Una política productiva

Escuchar este artículo

Una política productiva

Julio 08, 2013 - 12:00 a.m. Por: Rudolf Hommes

La mayoría de los beneficiarios de los tratados de libre comercio no saben que pueden sacarles provecho y probablemente necesitan que alguien los oriente. Los medios de comunicación no lo hacen. Han tomado partido con el alarmismo y repiten en los titulares, como si fueran noticias, los eslóganes de los propagandistas del proteccionismo. Pero en ningún medio aparece, ni lo dice un líder gremial, que tener acceso sin aranceles al mercado de los Estados Unidos será una fuente inagotable de crecimiento de las empresas si ellas y los gremios hacen la tarea de descubrir los nichos que están disponibles y los resquicios a través de los cuales puede una empresa multiplicar sus exportaciones al exterior. No hay una institución oficial, privada o gremial fuerte dedicada a identificar estas oportunidades. Si se repasa la historia del desarrollo de Finlandia, el de Corea del Sur y el de Taiwán, por ejemplo, hay dos elementos que contribuyeron al florecimiento de los sectores exportadores: grupos empresariales con visión, conocimiento técnico y administrativo, e instituciones sociales, regionales y gubernamentales y un tejido social que coadyuvan al desarrollo de sectores productivos, por el avance de la educación, del conocimiento científico, técnico y empresarial y la intervención oficial en la trasmisión de información y de capital. Haber contado con capital americano o europeo y acceso privilegiado al mercado de Estados Unidos o de Europa y con un desarrollo del sector de conocimiento muy acelerado fueron factores determinantes del éxito.Colombia cuenta ahora con ese tipo de acceso, gracias a los TLC, y el gobierno ha concebido un programa de inversión en infraestructura de USD$25.000 millones que contribuirá a hacer dicho acceso más efectivo, pero excepto en Antioquia no se dan las demás condiciones. La arquitectura institucional en esa región es una condición muy ventajosa. La organización de los grupo empresariales con ramificaciones en el sector financiero, en el sector productivo, en el comercio y en el extranjero, la capacidad técnica de empresas originalmente estatales como EPM y las ISA, la ampliación de la inversión del sector privado en desarrollo técnico (Celsia y EPM, por ejemplo), la proliferación de nuevas empresas de tecnología de información, de diseño y de electrónica y la existencia de buenas universidades y una tradición en ingeniería, el énfasis en la educación, y la simbiosis entre los gobiernos locales y el sector empresarial son el caldo de cultivo apto para incubar el salto adelante.Otras regiones y otros grupos empresariales no cuentan con todos esos elementos. Manizales, por ejemplo, es un centro universitario con potencial para desarrollar el tipo de actividades que hicieron grande al Silicon Valley en California, pero le hace falta capital de riesgo y tejido social proactivo (Continúa).

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS