Cuidado con la economía

Cuidado con la economía

Julio 30, 2018 - 11:34 p.m. Por: Editorial .

Cumplido el requisito de presentar ante el Congreso el presupuesto nacional para el próximo año, las realidades fiscales dicen que su tránsito legislativo puede ser uno de los más complejos de los últimos tiempos. Frente a la propuesta del gobierno saliente que busca cuadrar con decoro las cifras, estará la intención del entrante de realizar cambios, hacer ajustes y cumplir la promesa de impulsar el desarrrollo por la vía de una reforma tributaria.

Lo primero que llama la atención es el crecimiento de quince billones de pesos en el aforo presupuestal, llegando a los doscientos sesenta billones de pesos. Sin embargo, lo que podría ser interpretado como un alivio surgido de la mejora en los precios del petróleo, que influye en forma directa en los ingresos nacionales, empieza a ser neutralizado por el incremento del 7 % en los gastos de funcionamiento estimados y ante todo por la obligación de cubrir el servicio de la deuda, que llegará a los 67 billones de pesos el próximo año.

Esas realidades crean de nuevo preocupaciones sobre lo que ocurrirá en los próximos meses. Por supuesto, es un presupuesto elaborado por una administración que está de salida y debe cumplir un requisito legal que implica señalarle a su sucesora un derrotero, por lo menos para el próximo año. Lo obvio es entonces que se justifiquen las partidas con base en compromisos adquiridos y en formas de interpretar el gasto público y la inversión, además de ofrecer explicaciones sobre el porqué de las decisiones que se incluyen en la propuesta.

Al frente, a partir del próximo siete de agosto, estará el gobierno encabezado por quien ganó las elecciones el 17 de junio. En Colombia ha sido tradición el que la Hacienda Pública se maneje con criterios estables, lo que hace prever que se mantenga el equilibrio sin mayores sobresaltos. Pero no se debe dejar de lado que el nuevo gobierno proviene de la oposición, y que su deseo es empezar a marcar una diferencia en asuntos de gran calado como los cambios en la política tributaria para promover la inversión, o el redireccionamiento del gasto público para impulsar sus propuestas políticas.

Así las cosas, y además de las confrontaciones de orden político que están afectando el panorama nacional, se debe llamar la atención sobre lo que puede acontecer en la discusión del presupuesto nacional, en la anunciada reforma tributaria y en los cambios que se insinúan para reducir las rigideces fiscales que obligan a destinar a rubros indispensables como las transferencias a los departamentos y los municipios.

Hay pues inquietudes sobre lo que acontecerá en materia económica una vez arranque el gobierno del presidente electo Iván Duque. Además del comportamiento del petróleo como fuente principal de recursos para el Estado, de lo que suceda en los primeros días dependerá la confianza en nuestro país. Por eso es oportuno llamar a las fuerzas que tienen asiento en el Congreso a tratar de construir acuerdos básicos sobre el presupuesto nacional, lo que enviaría un mensaje tranquilizador para la economía en medio de la polarización política que se espera.

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