Una mente campeona

Una mente campeona

Julio 31, 2019 - 11:45 p.m. Por: Paola Gómez

Intrépido, serio, responsable. Líder. Con ambición. Así describe Pablo Mazuera, de la fundación Mezuena a nuestro campeón del Tour de Francia, Egan Bernal. Mazuera lo conoció de niño, a los 11 años y vislumbró que allí había un campeón.

Gianni Savio, su entrenador y mentor en Italia, recuerda que desde el principio, además de talento físico, vio en Egan calidad mental y moral. “Se presentó muy bien, educado, sencillo”. El italiano dice, además, que Egan es un profesional desde muy joven, que se recupera rápido, que no se meté en polémicas, que sabe ser coequipero.

Y su compañero del Ineos, ausente de este tour, el gran Chris Froome, ha dicho que Egan es un tipo mentalmente muy maduro, que sabe lo que quiere. “Tiene las características para ganar las carreras más importantes del mundo. Seguramente seguirá mis pasos e incluso podrá hacer cosas más grandes que las que hice yo”.

Podría enumerar más elogios para el ciclista que con su triunfo nos ha dado una enorme alegría, que aún seguimos disfrutando. Pero a donde voy es a sus condiciones, más allá de lo deportivo, porque sin duda, para llegar a donde ha llegado, lo que tiene Egan es una mente campeona, propia de su condición de milennials, y, sobre todo, de un ser humano que sabe enfocarse y que ha entendido que hay que entrenarse más que físicamente.

Habiendo leído las opiniones de quienes le conocen, es fácil comprender por qué el chico de 22 años dijo estar feliz de ganar su primer tour, no el tour: su primer tour. Y escucharlo después dar gracias en inglés, español, italiano y en francés, con la ambición de quien no tiene miedo, ni límites.
Ya lo había demostrado al recuperarse de una lesión de clavícula, sufrida a comienzos de mayo, que lo alejó del Giro pero que revirtió de una manera sorprendente y miren a dónde llegó. Resiliencia, divino tesoro.

Vale la pena recordar también que a la gran Mariana Pajón siempre le han entrenado su mente. Y eso se refleja en su discurso, en su actitud. Ni hablar de las lecciones de disciplina y fortaleza mental de Cabal y Farah, los nuestros.

Si aún le quedan dudas, le repito la teoría de estas líneas: a donde usted quiera llegar en la vida, bien sea deportista, periodista, ebanista o cualquier cosa que sueñe necesita tener foco, la psiquis clara y una mente campeona. El triunfo de Egan lo que nos deja, más allá de la emoción efímera, es una invitación a saberse levantar y seguir, a pensar en grande, a entender lo que es ser un verdadero líder y no un vanidoso más. Y a trabajar en equipo; fíjense, él era el súper gregario de Geraint Thomas, que generoso y sabio supo retribuirle al final, cuando le dijo al colombiano que fuera por el Tour.

Tantos valores para la vida, reunidos en una sola historia. Tanto por aprender. Por eso, una y mil veces, gracias por tanto, Egan Bernal. 

Sigue en Twitter @pagope

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