Cabeza fría por favor

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Cabeza fría por favor

Octubre 11, 2019 - 11:35 p.m. Por: Ricardo Villaveces

Mirar al vecindario deja una sensación decepcionante. Parece que América Latina volviera a oscuros episodios de otras épocas. El caso de Venezuela es dramático, pero también hay problemas complejos en Brasil, México y Argentina. Incluso Chile registra una desaceleración económica inquietante. Perú enfrenta una situación política incierta que puede agravarse por cuenta del enfrentamiento del Presidente con un fujimorismo cada vez más agresivo.

El caso más preocupante para Colombia es, sin embargo, el del Ecuador. No solo por la relevancia y multiplicidad de facetas que tiene nuestra relación con ese país, sino por los efectos de contagio que pudiera traer. Los graves enfrentamientos que está teniendo el Gobierno al tratar de corregir serios errores del populismo, como los excesivos subsidios de los combustibles, y unos sectores radicalizados e influenciados, al parecer, no solo por un Correa empeñado en tumbar al presidente Lenín sino por un Maduro que ha visto la oportunidad para debilitar un gobierno que lo ha cuestionado. Ya Diosdado Cabello amenazó con que esto era una situación que se repetiría en Colombia.

No parecen ser entonces del todo espontáneas las muchas protestas que se están viendo en Colombia por estos días, y en unos casos por imitación y en otros por infiltración el vandalismo ha excedido por mucho lo que debería ser una protesta justificada. Ahora bien, ¿será que el país está en condiciones similares al resto de nuestro emproblemado vecindario ?

Temas pendientes y problemas por solucionar sin duda hay muchos, pero en lo económico, y esto es muy importante para abordar los demás desafíos, estamos en mejores condiciones que nuestros vecinos y tenemos una buena oportunidad para seguir progresando.

Según todos los analistas, Colombia será el que más va a crecer en la región en este año. Con excepción de la construcción, todos los demás sectores vienen creciendo, el déficit fiscal se ha reducido, la inversión extranjera directa muestra un importante aumento, la inflación está dentro del rango buscado por el República y la tasa de cambio, a pesar del crecimiento registrado, no se ha traducido en inflación ni ha frenado el significativo incremento en las importaciones de bienes de capital.

El crédito en los bancos está reaccionando y la calidad de la cartera ha mejorado. El desempleo es el gran lunar, pero ya muestra algunas señales favorables. Las exitosas colocaciones de títulos de deuda pública y de bonos corporativos confirman la positiva percepción que el mundo tiene de nuestro país.

No tiene sentido entonces que se deje deteriorar la situación con protestas violentas que solo conspiran contra la recuperación que se viene consolidando y menos se justifica que quienes deberían estar ayudando a superar estos problemas se dediquen a agudizar la polarización citando marchas y enfrentamientos por cuenta del caso de Uribe.

Hay que darle la oportunidad a la Justicia de que actúe y no pretender presionar a los jueces con argumentos de lado y lado que solo llevan a más distanciamiento y a crear condiciones para que se extienda el mal ejemplo de los vecinos. Sensatez y perspectiva antes que emociones y cortoplacismo es lo que necesitamos.

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