Desplazados por el clima

Escuchar este artículo

Desplazados por el clima

Octubre 11, 2019 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

Ni las guerras ni los conflictos internos son la causa de la mayoría de desplazamientos que se presentan en el mundo. Ahora son los climas extremos o los fenómenos naturales los que llevan a poblaciones enteras a huir de sus hogares para buscar refugio y nuevas oportunidades.

El ciclón Fani que azotó a India y Bangladés el 3 de mayo de este año obligó a 3,4 millones de personas a salir de sus residencias para salvar sus vidas. Poco antes, en marzo y en abril, el país africano de Mozambique sintió la furia de Idai y de Keneth, dos tormentas ciclónicas que se presentaron con menos de un mes de diferencia, algo nunca visto en la región, y dejaron 667.000 desplazados. En Irán, 90% de los habitantes debieron evacuar por las inundaciones.

Ningún continente se salva. Erosiones costeras, huracanes, sequías prolongadas, inundaciones, deslaves, todas hacen parte de la lista aún más larga de razones por las cuales en el primer semestre de este año siete millones de personas en todo el mundo se vieron obligadas a abandonar sus viviendas, a dejar atrás sus pertenencias y en muchos casos a emprender una nueva vida en lugares diferentes a los suyos. No son fenómenos nuevos para la humanidad, pero sí tienen como ingrediente adicional el cambio climático que así algunos insistan en desconocerlo o minimizarlo, potencia esos eventos naturales, los hace más feroces, prolongados y sobre todo devastadores.

Si se compara con los 3,7 millones de pobladores que huyeron entre enero y junio de este año debido a los conflictos internos, las guerras o la violencia, el desplazamiento por cuestiones climáticas debería ser un motivo de preocupación importante para la humanidad. Y tendría que llevar, tal como se pide desde tiempo atrás, a la reflexión sobre lo que se está haciendo, o lo que se ha dejado de hacer, para detener esa espiral creciente que lleva al calentamiento global.

Colombia también tiene razones para inquietarse. En el primer semestre de este 2019 las crecientes de ríos, las erosiones costeras tanto en el Pacífico como en el Caribe, el derretimiento acelerado de los nevados, las sequías o las inundaciones que acaban con las tierras productivas, obligó a 14.000 colombianos a abandonar sus hogares. Ahí está una de las razones para la alta migración hacia las ciudades, que se convierten en receptoras sin tener capacidad para atender la nueva demanda y afrontar la crisis social que se genera porque crecen los índices de miseria en sus urbes.

Como están las proyecciones, hacia el año 2050 cerca de 200 millones de personas en el mundo serán desplazadas por el clima. La única manera de detener ese éxodo es actuar frente al cambio climático, reducir las emisiones de gases como el dióxido de carbono, proteger y recuperar los ecosistemas que actúan como barreras. O solicitar, como se ha hecho en los últimos cinco años, que se apruebe la Iniciativa Nansen con la cual se busca establecer una política global de atención a los refugiados de desastres naturales y de protección ambiental para mitigar los efectos que éstos causan.

Es decir, hay que insistir sobre lo mismo de siempre, a ver si al fin la población global y sus dirigentes se deciden a hacer lo correcto para el Planeta y quienes lo habitan.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS