Vírgenes, diosas o hechiceras

Vírgenes, diosas o hechiceras

Septiembre 25, 2018 - 11:40 p.m. Por: Santiago Gamboa

Con este sugestivo título se abren este año las Conversaciones de Formentor, agregando debajo ‘Drama y comedia del femenino literario’, y así, cada uno de los invitados deberá presentar un personaje femenino de la literatura a través del cual se pueda analizar alguno de estos temas, o algún aspecto relevante de la vida o de la condición humana al que se pueda acceder por vía de ese personaje.

Las Conversaciones de Formentor son una vieja tradición en Palma de Mallorca y fueron creadas, allá por los años 60, nada menos que por don Camilo José Cela, que fue a vivir allá en una majestuosa casa después de haberse hecho rico con una novela que escribió por encargo del dictador venezolano Pérez Jiménez. En Mallorca, Cela se encontró con un grupo de escritores que o vivían allá, como Robert Graves, o pasaban temporadas, y de ahí comenzó la tradición de tertuliar sobre literatura, algo que desde hace más o menos una década retomó la Fundación Santillana, haciendo un congreso literario cada año y otorgando un premio a toda una obra, el Premio Formentor, que han recibido autores como Ítalo Calvino, Borges, Carlos Fuentes o Juan Goytisolo.

De este modo, las Conversaciones tienen cada año un tema, siendo ‘Vírgenes, diosas o hechiceras’ el de este otoño, lo que servirá para recordar a la Laura de Petrarca o la Beatriz de Dante, a Elena de Troya y a Úrsula Iguarán, a Lady Macbeth y a Madame Bovary, a Anna Karenina y a Antígona, que entre otras cosas representa la fidelidad a los muertos.

Para la ocasión, he elegido un personaje bastante menos conocido pero extraordinario: Sarah Miles, la protagonista femenina de la novela ‘El fin de la aventura’, de Graham Greene, una especie de tragedia shakesperiana moderna en la que una pareja de amantes tiene un final desdichado por una increíble decisión tomada por Sarah, algo que nadie, ni el triste Maurice Bendrix, su amante, ni por supuesto el lector, pueden sospechar, convirtiendo a Sarah en una de las protagonistas femeninas más asombrosas y, a la vez, arquetípicas de la literatura.

Cuando empecé a escribir esta columna pensé en dar todos los detalles de la trama, pero ahora, en este punto, pienso que no es conveniente revelar a los posibles lectores cuál es el meollo de la novela, arruinando la sorpresa y el increíble final. Sí diré que es probablemente una de las mejores de Graham Greene, aunque no de las más famosas (Elamericano impasible, Nuestro hombre en La Habana,  etc.), y sobre todo una de las más íntimas, pues se sabe que Greene vivió algo de lo que cuenta a través de uno de sus amores más fuertes, el que tuvo por Catherine Walston, al punto de que, según los biógrafos de Greene, el diario de Sarah Miles en la novela (en el que se cuenta el increíble motivo por el cuál ella, sin dar explicaciones a Maurice, pone fin a la relación) estaría basado en el diario de su amada Catherine.

Espero que algún lector de esta columna se sienta atraído y vaya a leer la novela, pues la verdad vale la pena. Pero volviendo a las Conversaciones Formentor, este año el premiado será el novelista rumano Mircea Cartarescu, un autor bastante desconocido en nuestro medio, pero que está en la línea de oros escritores rumanos más conocidos como Ciorán, Paul Celan, Mircea Eliade, Eugène Ionesco o Norman Manea. Y este sí será un descubrimiento.

Sigue en Facebook Santiago Gamboa - club de lectores

VER COMENTARIOS
Columnistas