Los caminos de lo esencial

Los caminos de lo esencial

Julio 31, 2018 - 11:40 p.m. Por: Santiago Gamboa

Así se titula el último libro del escritor francés Jacques Attali, Los caminos de lo esencial, acompañado de un subtítulo muy sugerente en el que dice: “Todo lo que se debe leer, ver, oír y experimentar”. Me apresuro a decir que el libro acaba de salir en Francia y tardará en ser traducido. A pesar de que tengo por norma no comentar publicaciones en otros idiomas por parecerme esnob y arrogante, en este caso lo que creo que es útil y estimulante es el principio del libro, que puede resumirse en lo siguiente: Attali nos dice que la vida es breve y que para vivirla con más intensidad es necesario haber leído, visto, oído y experimentado una serie de cosas. Y a continuación hace su lista de novelas, así como de filmes, piezas musicales, obras de arte e incluso lugares del mundo que es necesario conocer. Una excelente idea, pues quien hace públicas sus preferencias estéticas y vitales de algún modo está desnudando su alma. Como es lógico no estuve plenamente de acuerdo con Attali, pues lo “esencial” de la vida depende de mil cosas, sobre todo de nuestro metabolismo intelectual, el cual se alimenta tanto de nuestra historia como de ese misterio al que llamamos “el gusto”, la cuadratura del círculo entre nuestra vida, los sueños y anhelos, las derrotas y triunfos, marinados en algo aún más difícil de definir que es la circunstancia de cada uno, eso que Fernando González llamaba el “sucediendo”.

Para Attali, las 10 mejores novelas de todos los tiempos comienzan con un clásico japonés, Los dichos de Genji, del siglo XI. Luego viene Don Quijote, seguido por los Cuentos de los hermanos Grimm. Luego Dumas y El conde de Montecristo. Luego Moby Dick, de Melville. En sexto lugar Madame Bovary, de Flaubert. En séptimo Guerra y paz, de Tolstoi, seguido por Viaje al fin de la noche, de Céline. De noveno, cien añode soledad, y en décimo Bella del Señor, de Albert Cohen. Imagino que cada uno de ustedes, como yo, estará ya pensando en sus diez mejores novelas de la historia, y eso es lo bueno del libro de Attali: que estimula y llama a la acción.

En mi caso, no conozco bien el texto japonés, pero dudo de que sea realmente una novela. Será un tratado de sabiduría e ideas, pero no una novela. Las novelas, como tal, comienzan con el Quijote. Por esto mismo, tampoco pondría en la lista a los hermanos Grimm, a los que todos agradecemos por haber aterrorizado nuestra infancia con sus cuentos.
Pero los cuentos no son novelas y pertenecen a otra lista. Tras Don Quijote yo agregaría a Balzac: Ilusiones perdidas. Porque Balzac, opino yo, es el verdadero creador de la novela moderna. El que la trajo al presente, a las calles de la ciudad y a la vida cotidiana. Y luego Dickens, y luego a Clarín. Y a Stendhal. Ahora bien, si analizamos la lista de Attali en el siglo XX, ¿dónde está Thomas Mann? ¿La montaña mágica no merece alguna mención? ¿Y Marcel Proust? ¿Y Thomas Bernhard? Pero en literatura de eso se trata. De revelar nuestros fantasmas más profundos a través de lo que leemos y de revelar nuestras más fascinantes aventuras en el sillón. Y algo más: la bella idea de creer, hasta el día final, que todas esas palabras que hemos leído y admiramos en el fondo son nuestras, y que llegado el momento nos salvarán. Ese es el último secreto. La semana entrante, si les parece, comentaremos los filmes.

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