Decisión civilizada

Decisión civilizada

Septiembre 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Al desarrollar esta controversia sobre un tema fundamental sin otorgar espacio a los violentos y radicales, el país no quedó irremediablemente dividido en dos bandos irreconciliables, ni permitió la incubación de odios nacionalistas que tanto daño le han hecho a Europa y al mundo. Escocia enseñó lo que es la civilización".

Los resultados del referendo realizado para definir el tema de la independencia de Escocia fueron históricos por su alta participación.Con un 84,5% de electores, la votación de Escocia no tiene precedentes desde que se introdujo el sufragio universal en el Reino Unido en 1918. En total, de una población de poco más de 5 millones, concurrieron a las urnas 3.619.915 personas, muchas de los cuales jamás habían marcado una papeleta o hacía años que no se acercaban a un centro de votación. También es histórica en otro sentido: se hizo pacíficamente y por medios democráticos, tratándose de un tema que en el pasado se ha resuelto a través de revoluciones y guerras. Una demostración de que la democracia prevé los mecanismos para que la mayoría decida su futuro, sin necesidad de apelar a la violencia. En este caso, el 55% de los votantes rechazaron la independencia.La gallardía de Alex Salmond, líder del Partido Nacionalista Escocés y principal impulsor de la independencia, se manifestó al reconocer la derrota: “La forma en que tomamos esta decisión como nación es un crédito para Escocia”. Opinión que fue reconocida por la mayoría de los escoceses quienes creen que el cambio llegará a su país, para bien.Lo más importante: al desarrollar esta controversia sobre un tema fundamental sin otorgar espacio a los violentos y radicales, el país no quedó irremediablemente dividido en dos bandos irreconciliables, ni permitió la incubación de odios nacionalistas que tanto daño le han hecho a Europa y al mundo. Escocia enseñó lo que es la civilización.Y para llegar a la decisión final, la mejor para Escocia y la Unión Europea, resultó necesario que el gobierno británico y los tres principales partidos políticos ingleses llegaran a compromisos ineludibles para otorgar mayor autonomía a Escocia, y también a Gales e Irlanda del Norte. El Reino Unido quedó abocado a una importante reforma constitucional, un anhelo que estaba aplazado desde la época del gobierno de Margaret Thatcher.Este viernes, en una declaración tras conocerse la victoria del No, el primer ministro británico, David Cameron, aseguró que esta promesa se concretará. “Los hemos escuchado”, dijo en referencia a los votantes por la independencia. Cameron aseguró que Londres dará nuevos poderes a Escocia y que en los próximos meses se avanzará en su implementación en las áreas de impuestos, gastos y bienestar social. El Primer Ministro también habló de la necesidad de que los parlamentos de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, puedan votar por sus propios asuntos, independientemente, en esas áreas.En síntesis, un verdadero ‘terremoto político’ ocurrió en Gran Bretaña sin que se disparara un solo tiro, sin disturbios civiles y sin insultos desobligantes en los medios. Con lo cual dieron un ejemplo al mundo y les recordaron a los separatistas vascos, catalanes, bretones, corsos, valones, flamencos y otros, tanto que una Europa unida es preferible a una Europa balcanizada, como que aún los asuntos más importantes pueden resolverse por medios civilizados.

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