De crisis y ausencias

De crisis y ausencias

Junio 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"¿Sería diferente la situación si Hugo Chávez estuviera despachando desde su escritorio en el Palacio de Miraflores? Hasta ahora, los venezolanos sólo lo han visto recibiendo la visita de sus amigos los hermanos Castro y enviando un ‘trino’ de felicitaciones al Ejército de su país en la celebración de su día. Pero él es quien sigue gobernando y resolviendo las diferentes situaciones que atraviesa la nación, según dicen sus ministros".

Una crisis carcelaria que completa once días sin que se vislumbre un final pacífico. Un Presidente ausente durante 20 días, que en teoría sigue gobernando desde un hospital en Cuba y del que no se sabe si está gravemente enfermo o aprovecha para ‘repotenciarse’ como dicen sus alfiles, para regresar, sin fecha definida, aún más combatido y recalcitrante. Un país, Venezuela, sumergido en la incertidumbre porque no sabe si creer en los rumores sobre la salud de su Mandatario o cómo actuar frente al vacío de poder que ha generado su ausencia y que se percibe en la incapacidad para resolver los graves problemas carcelarios. Una oposición pidiendo que se aplique la carta constitucional que obliga a que a Hugo Chávez lo reemplace su Vicepresidente y una fuerza aliada de la que forman parte todos los poderes públicos, que minimiza y desestima cualquier acción en contra de su comandante socialista Siglo XXI. Es el nuevo panorama que vive el vecino país desde hace dos semanas. El polvorín se prendió el viernes 17 de junio en el complejo carcelario El Rodeo. Ese día murieron 23 presos y se dice que 20 personas más, entre ellas 3 miembros de la Fuerza Pública venezolana, habrían fallecido en los últimos días. Miles de presos de El Rodeo II siguen en ‘pie de guerra’ para evitar que el Ejército se tome las instalaciones penitenciarias o que salgan medio centenar de heridos que se estarían debatiendo entre la vida y la muerte. Las causas del descontrol carcelario son las mismas que afectan a las prisiones colombianas: hacinamiento, falta de autoridad y el desgobierno generalizado, que lleva a que los reos sean quienes impongan las leyes de los muros hacia adentro. Al frente de la crisis carcelaria está el Ministro de Interior y Justicia, en ausencia de su jefe. Hasta ahora nada hace pensar que su gestión para doblegar a los revoltosos y adelantar la inspección al penal, que impiden a fuego y sangre los convictos, tendrá un buen final. ¿Sería diferente la situación si Hugo Chávez estuviera despachando desde su escritorio en el Palacio de Miraflores? Hasta ahora, los venezolanos sólo lo han visto recibiendo la visita de sus amigos los hermanos Castro y enviando un ‘trino’ de felicitaciones al Ejército de su país en la celebración de su día. Pero él es quien sigue gobernando y resolviendo las diferentes situaciones que atraviesa la nación, según dicen sus ministros. Para el Gobernador de Zulia, su opositor, da lo mismo que el Mandatario siga en Cuba o regrese a Caracas: “Estando o no continúan los apagones no programados, la gente no consigue leche ni aceite, siguen el grave problema de los desocupados y los elevados índices delictivos, es decir, desde el punto de vista institucional, los problemas persisten y las soluciones no llegan”.La crisis carcelaria en Venezuela es grave. Familiares de los reos sufren por la ausencia de información, presos de otras cárceles adelantan huelgas de hambre en su apoyo, se oyen un día sí y otro también detonaciones en el interior de El Rodeo, el final es incierto. La ausencia del Presidente, y el silencio de quien durante sus años en el poder no ha parado de hablar, es más grave aún. Hace más evidente el caos institucional, agudiza los problemas nuevos y de vieja data, y polariza aún más a un país que su propio mandatario se ha encargado de dividir. Y no se sabe hasta cuándo.

VER COMENTARIOS
Columnistas