Con paso firme

Con paso firme

Julio 23, 2018 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

Con la presencia de los presidentes de los cuatro países que le dieron vida, la Alianza del Pacífico celebra su Cumbre número XIII en México. En momentos en los cuales se amenaza el libre comercio en el vecindario, reforzar e impulsar este intento que ya es realidad parece ser el camino a seguir para consolidar las aperturas que necesita la economía de América Latina.

Hace siete años se reunieron en Chile los mandatarios de México, Perú, Colombia y el mismo Chile. Su intención fue dar los primeros pasos para una integración menos formal y más dinámica que permitiera hablar con certeza de mercados expandidos para sus productos, y no de los mecanismos que en el pasado han tenido grandes dificultades o han fracasado debido al excesivo protagonismo de la política y de las reglamentaciones que se transforman en obstáculos.

Esa idea es ya el segundo mercado en el continente en número de consumidores y en capacidad económica medida desde el Producto Interno Bruto de los países que integran la Alianza. Tan evidentes son esas características que ya superan la decena los países que llegaron como observadores y han solicitado su vinculación como asociados, producto a su vez de la agilidad que hasta ahora ofrece el intento de integración.

En los siete años que tiene de fundada la Alianza se han logrado avances en materia de reglamentación, aunque subsisten preocupaciones acerca de las dificultades que producirá en sectores especialmente agrícolas y pecuarios como son los lácteos y los derivados de la caña de azúcar, debido al impacto que puede provocarse en el clima social de los países integrantes. No obstante, el avance es notorio en sectores industriales, tecnológicos y educativos, lo que demuestra muchas de las bondades de la iniciativa.

Además de los mandatarios de los cuatro países fundadores, en esta XIII cumbre se harán presentes los presidentes de Brasil, Argentina y Uruguay, líderes de Mercosur y quienes representan la intención de ampliar sus lazos comerciales con una Alianza que camina con paso firme. Esa es la respuesta a las decisiones que se toman en los Estados Unidos contra la integración económica y los tratados de libre comercio creados para impulsar la economía del Continente, y contra el resurgir de dictaduras comunistas en Venezuela y Nicaragua que generan pobreza además de coaccionar las libertades de sus ciudadanos.

Esas son amenazas que pueden ser superadas con la profundización de instrumentos en los cuales se dejen atrás los ideologismos que tanto daño han causado en la región, o que sirvan para vencer los inconvenientes creados por el presidente Donald Trump en los Estados Unidos, quien insiste en abandonar la globalización que su país promovió, aislándolo incluso de sus vecinos y aliados tradicionales. Para ello, la Alianza del Pacífico surge como respuesta oportuna, siempre que se mantenga la identidad de criterios políticos y el propósito de conseguir el progreso.

Así lo han dicho los presidentes, mandatarios y empresarios que asisten a la XIII Cumbre de la Alianza del Pacífico que se celebra en Puerto Vallarta.

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