El Capitolio tuvo fiestón

El Capitolio tuvo fiestón

Julio 24, 2018 - 11:45 p.m. Por: Poncho Rentería

En el fortín de la democracia, como diría un adornado jurista, no hubo un fiestón, hubo varios. Uno: el golazo mediático del profesor Mockus al protestar, en su estilo, al ruido que hacían sus colegas que impedían oír al presidente del Senado. Aterricemos, no cometió violencia, sí escandalizó con sus nalguitas coloraditas y maltrechas; no ridiculizó a ningún colega; no pisoteó ninguna honra. Exótica la mockusiana protesta contra el desorden en el Capitolio.

Los Beatles soportaron un escándalo en Inglaterra al contar por la televisión que se fumaron un porro de marihuana antes de ser recibidos por su majestad la Reina, la madre del príncipe Carlos el que fuera pésimo marido de la inolvidable Lady Di. Los Beatles no eran banqueros, eran unos disidentes músicos. Y discutir hoy si sancionan a Mockus es risible, ocúpense de asuntos serios. Punto.

Fiestón en el Capitolio y un chorro de optimismo entregó al país el costeñísimo senador Efraín Cepeda en su discurso. Dijo que Duque recibe un país vigoroso, en progreso, sin minas explosivas, con economía saludable y en autopistas exageró como exageraba Neymar sus caídas en la cancha de Moscú. Otro fiestón: el de los celulares tomando fotos entre colegas y fotos históricas de exguerrillos de las Farc en grupo en el Capitolio, declarando en tono victorioso: “Tenemos curules porque así lo acordamos con el Estado en La Habana”.

¿De qué hablan hoy en las peluquerías femeninas? De política, de Iván Duque, del caso Mockus. Hablan de la posesión presidencial, de las siete nuevas ministras, de Pacho Santos nuevo embajador en Estados Unidos a quien le abonamos tiene muy buen inglés pero se pifia en los rígidos protocolos. Del poder sabe, estuvo ocho años de Vicepresidente y ya sabe hasta de dónde son los cantantes.

Extra: se agotaron las invitaciones al coctel del palacio presidencial. Lo siento por las señoras que compraron la súper pinta de Armani para ir a la posesión y la tarjeta no les llegó. Comodísimo, con capuchino y pandeyucas, a verla por televisión. Y llegar hasta el Capitolio, con calles cerradas, exige caminar 900 metros. Guau, oír tres discursos largos; luego el coctel al aire libre, viento helado, un frío tipo Siberia. Pilas con la pulmonía. Nuevo gobierno y don Iván Duque llega a un cargo ingrato y difícil donde muchos, posando de ser amigos muy leales, se aprovechan de los cargos para robarse la salud, los almuerzos colegiales y las obras deportivas vía contratos amañados. Sobran ejemplos.

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