Cali, salsa y Super Bowl

Escuchar este artículo

Cali, Salsa y Súper Bowl

Febrero 07, 2020 - 04:08 p. m. Por: Ossiel Villada

102 millones. Según reveló la cadena FOX, ese fue el número de personas que vio la transmisión por televisión del Súper Bowl el pasado domingo, solo en territorio estadounidense.

La cifra evidencia la magnitud de la hazaña que lograron 24 bailarines de Salsa de Cali, liderados por el maestro Luis Eduardo Hernández, ‘El Mulato’, al ser protagonistas de primera línea en el show de ese espectáculo deportivo junto a las superestrellas de la música Jennifer López y Shakira.

Hay que decirlo con claridad: nadie le ha dado a Cali semejante nivel de promoción y reconocimiento internacional. Si nos atenemos a las cifras, nadie ni nada –ni la más ambiciosa campaña de ‘city marketing’ hecha en este país– había alcanzado lo que lograron esos artistas caleños. Más aún: lo hicieron con su bolsillo y su propio esfuerzo, sin ningún apoyo del Estado.

Semejante éxito tiene una explicación básica, además del valor de sus protagonistas: los caleños construimos con la Salsa una relación compleja, misteriosa, única, indestructible, que no existe ni se puede replicar ni imitar en ningún otro rincón de este planeta.

Aunque no es autóctona, esa música se convirtió en parte de nuestra raíz y nuestra más íntima esencia. Hasta el punto que aquí caminamos, hablamos, bailamos, amamos y hasta protestamos ‘en clave’.

Es por eso que de verdad somos la Capital Mundial de la Salsa. Es por eso que nuestros artistas son capaces de lograr hazañas como la que logró ‘Swing Latino’ en Miami.

Pero también es momento de hacer autocrítica con claridad. Aunque hace más de una década la Salsa fue identificada como el activo más rentable para la promoción internacional de Cali, aquí no terminamos de entender, valorar y aprovechar el enorme potencial que representa.

Alcaldía tras Alcaldía, cada una se ha dedicado a interpretar a su manera el asunto, sin definir ni poner en marcha una agenda de largo plazo con políticas públicas sólidas y coherentes que hagan de la Salsa un verdadero motor de desarrollo económico y social para Cali.

Y todas, sin excepción, convirtieron a los actores de la cadena de la Salsa en mendicantes de unos exiguos presupuestos públicos, lo que no les permite afianzarse como emprendimientos culturales sólidos.

Los pocos proyectos que lo han logrado – como ‘Delirio’, ‘Ensálsate’ y ‘El Mulato Cabaret’,– son resultado del esfuerzo, la valentía, la convicción y cierta ‘vocación suicida’ de sus creadores.

Eso ocurre porque el asunto no lo hemos enfocado desde la perspectiva correcta. La Alcaldía ha actuado con una visión puramente asistencialista, sin considerar que lo que hay al inicio de todo es fundamentalmente un problema económico.

La oferta de bienes y servicios asociados a la Salsa en Cali es mayor que la demanda para los mismos. Eso condena a quienes participan de ese mercado a sufrir el deterioro y/o estancamiento de sus ingresos. Por eso se ven obligados a mendigar recursos públicos para sobrevivir. Y allí nace un círculo vicioso del que solo unos cuantos consiguen salir.

La estrategia, si queremos hacer de la Salsa no solo un motivo de orgullo, sino también una fuente de riqueza, debería reenfocarse hacia la búsqueda de sostenibilidad económica para esos emprendimientos. Es lo que necesitamos para multiplicar por mil la hazaña de ‘El Mulato’.

Cuando nuestros bailarines de salsa salen a escena lanzan siempre un grito de batalla: ¡Avanza!

Eso significa que están dispuestos a romperse el alma, sin importar el obstáculo que enfrenten, para dejar en alto el nombre de Cali. Eso fue lo que hicieron el domingo. Es hora de aprender de ellos y avanzar. Porque la Salsa puede llevarnos aún más allá del Súper Bowl.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS