Actitudes desafiantes

Actitudes desafiantes

Abril 23, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Además de las dificultades y los incumplimientos, los acuerdos con las Farc son objeto de interpretaciones y de acciones que aumentan las dudas sobre su futuro. Cómo hacer que se transformen en la piedra de toque para hablar de un antes y un después sin reversa es el deber de quienes negociaron y firmaron esos compromisos.

La reflexión se origina en la detención de uno de los negociadores de la guerrilla y las reacciones de algunos de sus compañeros. A ‘Jesús Santrich’ se le han hecho todos los reconocimientos, se le han ofrecido las garantías necesarias para desarrollar todas sus actividades y fue seleccionado para ser parte de la Cámara de Representantes, en virtud de esos acuerdos.

Pero también estaba claro que los integrantes de las Farc que quisieran incorporarse a la legitimidad debían abstenerse de delinquir, so pena de perder la posibilidad de acceder a la Justicia Especial de Paz y regresar a la ordinaria. ‘Santrich’ está hoy detenido debido a acusaciones y pruebas que lo vinculan con el narcotráfico y la venta de cocaína a un cartel de México, lo que puede ocasionar su extradición a los Estados Unidos.

Ahora, la JEP debe estudiar su caso y sobre todo aclarar si los hechos fueron cometidos después de la firma del acuerdo, lo que lo excluiría de la Justicia transicional negociada y acordada por las partes. El dirigente tendrá todas las garantías del caso para defenderse y rebatir las pruebas en su contra, sabiendo también que si no logra demostrar su inocencia tendrá que enfrentar las consecuencias.

Por ello, no parece justo que el señor Seusis Pausivas Hernández Solarte se declare en desobediencia y empiece una huelga de hambre que amenaza su existencia. Eso es desconocer lo que él pactó y pone en tela de juicio lo que aceptó como miembro de las Farc. Y es destruir la respetabilidad de una negociación porque tendrá que asumir las consecuencias de sus malos actos, en caso de que sea hallado culpable.
Más grave aún es que uno de los principales negociadores de la guerrilla, el señor ‘Iván Márquez’, dé a entender con sus actos que está dispuesto a desconocer el acuerdo y respaldar a su compañero, sin esperar la actuación de la JEP. Y que si bien puede andar en libertad por toda Colombia, se reúna en la zona de reincorporación de Miravalle, Caquetá, con alias El Paisa, quien amenaza con abandonar sus compromisos para responder por los innumerables crímenes de los cuales se le acusa, argumentando solidaridades con ‘Santrich’.

Sin duda, se han presentado incumplimientos en el desarrollo del acuerdo y en muchos casos no se han tomado las decisiones que corresponden para ejecutar lo convenido. Pero ellos no inciden en el caso de ‘Santrich’, ni puede decirse que a él se le han desconocido sus derechos o que el Gobierno Nacional está desatendiendo sus obligaciones.

Con razón el jefe máximo de la exguerrilla, ‘Timochenko’, ha reclamado que los acuerdos están por encima de las personas y que todos los integrantes del partido de la Farc deben honrar su compromiso de acatar la ley y no volver a delinquir. De eso se trata un acuerdo de paz y hacer honor a la palabra empeñada.

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