Clima extremo

Clima extremo

Julio 27, 2018 - 11:15 p.m. Por: Editorial .

Si el mundo se aterra porque en este mes de julio se han alcanzado temperaturas superiores a los 50 grados centígrados en diferentes lugares del Planeta, mejor que se prepare para las que vendrán en los próximos años. A futuro los veranos serán más intensos, los inviernos más fríos y peores los desastres que ellos provoquen. Es consecuencia del cambio climático, que hasta ahora hemos sido incapaces de detener.

Así como el 2016 fue el año más caluroso desde que se comenzaron a hacer las mediciones del clima, este ha sido “el julio más caliente de los últimos 260 años”, según informó ayer la Organización Meteorológica Mundial. Esa es la razón para que en Japón el termómetro haya marcado hasta 42°C en localidades como Oume y Kumagaya, un contraste frente a las lluvias intensas que hace apenas cuatro semanas provocaron inundaciones y dos centenares de muertos en el país asiático.

Esa misma ola de calor fue la razón para que una serie de incendios se expandiera con rapidez inusual a las afueras de Atenas, arrasara con todo en un radio de 15 kilómetros cuadrados y desapareciera a Mati, un pueblo costero de Grecia donde al menos 84 personas murieron. De las altas temperaturas y las tragedias que ellas causan no se ha salvado Canadá, uno de los países más comprometidos con el medio ambiente y con la lucha contra el cambio climático. O California con sus acostumbrados incendios.

La lista de hechos que demuestran la ineficacia de las acciones emprendidas para detener el calentamiento del Planeta y con ello las consecuencias de ese fenómeno, es aún más amplia. Basta recordar la temporada de huracanes del 2017, la peor en la historia reciente; el deshielo permanente del Ártico o el cambio de temperaturas en los océanos para saber que se está fracasando en el propósito.

Sí, sin duda el Planeta es un organismo vivo, que aún se encuentra en evolución y por eso presenta cambios. Pero también es cierto que la intervención humana ha acelerado muchos de esos procesos de transformación, a la vez que ha creado otros que impactan el medio ambiente, afectan la salud de la Tierra y llevan a generar tragedias como las que por estos días se viven en diferentes lugares del mundo.

El cambio climático es real, y no se puede ocultar así algunos pretendan negarlo ya sea con el fin de evadir su responsabilidad o para defender intereses particulares. La carrera ahora es contra el tiempo; si no se comienzan a ver pronto los resultados de las metas trazadas por ejemplo en el Acuerdo de París de 2015, mediante el cual 195 países se comprometieron a hacer lo necesario para evitar que las temperaturas globales aumenten más de dos grados centígrados en las próximas tres décadas, las consecuencias serán aún más trágicas.

Este es el mes de julio más caliente de la historia reciente, pero lo más probable es que el récord de temperaturas se rompa de nuevo el próximo año, otra vez el siguiente y así sucesivamente. ¿Tiene conciencia la humanidad de lo que significará eso para el Planeta y de las implicaciones que tendrá para su subsistencia? El futuro de la civilización es el que está en juego, que a nadie se le olvide.

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