Necesitamos un líder, Presidente

Necesitamos un líder, Presidente

Julio 14, 2019 - 06:30 a.m. Por: Patricia Lara

"Nos podemos unir todos en que reciba su merecido por burlarse de la Justicia”, decía un titular de la Revista Semana a propósito de una frase pronunciada por el presidente Duque sobre el fugitivo ‘Santrich’.

Entonces pensé: es verdad, como dice el Presidente, que la orden de capturar a Santrich, tomada por la Corte Suprema, la esperábamos todos porque nos indigna que él se haya burlado de la Justicia.

¿Pero tiene sentido que el Presidente, quien es el principal líder de Colombia, un país profundamente dividido, herido por la guerra y necesitado de tener un sueño que convoque a toda la ciudadanía, haga un llamado para que lo que nos una sea el propósito de castigar a un delincuente?

Es obvio que castigar a los delincuentes es obligación del gobierno. Sin embargo, ¿no se le ocurren metas más grandes que de verdad puedan unir a los colombianos en torno a un propósito común?

Por ejemplo, Duque podría fijar como meta que seamos cada día más educados; que cuidemos el medio ambiente; que construyamos valores que desarrollen la solidaridad, la conciencia de lo público y el respeto por los derechos de los demás…

Y si esos propósitos no le llaman la atención, podría decir que nos convoca para que seamos más conscientes al hacer nuestro trabajo de modo que aumentemos la productividad y el país crezca más.

O puede plantear que nos hace un llamado para que nos unamos en torno a lograr que los niños crezcan sin maltrato y que las mujeres seamos respetadas.

En fin, hay muchas ideas positivas que el Presidente puede abanderar para unir al país.

Sin embargo, hay un propósito urgente y, por ahora, mucho más importante que todos: el de inculcarnos el respeto y el aprecio por los líderes sociales; el de mostrarnos la labor positiva que desarrollan estas personas a quienes están matando sin que el Estado parezca hacer nada eficaz para evitarlo; el de pedirnos que nos unamos para que cada colombiano se convierta en defensor y guardián del líder social que tenga más cerca.

No obstante, para que el Presidente pueda inculcar el respeto y el aprecio por los líderes sociales, tiene que comenzar por sentirlo él. Uno no oye al Presidente censurar sistemáticamente el asesinato de líderes sociales. Uno no siente que su protección sea una de sus prioridades.

Sin embargo, para ser justos, hay que decir que esta semana la vicepresidenta, Martha Lucía Ramírez, se reunió con algunas líderes con el fin de escucharlas y desarrollar medidas de protección colectiva. Y eso es lo que justamente hace rato están pidiendo los líderes sociales. Pero esa fue una labor de la Vicepresidenta, en el marco de sus políticas de género. Sin embargo, Duque, ¿qué manifestaciones ha hecho?

El Presidente tiene que replantearse su forma de liderar al país. Sus mensajes no pueden estar llenos de contenidos negativos. Colombia está urgida de tener un líder que sea capaz de sacar a la luz los valores positivos de su gente y de convocarla en torno al propósito fundamental de construir entre todos un mejor país.

Nota: Como se lo prometí, me disculpo ante un padre de un hijo autista que se molestó porque afirmé en mi columna pasada que “se necesita que el presidente Duque salga de su autismo...". Dice él que utilizar ese calificativo “dificulta el camino de inclusión que buscamos darle a las personas con autismo y, en general, con cualquier tipo de discapacidad”. No fue mi intención herirlo, apreciado lector. Lo siento.

Sigue en Twitter @patricialarasa

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