarlos en la vida en comunidad, está el amplio espacio que será dedicado a la educación primaria y secundaria, con elementos tecnológicos y recursos para desarrollar en los jóvenes las habilidades que sean útiles para la superación personal y de sus familias. Al fondo está una biblioteca que se levanta por encima del complejo, como símbolo del progreso que significa el acceder al conocimiento, rodeada de espacios para el deporte y la cultura, a los cuales tendrá acceso la comunidad.Así, el complejo está llamado a convertirse en herramienta eficaz para romper la marginalidad que esas comunas han padecido durante muchos años. Y se debe transformar en instrumento eficaz para desactivar las conductas que las han convertido en las zonas más conflictiva y generadoras de hechos violentos de Cali. Todo ello será posible si se cumplen los propósitos de la Administración Municipal, y si el interés por transformar la comunidad mediante la educación se mantiene a salvo de las ambiciones políticas y del clientelismo destructor. Hoy, cuando el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde Jorge Iván Ospina inauguren la ciudadela Nuevo Latir, el oriente de Cali y la ciudad entera empezarán a recibir el aire fresco que trae la educación a las comunidades y la transformación urbana que acompaña siempre a los buenos propósitos. En las manos de las administraciones futuras de la capital vallecaucana y de los habitantes de las comunas 13, 14 y 15 quedará entonces la responsabilidad de convertir en realidad el sueño que impulsó al alcalde Ospina y a su gobierno en la construcción de un complejo que es mucho más que una obra pública.

VER COMENTARIOS
Columnistas