Los muertos del fútbol

Escuchar este artículo

Los muertos del fútbol

Febrero 12, 2020 - 11:45 p. m. Por: Paola Gómez

La historia se cuenta una, dos, tres... 24 veces en los últimos cinco años, solo en Cali y solo en el registro oficial. El nombre detrás de la historia 24 es Andrés Carvajal, de 27 años, hincha del América, asesinado en plena tarde de sábado en una calle de Floralia, por ‘hinchas’ del Deportivo Cali: un menor de edad que pagará poco por este crimen y eso él lo tiene claro; y dos adultos, uno de ellos, capturado.

La historia 24 fue noticia a pocas horas de ocurrida y antes del clásico Cali-América que se jugaba en Palmaseca, gracias a las redes sociales. Andrés murió en la calle. Los asesinos se fueron para el estadio y parte sin novedad.

Quienes rogamos para que ese partido no se jugara; que hubiese algo que nos recordara que es más importante reflexionar sobre la vida que se pierde en estas circunstancias, que la plata que deje un clásico de rutina que podía hacerse en otra fecha, no fuimos escuchados.

O sí, el flamante presidente de la Dimayor, Jorge Enrique Vélez, ya reconocido por sus salidas arrogantes, dijo que este no era un asunto del fútbol sino de seguridad ciudadana. Como quien dice, ‘ese muerto no lo cargo yo’.

¿Entonces, todos los muertos del fútbol no le importan al negocio más multimillonario y menos solidario del planeta?

¿Entonces nos tragamos el cuento de que este es el mejor espectáculo del mundo y que les tenemos que venerar por divertirnos a ricos, pobres, latinos o europeos? Pan y circo para el pueblo.

Sí, claro, señor Vélez y todos los demás encopetados que no piensan sino en el vil metal y en cambio, se hacen los locos con la creación de medidas serias y una política social, que no debe ser responsabilidad exclusiva del Estado.

Y también los equipos que se conforman con dar auxilios y boletas a los de las barras para que les animen las tribunas. Y de sus directivas, que se enojan si los investigan y vetan medios, como ocurrió con La Patria de Manizales y el Once Caldas.

Sería bueno que repensáramos nuestra relación con el fútbol y exigirles más que refuerzos, títulos y boletas a los dueños del negocio.

Porque, sin querer decir que son responsables de la muerte 24, ni que todos son corruptos, ellos terminan abusando de la pasión única que producen en la hinchada y solo se preocupan cuando por los malos comportamientos de las barras les sancionan la plaza y ahí sí les duele el bolsillo.

El de los muertos del fútbol es un asunto serio y de todos. No podemos seguir contando muertos e indignarnos un día, juzgar a quien no auxilió, viralizar videos sin compasión y luego anestesiarnos con un buen partido para olvidar, porque el show debe continuar.

Sigue en Twitter @pagope

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS