Al agua patos...

Escuchar este artículo

Al agua patos...

Enero 03, 2020 - 11:35 p. m. Por: Ricardo Villaveces

Y en suspenso quedamos frente a la gestión de alcaldes, gobernadores, concejales y diputados recién posesionados. Los desafíos de todos ellos son grandes y las expectativas de sus electores también. En un ambiente enrarecido por la inconformidad y la protesta y con grandes cuestionamientos por temas como el de la corrupción el reto que enfrentan es mayor.

No es menos cierto que las elecciones de estos mandatarios dieron claras señales de hastío de la polarización y fragmentación que se ha venido registrando. Se marcó un viraje hacia el centro que puede resultar muy positivo para una sociedad que ha perdido tanto tiempo y energía en peleas mezquinas y sin un verdadero fundamento. Los electores mostraron con su comportamiento que quieren pasar la página de los enfrentamientos entre líderes que ya consideran anacrónicos y que los problemas que preocupan a las nuevas generaciones son otros diferentes.

La desigualdad, la inclusión, el medio ambiente, obviamente el empleo, y el rechazo a los cacicazgos y a la corrupción, entre otros, explican mucho de algunos de los resultados electorales. Ojalá estas expectativas no se vayan a ver frustradas. Muy importante lo que ocurra en las ciudades más grandes pues en estos tiempos de comunicación instantánea y redes sociales el efecto demostración puede ser muy significativo.

En el caso de Bogotá la Alcaldesa ha demostrado desde que resultó electa que es capaz de controlar su temperamento, que es su punto débil, y con el calificado equipo que ha nombrado inicia su gestión por buen camino. El simbolismo que ha dado a los actos de posesión la muestra sintonizada con ese elector urbano que caracteriza al habitante de hoy en la capital. Ella ha demostrado gran conocimiento de la ciudad y si construye sobre lo construido puede hacer una gran gestión.

En Cali, Ospina que hizo algunas declaraciones populistas durante su campaña, ha venido también moderando el tono y dando señas de entender que es el alcalde de todos los caleños. Tiene la experiencia de haber sido alcalde y de entender el funcionamiento del Estado y las complejidades del gobierno central. Ha sido cuestionado y por esa misma razón tiene la oportunidad para desvirtuar las críticas, y así como ocurrió en el caso de la exgobernadora, terminar con unos buenos resultados de gobierno.

Barranquilla es el caso de mostrar y quien visite, por ejemplo, el Malecón entenderá la transformación que se viene registrando. Medellín mostró también su deseo de salir de la peleadera de quienes habían tenido el protagonismo y con un aire de frescura y capacidad demostrada en otros cargos puede dar una sorpresa muy positiva.

Habrá que ver qué pasa con gobernantes como el alcalde de Cartagena que es un enigma, pero que parece muy bien intencionado. Este tiene oportunidades para demostrar lo que dice representar con el caso del absurdo edificio Acuarela que, si bien ya la Justicia dio la orden de derribarlo, el alcalde saliente terminó su mandato y el edificio sigue en pie.

A la expectativa entonces y que les vaya bien a todos es lo mejor que le podría pasar al país.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS