Nos hicieron conejo, otra vez

Julio 26, 2022 - 11:45 p. m. 2022-07-26 Por: Vicky Perea García

A este gobierno tampoco le importó el Valle. Los cuatro años de Iván Duque se perdieron para nuestro departamento entre promesas incumplidas, las mismas que hemos escuchado presidente tras presidente desde hace al menos tres décadas.

Como si fuéramos los últimos en cualquier escala, no conseguimos estar en ese 90% de compromisos que, según el balance que por estos días hace el Presidente saliente, honró en su mandato.

Ahí siguen inconclusos los mismos 45 kilómetros de la doble calzada Buga - Buenaventura con los que comenzó su cuatrienio. Ya perdí la cuenta de cuántas veces los funcionarios de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, nos anunciaron que “a más tardar este año se adjudicará la licitación”. Y nada. Faltando 12 días para que se le entregue la posta al siguiente gobierno, continuamos sin vía terminada y sin contratista definido.

¿Por qué fue tan complejo adjudicar eso míseros 45 kilómetros de la carretera más importante para Colombia en su comunicación hacia el océano Pacífico, el del futuro, por donde transita la mayoría de carga del mundo, por donde al país -no solo al Valle- se le facilitan más sus exportaciones e importaciones? ¿Incompetencia o, para decirlo a lo valluno, importaculismo?

En este punto conectamos con el otro incumplimiento que, insisto, no afecta en exclusiva al Valle si no que va en detrimento de la Nación: el dragado de profundización del canal de acceso a los puertos de Buenaventura.

Con expectativa supusimos que esa obra reclamada desde hace una década, cuando Panamá amplió el tamaño de su canal para permitir el paso de los barcos Pospanamax y ahora de los Neopanamax, de mayor envergadura, se haría en este gobierno. Pero tampoco. La semana pasada debió concretarse la Asociación Público Privada que haría el trabajo pero la ANI la declaró fallida.

Hasta que no se demuestre lo contrario, es decir se defina quién ejecutará el dragado y hará su mantenimiento, estamos como al principio, en cero. Mientras tanto, le hacemos el favor a los puertos ecuatorianos, a donde se van las embarcaciones Panamax porque no pueden entrar en Buenaventura. Más carga para ellos, más costos para nosotros.

Y vamos con el tercer reclamo: el de la fallida vía Mulaló - Loboguerrero, la que se ofreció en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, la que con bombo y platillo ese dijo en el de Juan Manuel Santos que sería una de las primeras vías 4G de la nación, la que se embolató en el de Iván Duque.

Adjudicada en diciembre de 2014 debió comenzarse un año después y hasta hoy no se ha removido un centímetro de tierra de los 32,2 kilómetros que reducirían en una hora, la mitad del tiempo, el transporte hacia Buenaventura. Ya el concesionario no quiere hacerla, el costo se ha por lo menos duplicado y con todas las trabas lo más seguro es que no se construya o se tarde otra década.

Para resumirlo, sin Doble Calzada terminada, sin canal portuario profundizado, sin la vía que ayudaría a reducir tiempo y costo a los transportadores, no somos lo suficientemente competitivos, perdemos plata, generamos menos puestos de trabajo y no les brindamos las oportunidades que tanto reclaman sociedades como la de Buenaventura. Todo porque en este gobierno también le hicieron conejo al Valle.

Y eso que no me detengo en otros problemas no resueltos y en promesas incumplidas con nuestra región. ¿Ejemplos? El MÍO, el Tren de Cercanías que lo más seguro que tiene es que no tiene nada seguro hacia futuro, la inseguridad, la violencia, la infraestructura educativa, la de salud y así…

Hablemos dentro de cuatro años, cuando el gobierno de Gustavo Petro esté próximo a terminar, a ver si al menos esas obras inconclusas y los proyectos fallidos que por décadas ha esperado el Valle del Cauca tienen algún final.

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