Cortoplacismo

Cortoplacismo

Octubre 12, 2018 - 11:35 p.m. Por: Ricardo Villaveces

En estos tiempos el destino de los Estados Unidos determina en buena medida el destino del Planeta por el peso que tiene en la economía global, por su poderío militar, por la influencia cultural que posee en este escenario mediatizado, etc.

Tasas positivas de crecimiento de la economía, niveles récord de los precios de las acciones en la bolsa, bajos niveles de desempleo, acercamiento de las dos Coreas, firma de acuerdo comercial con México y con Canadá, aprobación de su candidato a la Corte, etc., son sin duda noticias positivas para el gobierno de Trump y eso junto con la euforia de los empresarios por el recorte de impuestos y la habilidad que ha demostrado para crear ‘verdades alternativas’ incrementan las posibilidades de que sea reelecto en 2020.

Recordando, de otra parte, episodios como el de la crisis de las punto com, la hecatombe de Lehman Brothers, las famosas hipotecas subprime, Enron, etc., viene a la mente el modelo de gestión perverso y que todavía es usado por muchos en el que los estrambóticos salarios y bonos de los ejecutivos (CEO) se determinan por el resultado en las utilidades del año y otras metas de corto plazo. Esas modalidades sin duda generaron ingresos para los inversionistas y montos obscenos en las compensaciones de los directivos.

Pues bien, al mirar lo que ocurre en Estados Unidos con un poco más de detenimiento viene a la mente la similitud entre estas prácticas perversas de resultados a corto plazo, sin importar los efectos de tipo estructural en la compañía ni los impactos sobre los clientes, los vecinos y los mercados, y lo que ocurre con el que se ve asimismo como el CEO de ese gran país.

La fractura que se está ensanchando entre importantes grupos de población con una visión liberal de su país, grupos cada día más relevantes en la vida norteamericana como son las minorías étnicas, las de género y en fin, muchos grupos que han venido luchando por su reconocimiento y esos otros grupos fundamentalistas, absolutistas, xenófobos, etc., es cada día mas marcada.

Asuntos como el de la consolidación de la visión muy conservadora de la Corte en contraposición con el enfoque liberal de la intelectualidad norteamericana solo puede llevar a tensiones y más tensiones e incluso a situaciones graves y solo basta recordar lo que fueron las luchas por los derechos civiles de los años 60 para ver las cosas que pueden pasar.

Ni se diga lo que puede ser la impredecible situación internacional co
n un mundo con presiones separatistas, gobiernos extremistas, como estamos a punto de ver lo que puede pasar en Brasil, y unos enfrentamientos comerciales que pueden ser muy serios y que las organizaciones que el mundo había creado para poder convivir en paz están cada día más debilitadas por cuenta del país que había liderado su creación.

Frente a situaciones tan graves como el cambio climático, bien se sabe que las únicas respuestas efectivas tienen que ser multilaterales y resulta que quien las debería liderar prefiere mirar solo lo que pueden ser efímeros resultados del corto plazo.

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