¿No?

¿No?

Septiembre 05, 2016 - 12:00 a.m. Por: Víctor Diusabá Rojas

Si ha tomado la decisión de votar ‘No’ el próximo 2 de octubre, es usted destinatario de esta columna. No para descalificarlo, en calidad de partidario del sí, como lo soy. Merece usted el mayor de mis respetos. Tampoco pretendo convencerlo de que cambie de idea. Debe tener motivos suficientes para inclinarse por esa posición, como tengo los propios para alinderarme en la mía.Así funciona la democracia. Esa democracia que, además, es imperfecta, o como dijo Churchill, “el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre, con excepción de todos los demás”. Mejor dicho, seguimos sin inventar algo mejor.Esa misma democracia ha puesto en juego esta opción, la de negociar con una guerrilla, las Farc. Y no ahora, sino desde las elecciones presidenciales del 15 de junio de 2014, cuando se autorizó a Juan Manuel Santos a que procediera como ahora lo hace. A lo mejor usted no votó por Santos. O a lo mejor, sí. Igual da, la mayoría decidió. Claro está, tiene toda la razón si me dice que no se sabía hasta dónde llegaría la negociación. Esa es otra característica de la democracia: ser ancha y larga. Así, suele ajustarse a las circunstancias.En las dictaduras – que ni a usted ni a mí nos gustan – ocurre todo lo contrario. No hay capacidad de maniobra. Y, sí, esta es una democracia. A veces no parece, pero lo es. A diferencia de las dictaduras de Maduro, en Venezuela; de Kim Jong-un, en Corea del Norte; y de los Castro, en Cuba.¿Oiga, dirá usted, cómo así: va a votar sí, pero no es ni castrista ni chavista? No lo soy. Como, estoy seguro, usted tampoco se frotó las manos cuando Pinochet y su pandilla tumbaron y llevaron a la muerte a Allende, y a muchos más. Y como tampoco aplaudimos los miles de crímenes de Videla y su banda en Argentina.No. Soy un tipo que, como usted, tengo una familia y me gano la vida trabajando, sin mermelada. Mejor dicho, a mí, como a usted, nadie me trajo. Yo vine porque quise. ¿Me entiende? Yo no me dejo pescar en río revuelto. ¿Y usted?Y no soy aliado de las Farc. Ni lo seré. Tampoco soy ‘guerrillo’ como me quieren matricular algunos por votar el ‘Sí’. Y seguro mienten quienes lo señalan a usted de ´paraco’ por votar a favor del ‘No’.Esta es una oportunidad para la paz, en eso estamos de acuerdo. Solo que a usted le parece que no la debemos hacer así. Yo en cambio creo que es mejor pájaro en mano que ciento volando. O un mal arreglo que un buen pleito. Y pienso, como dijo alguien, que en eso consiste la política: “en resolver posiciones antagónicas para que luego acaben encontrándose en el injusto término medio”.Además, no soy un advenedizo en el propósito de la reconciliación. Me alegró siempre que la toma de la Embajada de República Dominicana en el 80 terminará en un acuerdo y no en una matanza. Sentí que íbamos a vivir mejor cuando el Eme, el Epl y el Quintín Lame dejaron los fierros. Hoy me gusta que estén en este lado. Es más, siempre he dicho que el arreglo con los ´paras’ fue una fórmula imperfecta y torcida, pero ayudó en algo a que nos matáramos menos. He defendido todos los intentos hechos en mayor o menor medida por alcanzar la paz. Los de Turbay, Belisario, Barco, Gaviria, Samper, Pastrana y Uribe, así no compartiera muchas cosas de sus gobiernos. Entre otras, me disgusta ver a tanto ex presidente mandando en este debate. Sería mejor que se jubilaran de una vez por todas. ¿Usted?Señor o señora, de aquí al 2 de octubre lo (la) invito a que nos digamos las cosas sin el único elemento que no debe caber aquí, el odio. Ya basta de tanta violencia. Desde ahora los invito a que nos veamos el lunes 3, para reconocernos como lo que somos: colombianos iguales, colombianos hermanos, bajo el mismo techo de esta democracia imperfecta. Suerte.Sigue en Twitter @VictorDiusabaR

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